Naviplouf: jugar con las mates a «hundir la flota»

Naviplouf renueva el clásico juego de «hundir la flota» para adaptarlo a los más peques de la casa. Un juego de estrategia con el que los niños aprenden las coordenadas cartesianas.

Naviplouf o cómo aprender mates jugando a «hundir la flota»

Seguro que todos habéis oído hablar del juego clásico de los barquitos, coloquialmente conocido como jugar a «hundir la flota». Se inventó durante la Primera Guerra Mundial y se jugaba con lápiz y papel, hasta que en 1967 la compañía MB lo comercializó en la versión de tablero que todos conocemos.

Pues bien, ahora el fabricante francés de juegos educativos Djeco ha rediseñado este clásico de toda la vida para adaptarlo a los más pequeños de la casa. Naviplouf es un juego magnético dirigido a niños y niñas a partir de 5 años, cuyo objetivo es hundir los barcos del oponente.

Es un juego de mesa para 2 personas a partir de los 5 años, cuyas partidas duran unos 10 minutos. Podéis encontrarlo en la tienda online de juguetes pedagógicos Mumuchu. Viene presentado en formato compacto, en una práctica caja de almacenamiento con forma de barco, que incluye un cordón para asegurar el cierre.

En cuanto al diseño, como podéis comprobar ha sido actualizado y adaptado a los niños. Es un juego de mesa precioso y atemporal, que cuenta con una estética mucho más contemporánea y con un formato atrayente y sencillo para los más peques de la casa. 🙂

Qué incluye

  • 16 tarjetas magnéticas
  • 2 tableros magnéticos
  • 2 soportes de madera
  • 2 set de 5 barcos
  • 22 fichas azules
  • 18 fichas rojas

Cómo se juega

Pues muy fácil: para jugar a hundir la flota solo hacen falta 2 jugadores. Cada uno de ellos dispondrá de dos paneles de coordenadas y una serie de naves que colocará en una de ellas, sin que su compañero vea sus posiciones.

Cada jugador cogerá una tarjeta magnética, la cual muestra dónde están situados sus barcos. Mediante diferentes turnos de preguntas tendrán que encontrar el barco del oponente. Las tarjetas dibujadas con colores y animales son ideales para facilitar las coordenadas a los más pequeños. Las fichas con diferentes colores sirven para ubicar el barco del contrincante.

A continuación y por turnos, deberán «disparar» hacia los barcos de su contrincante indicando las coordenadas que creen que ocupan sus navíos y señalándolas en la hoja de la que disponen para tal efecto.
El jugador contrario responderá «agua» si no ha colocado ningún barco en las coordenadas mencionadas, «tocado» cuando el disparo ha alcanzado una parte de una de sus embarcaciones y «hundido» cuando el disparo alcanza la última parte de una embarcación y esta es destruida.
La única condición a la hora de situar los barcos es que no deben colocarse en diagonal y, como ya supondréis, gana quien consiga hundir la flota de su oponente.

Beneficios de jugar a «hundir la flota»

La mayor virtud de este juego es ayudar a los niños y niñas a familiarizarse con las coordenadas cartesianas por lo que, de forma inconsciente, los peques que lo practican están reforzando sus conocimientos en matemáticas mientras se divierten jugando con barcos.

Pero eso no es todo, el clásico juego de «los barquitos» también estimula la estructuración espacial al usar coordenadas, cuadrículas, respetar un espacio en blanco entre los barcos o por el simple hecho de colocarlos previamente en el espacio disponible.

También es un juego de estrategia en el que cada participante tiene que buscar el mejor lugar desde donde atacar a su contrincante y la mejor posición para proteger sus embarcaciones.

Asimismo, mejora la capacidad de planificación, que se pone en juego en diferentes fases de la partida: cuando el niño o la niña dispone sus propios barcos en el tablero, a la hora de desarrollar una estrategia de cómo dirigir los disparos, etc.

En este aspecto, los adultos podemos enseñarle algunos aspectos de la estrategia. Por ejemplo: es más efectivo colocar los barcos grandes pegados a los bordes o compartiendo la franja de agua alrededor… De esta forma reducen las casillas de agua que ocupan.

También se les puede enseñar a seguir determinada táctica en el disparo, como buscar entre las casillas en blanco los barcos más grandes primero. Todo esto contribuye a compartir tiempo de calidad y ocio en familia, reforzando el vínculo y la confianza.

El juego ayuda a llevar un control sistemático de los propios ensayos, anotándolos en el cuadrante correspondiente. Aunque puede parecer algo sin importancia, ayuda a los niños y niñas a familiarizarse con las tareas de monitorización y control.

Por último, es un juego muy básico para trabajar el respeto de «respetar los turnos». Además, ayuda a interiorizar cómo estos turnos tienen algunas excepciones, por ejemplo: cuando uno de los disparos es «tocado» o «hundido».

En resumen, el juego de «hundir la flota» se trata de una actividad simple, sin grandes complicaciones y sin posibilidades de infringir reglas: las normas son muy sencillas. Puede jugarse en cualquier lugar y solo requiere dos jugadores. Es un juego con vertiente educativa, que suele gustar a niños y adultos, y tiene una gran carga de estimulación cognitiva.
Además, el renovado diseño de Naviplouf hace que sea un juego de formato comparto con caja de almacenamiento y cierre. ¡Perfecto para llevar a cualquier parte y ayudar a los más peques a ser organizados y no perder ninguna pieza!
Y vosotros, ¿habéis jugado alguna vez con los peques a «hundir la flota»? ¿Les gusta? ¡Os escucho en los comentarios!

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