Yo también follo

Soy mujer. Y follo. También me masturbo. Disfruto del sexo. Gozo. Igual que tú. No tengo nada que esconder ni nada que lamentar. Nada de lo que avergonzarme. 

Hasta ahí todo bien. Ahora…

Tienes una relación sexoafectiva con alguien en quien confías. Te gusta. Le gustas. Uno de los dos se graba o se fotografía en actitud íntima. Desnude, masturbándose o practicando sexo. Debería dar igual cuál de los dos lo hiciera. Pero si eres mujer, nuestra sociedad machista te juzga y condena al escarnio público.

Que el vídeo íntimo de una mujer provoque una burla y un ataque a su persona tan brutal que dañe irreparablemente su imagen, autoestima, honor y dignidad personal hasta el punto de que provoque el suicidio de la misma dejando familia e hijes pequeños atrás, es como para plantearse en qué tipo de sociedad enferma vivimos.

¿Por qué somos culpables cuando violan nuestra confianza y vulneran nuestros derechos? ¿Por qué siempre somos las folladas y no las que follamos libremente con quien nos da la gana? Que nuestra sexualidad sea un estigma es un problema educacional con graves tintes misóginos. 

Y que encima los comentarios generalizados sean del tipo: «si es que no te puedes fiar de nadie», «quien se expone ya se sabe…», «¿pero cómo se le ocurriría?», etc.

BASTA.

Ella no hizo nada malo. No hay ningún «pero» detrás. Ningún «pero» que valga. No hay nada malo en gozar, desear, ser libre y confiar en que los demás te respeten. No es delito confiar en tu pareja, tu amante o tus amigos.

 

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Hipócrita:, aquel que actúa con hipocresía, es decir, que finge sentimientos o cualidades que, en realudad, contradicen lo que verdaderamente piensa o siente. ¿En qué momento hay que dejar de confiar en las personas más cercanas a nosotras? Muchos se están llenando las bocas (y los teclados) diciendo que no deberíamos confiar en nadie. ¿Cuándo hay que dejar de confiar en nuestras parejas? ¿Debemos vivir siempre con la ansiedad de que quien se encuentra en nuestro corazón en ese momento, quien se supone que es nuestra otra mitad, nos va a traicionar? Las relaciones empiezan y acaban y las personas pueden cambiar. Eso lo tenemos claro. Pero, ¿cómo se atreven algunas personas a sentirse superiores diciendo que no deberíamos confiar en nuestras parejas? «Culpa suya por haberse hecho el vídeo» «si haces un vídeo así atente a las consecuencias» H I P Ó C R I T A S. Porque los que hablan así conviven con sus parejas (o no). A esta gente también les pueden hacer un vídeo o unas fotos sin que se enteren o enterándose, porque simplemente les apetece. Y esta gente es la que justifica que el ex de Verónica y sus compañeros difundieran el vídeo porque «los hombres no pueden resistirse a algo así y mucho menos no reenviarlo». Y algunas claman «yo como mujer tampoco me aguantaría la curiosidad. Miraría y reenviaría» Pues qué desgracia de seres humanos y que vergüenza de sociedad.

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La solución no es dejar de confiar en los demás. La solución es que no se cometan delitos contra nuestra persona. La solución llegará el día que se difunda un vídeo íntimo nuestro y que nos pase exactamente lo mismo que si se difundiese uno de ellos: NADA.

Hasta el coño de una sociedad machista que considera que exponer el vídeo de contenido sexual de una persona de sexo femenino, vulnerando así su derecho al honor y a la intimidad, es una bromita “sin intención de”. Hasta el coño de la misoginia generalizada que culpabiliza a las víctimas de los actos delictivos. Hasta el coño de los que no graban los vídeos pero los ven, se ríen y los reenvían en lugar de denunciar el delito. Hasta el coño de los delincuentes, los cómplices y los testigos mudos.

Grabar y/o difundir un vídeo íntimo (aún cuando se grabase con consentimiento) es delito que puede llevar aparejado la pena de cárcel (Título X del Código Penal). Ser testigo o conocedor de un delito y no denunciar, también es delito (Omisión del deber de impedir delitos o promover su persecución). Título XX Código Penal. Cap. II. Art. 450).

¿Es tan difícil respetar a las personas, independientemente de su sexo, identidad u orientación sexual? ¿Es tan difícil tratarnos como iguales, sin ver colores ni banderas? ¿Es tan difícil vivir y dejar vivir? ¿Tan complicado es no hacer nunca nada a nadie que no nos gustaría que nos hiciesen a nosotres? Hay muchas formas de maltrato, solo una posible de amar: el RESPETO. ¿Por qué el ser humano se complica la vida con tanto odio? Haceros mirar esas ganas de hacer daño. Infelices. Sois basura.

DEP Verónica

3 thoughts on “Yo también follo

  1. Qué vergüenza de sociedad. Menos mal que algo… algo… hemos empezado a avanzar, pero después de cosas como ésta, es para darse de cabezazos contra la pared.

  2. Muy bien escrito! Gracias, lo he compartido con algunos grupos que tengo… es necesario que todos nos paremos a pensar en ello.

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