Mi Primer Ajedrez de Vilac

Mi Primer Ajedrez de Vilac + trucos para enseñar a jugar al ajedrez a peques de 3 años

Mi Primer Ajedrez de Vilac es un precioso ajedrez infantil de madera diseñado e ilustrado por la artista francesa, Ingela P. Arrhenius. Es perfecto para iniciar a l@s más peques de la casa en uno de los juegos de mesa con mayores beneficios del mundo. 

Se estima que al menos un 10% de la población mundial juega al ajedrez, un juego milenario. ¡Eso son varios millones de personas! Y el hecho de que no sea aún más popular se debe a que tiene una inmerecida fama de juego para intelectuales, y muchos lo tachan de aburrido… Pero lo cierto es que una vez que “pisas” el tablero ¡ya no lo puedes abandonar!

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Además, es uno de los juegos que más beneficios aporta, más habilidades desarrolla y más ejercita la mente. Tanto es así que, por su trascendencia universal, en 1993 fue nombrado Patrimonio Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad y desde 1995 la UNESCO recomienda su incorporación a los planes de estudio en primaria y secundaria de todos los países integrantes, por el inusitado valor de este deporte (el único juego de mesa del mundo considerado como tal) en el desarrollo y desenvolvimiento cognitivo de niños y jóvenes.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

La imagen del ajedrez como un juego para personas con capacidades intelectuales especiales es un mito y un absurdo estereotipo. El ajedrez es un deporte que puede ser jugado por cualquier persona, de casi cualquier edad, y solo requiere de iniciales habilidades cognitivas que, a medida que practicamos, se van afinando hasta producir considerables mejoras en nuestras capacidades cerebrales.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

También es incierto que tengamos que esperar hasta los 6 u 8 años para enseñar a nuestr@s hij@s a jugar al ajedrez. Evidentemente, a mayor madurez intelectual; mayor capacidad para entender la complejidad del juego. Pero también es cierto que su práctica precoz influye directamente en el desarrollo mental de l@s niñ@s y les permite alcanzar un mayor dominio del juego más rápidamente.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Pero para empezar a familiarizar a l@s más peques de la casa con este deporte, lo primero que tenemos que hacer es escoger un ajedrez adecuado para niñ@s. No es lo mismo enseñar a un niño de 6 años que a otro de 3. Es por esto que necesitamos que el material sea un tanto diferente… A continuación os enseño nuestra elección y os explico el por qué de ella.

Mi primer ajedrez de Vilac

Mi primer ajedrez de Vilac nos lo envió la preciosa tienda online de juguetes educativos Doceo, con la que colaboramos en este post. Nosotros llevábamos tiempo queriendo hacernos con un buen ajedrez infantil. ¡Y fue ver este y tener la necesidad de tenerlo! Vilac es un fabricante francés de juguetes que nos encanta, y ya teníamos experiencia previa con los materiales de juego de Doceo, donde nos hicimos con una buena remesa de regalos esta pasada Navidad (varios también de Vilac), que ya os enseñamos en este post.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

En general, os recomiendo echarle un vistazo a Doceo, porque es mucho más que una tienda de juguetes bonitos… Detrás hay todo un precioso proyecto destinado a promover la participación activa en la educación de nuestr@s hij@s para favorecer su desarrollo intelectual y emocional. Para tal fin, imparten talleres y cuentan con una cuidada selección de juguetes didácticos, ecológicos, material Montessori y juguetes Waldorf. Así como una variada selección de cuentos para educar las emociones.

Y, en particular, os animo a elegir Mi primer ajedrez de Vilac para introducir a l@s más peques de la casa en este maravilloso juego, ya que no vais a encontrar otro igual… Se trata de un primer ajedrez infantil fabricado íntegramente en madera y con un diseño sin igual.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Incluye unas sencillas instrucciones de juego con reglas ilustradas para que los peques que ya saben leer (y los que no) puedan dar sus primeros pasos sobre el tablero de forma sencilla. También incluye una cómoda bolsa de algodón para recoger y guardar todas las piezas.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Sus piezas han sido diseñadas e ilustradas por Ingela P. Arrhenius, una artista gráfica con amplia experiencia en ilustración de materiales y cuentos infantiles. Y a la vista está su talento: ¡yo no he visto un ajedrez más bonito en mi vida! (Si queréis curiosear otros juguetes y cuentos ilustrados por ella podéis pinchar aquí).

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Ingela ha reinventado las tradicionales piezas del ajedrez y las ha convertido en figuras animales. Personajes amables y simpáticos, llenos de color, que atraen inmediatamente la atención de los niños y despiertan su curiosidad e interés por el juego.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

El tablero es muy colorido y alegre, como podéis comprobar. Naranja y turquesa se combinan en un estallido de color. Nada que ver con el clásico damero con piezas en blanco/marfil y negro. 🙂 Además, incluye nomenclatura en sus 4 bordes laterales para facilitar a l@s niñ@s la orientación sobre el tablero de juego.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Antes de nada (como os he prometido compartir con vosotr@s la forma de enseñar a jugar al ajedrez a l@s niñ@s de 3 añitos), quiero indicaros que el rango de edad que indica la marca para este juego es de 6 años en adelante. Esto es algo que nos vamos a encontrar por sistema en todos los tableros de ajedrez.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Se considera esta edad como la más adecuada debido a que se distribuye como juego de mesa y es la edad que los fabricantes consideran idónea para que el niño entienda por sí solo las reglas de juego leyendo las instrucciones. Pero como un niño de 3 años aún no sabe leer, su aprendizaje depende por completo de nuestra pericia. ¿Y por qué considero este ajedrez, y no otro, como especialmente indicado para los más chiquitines? Por varios motivos:

1. El atractivo diseño de sus piezas

Esto es algo que yo repito hasta la saciedad: la primera cualidad que debe tener un juguete es que sea bello. Si un material de juego (por muy didáctico que sea) no resulta bonito, l@s niñ@s ni se van a acercar a él.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

El diseño, la forma y el colorido debe llamar su atención para que deseen manipularlo. En el vídeo podéis ver la expresión extasiada de mi hijo cuando ve este ajedrez por primera vez. 🙂

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Ingela ha convertido las piezas de este ajedrez en divertidos personajes. Y ha escogido las figuras animales, y no otras, para ambientar el juego por una sencilla e inteligente razón: los animales fascinan a l@s niñ@s, y tod@s con 3 años ya son capaces de reconocerlos e identificarlos. De hecho, fue mi hijo quien me dijo que la torre era un búho. 😉

Mi Primer Ajedrez de Vilac

2. Su tamaño y manejabilidad

El tamaño del tablero y de las piezas de Mi primer ajedrez son mayores de lo habitual. Esto facilita que l@s niñ@s de 3 años puedan agarran y manejar bien las piezas sin que se les caigan. El diseño en forma de figura y sus suaves contornos también contribuyen a ello. 😉

Mi Primer Ajedrez de Vilac

3. Material noble

Al estar fabricado completamente en madera pintada, este ajedrez es eterno. Es perfecto para sobrevivir a golpes, caídas y demás accidentes. Es por esto que, además de didáctico, también lo considero un bonito regalo para cumpleaños, comuniones, Navidad, Reyes, etc.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Además de tener un encanto especial, la madera es mucho más resistente que el plástico, ofrece una experiencia de uso maravillosa a nivel sensorial (su tacto, olor, etc.), también es mucho más higiénica (acumula menos gérmenes) y es respetuosa con el medio ambiente.

4. Atemporal

Con este primer ajedrez, no solo vamos a poder enseñar a jugar a nuestr@s hij@s ¡sino que ell@s también enseñarán a nuestr@s nietos! XD Es uno de esos juguetes que pasan de generación en generación manteniendo su encanto original.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

El ajedrez no es un juego de moda ni está basado en un personaje de licencia comercial, es un juego de toda la vida que nos sirve para atesorar gratos recuerdos de convivencia familiar y estrechar vínculos. 🙂

5. Juego simbólico

Otra cosa que me encanta de este ajedrez es que, como veis en el vídeo, l@s niñ@s pueden jugar libremente con las piezas a todo lo que ellos quieran e imaginen, ya que son como pequeños muñequitos de madera en sí mismas. 🙂

Mi Primer Ajedrez de Vilac

6. Su precio

Yo tenía claro que para iniciar a un niño tan pequeño en el ajedrez necesitábamos piezas de gran tamaño, un diseño atractivo y materiales resistentes. Suponía que todas estas características elevarían muchísimo el precio de su primer ajedrez, pero no.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Mi Primer ajedrez de Vilac cuesta menos de 30€ (27,95€ para ser exactos). Fue la mejor relación calidad/precio que encontré, sobre todo teniendo en cuenta su exquisita factura y la nobleza de sus materiales.

Cómo enseñar a jugar al ajedrez a partir de los 3 años

Como este año ya nos ha tocado elegir el cole al que irá el peque el próximo curso escolar, hemos podido comprobar que, entre la variada oferta de extraescolares que ofrecen muchos colegios, algunos de ellos disponen de club de ajedrez.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Por lo general, suele estar indicado para niñ@s de primaria (a partir de los 6 años), pero nos llamó la atención que en varios de ellos tuvieran clases adaptadas para peques en la etapa infantil (de 3 a 6 años). A este tipo de clases se las denomina pre-ajedrez, ya que el objetivo es que l@s niñ@s tengan un primer contacto positivo y estimulante que les anime a continuar aprendiendo. 🙂

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Yo soy de las que piensa que con 3 añitos los peques deben pasar el mayor tiempo posible aún con sus papis (y que suficiente tienen ya con las horas que pasan en el cole), pero me intrigó el método que utilizan para enseñar a jugar al ajedrez a niñ@s tan pequeñ@s y no pude evitar informarme al respecto (porque sí creo que es importante fomentar hobbies sanos en familia desde la primera infancia).

Esto fue lo que aprendí y lo que estamos llevando a cabo en casa (con un resultado bastante satisfactorio, la verdad):

1. El objetivo es familiarizar

A la hora de comenzar a enseñar a niñ@s tan pequeñit@s a jugar al ajedrez, debemos tener claro que nuestra meta debe ser coherente con el desarrollo evolutivo de nuestr@s hij@s: el objetivo en esta primera etapa es familiarizarles con el juego, enseñarles a identificar cada una de las piezas por su nombre, su posición en el tablero, cómo se mueven y cómo capturan las piezas del adversario.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

2. Las clases deben ser cortas, regulares y divertidas

A esta edad (y a cualquier otra), si un niño no se divierte; no aprende nada. Por eso debemos elegir bien el momento del día en el que practicar con ellos. Un momento de tranquilidad y necesidades cubiertas (en el que el peque no tenga sueño, esté cansado o tenga hambre) y un estado de ánimo positivo son claves para que nuestras primeras lecciones sean todo un éxito.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Para no aburrir ni cansar al peque, las clases deben ser de corta duración (no más de 20 minutos o media hora) y los primeros 15 minutos son fundamentales para despertar su entusiasmo y “engancharles” cuando tienen 3 ó 4 años.

3. Juego libre

Siempre digo que en el primer acercamiento de un niño a un material nuevo (salvo en el caso de los materiales Montessori, que requieren lo que se denomina una “presentación”, aunque esto es discutible según el tipo de material y la edad del peque), lo importante es que “conecten” con él.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Por eso durante el primer contacto con su nuevo ajedrez debemos dejarles tiempo y espacio para que exploren por su cuenta (si la primera “clase” se nos va en esto, bienvenida sea). Que toquen las piezas, las coloquen como quieran, las clasifiquen o jueguen a su manera con ellas… Todo vale excepto que las maltraten o hagan un uso inadecuado de las mismas.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

En las sesiones posteriores, podemos comenzar con un poco de juego antes de entrar en teoría, o ir alternando la práctica de las reglas con el juego libre. 

4. Atentos al interés del niño

De la misma forma que elegir el momento y el arranque adecuados para enseñarles a jugar al ajedrez es importante, también lo es saber detectar el momento en que debemos dejar de practicar.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Serán ell@s mism@s los que nos indiquen si se aburren, están cansados o han perdido el interés. Si veis que comienzan a evadirse, su atención decae, se centran en otra cosa, se frustran o se enfadan, ha llegado el momento de dar la sesión por finalizada.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Si l@s peques se sienten presionad@s porque le proporcionamos más información de la que son capaces de asimilar, no somos capaces de graduar el nivel de dificultad, se aburren o se sienten “obligados” a aprender; se desmotivarán y perderán el interés por el juego.

5. Cada niño tiene su ritmo

Y respetarlo es importante. Habrá niñ@s que aprendan 2 ó 3 piezas cada vez, y otros solo una. Está igual de bien en ambos casos. Antes no es mejor, recordadlo. 😉

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Un niño puede aprender rápido y olvidar igual de rápido, y otro aprender despacio y no olvidar nunca. No les presionéis, tened paciencia con ell@s porque son muy chiquitines.

6. Empezar enseñando el nombre y los movimientos de las piezas

Durante la primera presentación del juego habremos colocado todas las piezas en su posición correcta del tablero para que este luzca en todo su esplendor (aunque después a lo mejor ell@s hayan decidido “desordenar” todo un poco).

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Al comenzar la primera “lección” lo que vamos a hacer es, en primer lugar, despejar el tablero de juego. A continuación iremos practicando la posición y el movimiento de cada pieza, de una en una (en el vídeo tenéis el ensayo de cada pieza paso a paso).

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Como en los niños pequeños predomina la memoria a corto plazo, el repaso es muy importante; así que antes de enseñarles el movimiento de una nueva pieza, debemos recordarles el de la anterior. Las piezas, además, las iremos sacando siguiendo un orden concreto: de menor a mayor dificultad.

La torre

Comenzamos siempre con la torre, que es la que mueve de forma más sencilla: recto. La ponemos y les enseñamos el movimiento. Después les ponemos diferentes piezas del color opuesto y les enseñamos a capturarlas. Practicaremos estos movimiento el tiempo que sea necesario.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Mi Primer Ajedrez de Vilac

El alfil

La siguiente pieza a enseñar es el alfil, que es otra pieza de movimiento recto, aunque en diagonal (lo que puede ser más es complicado de aprender al principio). Volvemos a ubicar un solo alfil en el tablero para que jueguen con él hasta que comprendan este movimiento. Después, volvemos a introducir algunas piezas diferentes del color opuesto para dejar que las capturen.

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La Reina

En tercer lugar enseñamos el movimiento de la Dama (o más popularmente: la Reina), que es una pieza mayor del juego, pero fácil de aprender (recordad que antes habremos repasado el movimiento de las piezas anteriores).

Mi Primer Ajedrez de Vilac

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Si hemos repasado el movimiento de las anteriores piezas y las han aprendido bien, no les resultará complicado dominar la Dama, ya que se mueve como la torre y el alfil juntos. Y, como siempre, les dejaremos capturar piezas con ella una vez dominen su movimiento.

El Rey

Continuamos con el Rey, que también se mueve como una torre y un alfil pero a pasos cortitos. Por el momento dejaremos de lado las jugadas especiales (el enroque, el jaque y el jaque mate), pero sí les podemos transmitir la importancia de cuidar al Rey.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

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Así que les enseñamos su movimiento, cómo captura y lo importante que es. Y después, aquí les podemos animar a jugar un poco libremente con la “pareja real”, por ejemplo: animándoles a seguirse a través del tablero, ciñéndose a los movimientos correctos para cada uno de ellos.

Combinar piezas

Todas las anteriores piezas son las más sencillas de aprender en el ajedrez. Se impone un repaso general antes de continuar con las demás. Ahora l@s peques pueden jugar combinando las piezas hasta ahora aprendidas. También debemos recordarles que el objetivo es la captura para que fijen aún más lo aprendido. Y de nuevo haremos hincapié en la figura del Rey, como pieza principal. 🙂

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Una vez que muestren seguridad moviendo las piezas anteriores (que puede suceder en una sola lección de repaso o en varias), podemos pasar a las piezas con movimientos más complejos, por este orden: caballo y peón.

Caballo

El caballo es la única pieza que “salta”, por lo que es difícil recordar su movimiento en el tablero, que además es en forma de “L” (3+2 pasos; o 2+3 pasos). Es una pieza clave que debemos repasar bien sin llegar a cansar a l@s peques para que no cesen en su interés de llegar a aprender el juego.

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Una vez adquirido el movimiento, enseñamos a capturar piezas y después lo combinamos con el del resto de las piezas aprendidas, jugando con ell@s tanto como deseen para que continúen recordando.

Peón

Finalizamos el aprendizaje de movimiento de las piezas con el peón. Mucha gente se sorprende de que esta sea precisamente la pieza de ajedrez más difícil de llegar a dominar cuando estamos aprendiendo, pero lo cierto es que así es. Es una pieza que exige memorizar muchos movimientos diferentes en cada ocasión.

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Es la única pieza que no mueve hacia adelante y hacia atrás, también la única que puede comenzar moviendo 2 casillas y luego solo se desplaza de 1 en 1, mueve como una torre pequeña (recto), pero captura como un alfil chico (en diagonal)… ¡Demasiadas cosas para recordar! XD

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Para motivarles, les podemos decir que practiquen el movimiento hasta llegar al otro extremo del tablero y entonces ¡como premio puede convertirse en la pieza que ell@s deseen! 🙂

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Al igual que el caballo, es una pieza clave que debemos practicar mucho, pero sin llegar a forzar su aprendizaje. Una vez que el peque domine su movimiento, podemos ofrecerle piezas para que las capture y después combinar su uso con el resto de las piezas aprendidas.

7. Reglas mnemotécnicas

Los peques adoran la música y la sonoridad, por lo que aprenderán mejor y mucho más deprisa (y también se divertirán mucho más aprendiendo) si acompañamos el aprendizaje de los movimientos con rimas o canciones que os podéis inventar vosotr@s mismos. Por ejemplo: “Están en la fila dos y al principio pueden dar un paso o dos, pero nunca retroceder; pues valientes deben ser (los peones)”.

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También podemos contarles “un cuento” (genial si les gustan las historias y los libros) para despertar su interés (a mí me resulta más sencillo esto, aunque con algun@s peques funcionan mejor las canciones). Si comenzamos nuestra narración diciendo, por ejemplo: “Había una vez un castillo muy bonito (la torre), al que se dirigía un caballero muy valiente (el alfil)”, etc.

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Estos trucos no van a convertir a nuestr@s hij@s en unos genios del ajedrez (al menos no de la noche a la mañana), pero sí conseguirán que retengan más movimientos y memoricen más rápido las reglas del juego. 😉

8. Jugar una partida y enseñar el Jaque

Ahora ya podemos probar a jugar una partida con todas las piezas. El objetivo sigue siendo la captura de las piezas, pero durante el transcurso del juego podemos explicarles que el Rey es la única pieza que no se captura ni sale del tablero, que cuando lo amenazamos con capturarlo se llama Jaque y el Rey puede escapar, cubrirse o capturar la pieza que lo amenace; pero siempre, de una forma u otra, está obligado a responder.

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Más adelante les enseñaremos el Jaque Mate y los movimientos especiales. Pero sin prisa. Recordad que siempre debemos estar atentos a la capacidad de recepción de l@s peques y no brindarles más información de la que son capaces de asimilar.

9. Colocar las piezas en el tablero

Cuando seamos capaces de jugar una partida simplificada sin apenas cometer errores, podemos enseñarles a colocar las piezas en su lugar correspondiente del tablero (este paso lo podemos combinar con el anterior).

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Para ello, podemos narrarles un cuento fácil de recordar para que les sea más sencillo retener cada posición por asociación: “Una torre en cada límite del terreno está vigilada por caballos montados por caballeros”, etc. Y en esta ocasión los peones sí son las piezas más sencillas de aprender. 😉

Mi Primer Ajedrez de Vilac

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10. Los movimientos especiales y control de tiempo

Finalmente, llega el momento de enseñarles los movimientos especiales: el jaque, el jaque mate, tablas por ahogado, enroque, toma al paso, coronación, transformar o entrar Reina… Y como siempre, tocará repasar. Pero las lecciones ya serán mucho más livianas y divertidas porque el aprendizaje de estos nuevos conceptos se hará a medida que vamos jugando una partida con ell@s. 🙂

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Después de esto, ya podrán jugar con otros niños o con cualquier otra persona que sepa jugar al ajedrez (y lo haga bien, para no confundirles).

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En esta fase, también podemos introducir el control de tiempo empleando un reloj de ajedrez para limitar la duración de la partida. Estos relojes contabilizan el tiempo que le lleva a cada jugador realizar sus movimientos por separado. Si te pasas del tiempo, pierdes el juego; así que l@s peques aprenderán poco a poco a planear su tiempo. 😉

12. Repaso y paciencia

Como estamos sembrando el placer de disfrutar un hobby que los acompañará toda la vida, es importante no enojarnos con ell@s si de repente olvidan un movimiento que ya habíamos dado por dominado (sobre todo si nuestras partidas no son regulares o están distanciadas en el tiempo).

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Es importante que l@s niñ@s no asocien sensaciones negativas a esta experiencia. Si concluyen que son demasiado torpes se volverán inseguros y temerán enojarnos, por lo que evitarán seguir aprendiendo a toda costa. Si un día no les apetece jugar, lo mejor es dejarles tranquilos y no insistir. Si no les apetece, pues no les apetece. Están en su derecho. 🙂

¿Y si a mi hij@ no le gusta el ajedrez?

Pues nada. ¡No pasa nada! No a tod@s se nos tienen que dar bien las mismas cosas, ni estamos obligados a tener los mismos gustos. De pequeña yo jugaba muy bien a las cartas porque siempre veía jugar a mi abuelo. Todo el mundo me proponía siempre echar una partida de lo que fuera porque pensaban que a mí me gustaba… ¡Pero no era así! A mí lo que me gustaba era estar con mi abuelo. 🙂 Me hubiera dado igual jugar al escondite que al cinquillo con tal de estar con él. XD

Cuando ya fui mayorcita como para elegir de qué forma pasar mi tiempo libre, sentí un gran alivio el día que dije en voz alta (¡por fin!) que en realidad prefería leer o pintar que jugar a las cartas. Más tarde, acabé odiando el ballet porque mi madre me obligó a ir durante 2 años consecutivos y a mí no me gustaba nada. Así que, por favor, seguid mi consejo: aseguraos siempre que lo que hacen vuestr@s hij@s lo hacen porque aman hacerlo, no por satisfaceros a vosotr@s. 🙂

Y si finalmente resulta que al niño o a la niña no le gusta jugar al ajedrez o no se le da bien, ¡pues no pasa nada! Si tenéis que interrumpir las lecciones por falta de motivación o interés, quizás podéis probar de nuevo un poco más adelante… ¡O nunca!

Mi Primer Ajedrez de Vilac

Aunque este sea vuestro juego favorito, nunca debemos olvidar lo importante que es no proyectar sobre nuestr@s hij@s nuestros propios anhelos personales. ¡Jugar al parchís o las damas también puede ser igual de divertido!

Lo importante es disfrutar de tiempo juntos de forma agradable para reforzar el vínculo familiar, cultivar la confianza y la comunicación entre padres e hijos, crear bonitos recuerdos que perduren en la memoria de nuestr@s niñ@s e inculcarles hobbies (sean cuales sean) que sean sanos, contribuyan a desarrollar su propia personalidad y puedan incorporar con gusto a sus propios hábitos de vida el día de mañana. 🙂

Y si lo que le gusta a vuestr@ peque es pintar o bailar (por poner un ejemplo), pues fomentar esa habilidad en particular en lugar de intentar forzar cualquier otra. ¿Cómo os sentiríais vosotr@s si alguien se empeñara en obligaros, una y otra vez, a hacer algo que detestáis con todas vuestras fuerzas? Pues igual ell@s. 🙂

5 thoughts on “Mi Primer Ajedrez de Vilac + trucos para enseñar a jugar al ajedrez a peques de 3 años

  1. Me ha gustado mucho el post. Mis sobrinos empezaron a jugar desde muy pequeños al ajedrez y es el unico juego de mesa que les gusta. El ajedrez hace que jueguen con alguien mas, que apredan a esperar, a pensar… En el colegio de mi zona por ejemplo lo tienen como actividad extraescolar pero como tu bien dices, es mejor que sean los propios niñ@s los que elijan lo que quiern hacer.

    1. ¡Claro que sí! El ajedrez es un juego magnífico y muy estimulante, pero lo importante es fomentar el ocio familiar y las capacidades innatas de cada niñ@. 🙂 ¡Gracias por compartir tu experiencia personal y tu opinión Ana!

  2. Qué pasada Tania, conocía alguna de las pautas que das para iniciar a un niño al juego-deporte, pero me ha maravillado tooooodo lo que se puede hacer. Te doy la enhorabuena y me voy corriendo a comprarle una a Hugo antes de que se acaben!! Muchas gracias por la reseña, me ha encantado!

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