Juguetes recomendados de 0 a 12 meses

Dudas frecuentes a la hora de comprar juguetes + Juguetes recomendados de 0 a 12 meses

Una de las preguntas que más me hacéis por email es “¿qué juguetes me recomiendas para mi peque?”, así que he decidido comenzar una ronda de posts para enseñaros el tipo de juguetes que mi hijo ha ido utilizando en cada etapa y otros que, aunque nosotros no hemos tenido en casa (porque todo no se puede tener), son geniales para ellos. Empezamos por el principio: los juguetes recomendados de 0 a 12 meses. Y como ya me conocéis lo suficiente, no os sorprenderá encontrar muchos materiales afines a pedagogías alternativas respetuosas con la infancia. 🙂

Juguetes recomendados de 0 a 12 meses: consejos generales

Antes de enseñaros los materiales específicos, os voy a dar una serie de recomendaciones generales a la hora de elegir juguetes para bebés basándome en las dudas y consultas que más me soléis hacer, y también en mi experiencia como madre y en los enfoques de las metodologías respetuosas con la infancia.

¿Merece la pena invertir en juguetes a esta edad?

Sí. Sin dudarlo. En esta edad y en cualquier otra, porque los niños aprenden jugando. Incluso los adultos aprendemos más y mejor cuando nos divertimos. Pero es que además, y en concreto, la etapa que va de los 0 a los 36 meses es la más importante de todas. Y dura lo que dura, que le vamos a hacer, pero de la misma manera que en muchas ocasiones gastamos cantidades indecentes en ropa que apenas les da tiempo a ponerse, gastar dinero en los materiales de juego ADECUADOS es una inversión en el desarrollo y el aprendizaje de nuestr@s hij@s. 

Durante estos años, se forma la personalidad del niño y su cerebro ya nunca más volverá a aprender con tanta rapidez… Los materiales de juego pedagógicos le ayudan a comprender cómo es el mundo que le rodea y cómo funcionan las cosas que hay en él. Además, ya veréis después como todos los materiales que yo os recomiendo, son prácticamente eternos. 🙂

¿Cuántos juguetes deben tener l@s niñ@s?

Con media docena son suficientes. Como os contaba en el post sobre ambientes preparados: cómo preparar una habitación Montessori para l@s niñ@s, cuantos más juguetes tengan a su alrededor l@s niñ@s, más dispers@s y desinteresad@s se mostrarán y menos atención les prestarán.

A pesar de lo que pueda parecer por el número de materiales que reseñamos en el blog, en casa no tenemos tantísimos juguetes. Muchos los regalamos a familiares y amigos, porque quedarnos con todo lo que nos hacen llegar las marcas, tiendas, distribuidores y fabricantes (por mucho que mole) sería físicamente imposible (por cuestiones de espacio), además de poco recomendable para la educación del peque. 🙂

Además, aunque jugar es uno de los derechos de la infancia recogido en la Declaración Universal de los Derechos del Niño, tener juguetes es un privilegio que conlleva una obligación (o responsabilidad, como queráis llamarlo) y es el de cuidarlos.

Aunque os parezca mentira, esto se inculca desde el principio, enseñándoles a tratar bien sus juguetes y a recogerlos después de cada uso. Así que cuántos menos juguetes tengan a la vez, más fácil les resultará a l@s más pequeñ@s recogerlos y ordenarlos. 🙂

Ambiente preparado I: habitación Montessori

Yo os aconsejo que si al final os juntáis con más juguetes, vayáis rotándolos siguiendo las indicaciones que vuest@s propios hij@s os harán al respecto: falta de interés, falta de curiosidad, etc. Los juguetes deben estar siempre en un lugar accesible para el peque, que no debe necesitar vuestra ayuda para acceder a ellos. Pero a la mínima señal de aburrimiento, guardáis ese juguete y lo sustituís por otro. Ofrecérselos todos a la vez no servirá más que para que pierda el interés y la curiosidad por todos. 🙂

¿Qué tipo de juguete es mejor en esta  primera etapa?

Los juguetes sencillos, de materiales naturales y sin pilas. También han de ser “bellos”, ya que esta es una condición indispensable para que un juguete atrape la mirada y el interés de un niño, despertando así su curiosidad y animándole a manipularlo más veces y durante mayor tiempo.

Todos los materiales dirigidos a los bebés en esta etapa han de estar diseñados para su estimulación sensorial. Despertar la curiosidad y el interés del peque por el mundo que le rodea, así como sus ganas de exploración es el objetivo que deben perseguir. Todo lo demás, está de más. 

Por eso los materiales naturales (como la madera, el corcho, el bambú, las telas orgánicas, etc.) son infinitamente mejores para su manipulación que el plástico. Ya que además de estar producidos de forma sostenible y ecológica (si los valores de la marca son los adecuados), la madera por ejemplo, tiene un aroma, sabor, tacto… que el plástico no les puede ofrecer (y además se deteriora antes).

Los juguetes electrónicos y/o con muchas funciones convierten a l@s niñ@s en meros observadores pasivos del juego. Los slow toys, en cambio, centran el protagonismo del juego en la figura del peque y fomentan su interacción con el mundo y los objetos que hay en él.

¿No son esos materiales demasiado “simples”? ¿No es mejor comprar directamente la “torre más alta de todas” para que le dure más tiempo?

Rotundamente no. Cada material tiene su edad y su propósito; y con los niños, menos es más. En la etapa de 0 a 12 meses, cuánto más sencillos sean los materiales de juego, mejor. No perdáis nunca de vista que un buen juguete siempre enseña algo. Por muy sencillo que sea. Y si esa lección se mezcla o confunde con otras, el niño no conseguirá captar su uso original.

Este es el motivo por el que los materiales de juego Montessori discriminan algunas cualidades (forma, tamaño, color, etc.) en virtud de otras (por ejemplo: misma figura geométrica y mismo color, pero diferente tamaño). De esta manera, los niños se centran solo en el aprendizaje para el que está diseñado el juguete (que en el ejemplo anterior, serían los tamaños).

juego heurístico

Cuando una actividad haya cumplido su función y no tenga más recorrido, pasaremos a la siguiente. Y esta será, por lógica, más compleja y variada. Puede que el peque quiera retomar alguna vez la actividad… o no, depende de cada niño. De cualquier forma, será él quien nos indique el momento, y este variará en cada caso.

Y creedme: ningún peque se cansará de un juguete hasta que domine la actividad que le propone, por muy sencilla que esta nos parezca a los adultos. En cambio, sí puede suceder que un niño que no haya aprendido previamente a ensartar aros de mayor a menor, no sea capaz de construir una torre alta con bloques de madera y se sienta frustrado si le enfrentamos al hecho de tener que emprender esta tarea.

¡Los juguetes de madera son muy caros!

Más que una pregunta, esta suele ser una afirmación. O un mito, mejor dicho. Ese pensamiento es erróneo. Todos los juguetes que os voy a enseñar en este post son bastante económicos (la mayoría de ellos oscilan entre los 10 y los 20€) y debéis tener en cuenta que los materiales nobles son prácticamente eternos.

Además, están diseñados de manera que tengan varios usos y múltiples beneficios para los más peques de la casa. Son prácticos, versátiles y funcionales. En definitiva: cumplen su función. En cambio, que levante la mano quien haya conseguido dormir alguna vez a un bebé dejándole a solas en su cuna con su flamante proyector electrónico musical y con proyector de estrellas. 😉

¿Debo dejarle jugar “a su aire” o es mejor que juguemos con él?

Tanto el juego libre como el juego en familia son importantes. Cada uno por diferentes motivos: mediante el juego libre el niño pone en práctica sus habilidades, las perfecciona y adquiere otras nuevas. También le permite desarrollar su propia personalidad, su propio criterio, sus gustos y preferencias individuales, su autonomía personal y una sana autoestima.

El juego en familia o con otros niños fortalece el vínculo entre el niño y sus padres, hermanos o amigos; les enseña a trabajar en equipo y desarrolla sus habilidades sociales e interpersonales (como el lenguaje y la comunicación, entre otras).

También es importante, en cualquiera de los casos, que el peque juegue todo lo que necesite/quiera y con los materiales adecuados a su edad y/o etapa evolutiva. No debemos interrumpir sus horas de juego ni su concentración durante el mismo, evitando en la medida de lo posible (en el caso del juego libre y desestructurado) intervenir, a no ser que sea necesario para su seguridad o bienestar, los de otro niño o la integridad de los materiales y/o el entorno de juego por mal uso de los mismos.

Los materiales más idóneos para el juego libre a esta edad son los autocorrectivos (como los Montessori, en los que el niño se da cuenta solo si lo está haciendo bien o mal, porque no encajan las piezas, etc.) o los desestructurados (como los materiales Waldorf) que les permiten dar rienda suelta a toda su imaginación. A veces los peques nos sorprenden buscando usos nuevos para un material. Siempre que no ponga en riesgo su seguridad o la del juguete, lo mejor es dejarles aprender a su ritmo y buscar sus propias soluciones creativas. ¡Aunque no sean como las de los demás! 😀

No es recomendable estar mostrándoles constantemente el camino y siempre encima de ellos. En el caso de los materiales Montessori que (según el método, aunque esto es discutible en función de la edad del niño o el tipo de material utilizado) requieren presentación, con que nos vean hacer despacio una vez antes la actividad a nosotros, es suficiente. 🙂

¿Es bueno que mi hijo quiera jugar con muñecas? ¿Si mi hija quiere un disfraz de astronauta, se lo compro?

Aunque es una pregunta más para posteriores etapas, como se repite mucho, la voy a responder aquí: no solo es bueno, es maravilloso que un niño quiera imitar a su papá. Eso es que tiene un buen modelo de referencia en casa. 🙂 Y claro que sí, ¡anima a tu hija a perseguir sus sueños y edúcala de forma que elija ser lo que ella quiera el día de mañana!

Los niños nacen sin prejuicios y somos después los adultos los que se los contagiamos. Que un niño juegue (si quiere) con muñecas y coches, o una niña lo haga con balones y cocinitas, es síntoma de una educación en valores, una infancia feliz y un desarrollo sano.

Una sillita de paseo de juguete para imitar a papá

Hay muchas más alternativas además de las pelotas y los coches, las hadas y las princesas. No todo es rosa y azul. El mundo es maravilloso precisamente porque tiene infinidad de colores. Dejémosles ser libres, no les condicionemos. 🙂

En este blog encontraréis muchos posts como este que defienden la educación igualitaria. El ejemplo que observan en casa, los cuentos que les leemos y los juguetes que les proporcionamos hoy a nuestr@s hij@s, son la base de una sociedad futura más justa e igualitaria. 🙂

Os parecerá mentira, pero el tema de escoger juguetes por género es una constante que aún se plantea muchas veces desde el mismo comienzo de la vida de nuestr@s hij@s (a un recién nacido se le regala un oso azul y a una recién nacida un oso rosa, etc.) y determina toda la posteriores educación en valores que recibirán después.

A mi hijo le gusta Pocoyó, Peppa Pig o similares… ¿Es tan malo el juguete de licencia comercial?

Pues depende del tipo de juguete. A esta pregunta yo suelo contestar con el juguete que NO debemos comprar nunca a nuestr@s hij@s:

  • Aquel que puede resultar peligroso para ell@s debido a su fabricación, por contener piezas pequeñas sueltas, por no estar homologado, por tener sus materiales sustancias nocivas o tóxicas para ellos, tener dudosa procedencia, etc.
  • El que no es para su edad, por mucha gracia que a nosotros nos haga el personaje.
  • El que promueve valores inadecuados: juguetes que promueven la agresividad y/o la violencia, que fomentan la desigualdad de género (los juguetes NO tienen género), juguetes sexistas, racistas, homófobos, discriminatorios en algún sentido y/o estereotipados (muñecas maquilladas y con físicos imposibles, muñecos excesivamente musculados, etc.)

En cuanto a lo demás, jugar siempre es bueno. De forma sana y responsable, claro. Y que al niño le interese y le guste su juguete, también es genial (siempre que nosotr@s, como padres y madres, estemos de acuerdo con los valores que promulga el personaje en cuestión). Sin embargo: ¿cuántos de vosotr@s habéis tenido ya la experiencia de haberos gastado un dineral en uno de estos muñecos o playsets del último personaje de moda para que el niño o la niña lo deje después abandonado a los pocos días de uso (y eso con suerte)? Exacto.

También en esto hay que saber elegir. L@s niñ@s suelen sentirse a menudo decepcionados con sus juguetes de licencia comercial por la sencilla razón de que casi nunca cumplen sus expectativas. Dicho de otra manera: una vez con el juguete en la mano, no saben qué hacer con él. Algo que raras veces sucede con los juguetes de calidad y respetosos, diseñados específicamente para promover su curiosidad, alentar el juego y fomentar desarrollo el desarrollo de l@s peques en cada etapa.

Mi hijo, por ejemplo, tiene una casita de un popular personaje infantil de televisión que ha usado una sola vez. En cambio, tiene un disfraz de “Gatuno” que le encanta, y no veo nada malo en ello porque los PJ Masks son un grupo de dos niños y una niña que son amigos y súper héroes infantiles que hacen buenas obras y ayudan a los demás. L@s niñ@s al final son seres sociales que necesitan encajar y ser aceptad@s en su entorno. Ya os daréis cuenta de que la máxima de “si lo veo, lo quiero” cobra especial sentido durante la infancia (sobre todo con determinados personajes, como superhéroes, princesas Disney y demás elenco de estrellas infantiles). 🙂

Disfraces PJ Masks de Bandai

Es cierto que, como madre, el juguete comercial no es mi favorito (aunque es inevitable que de vez en cuando entre en casa, sobre todo como regalo de amigos y familiares, a los que les resulta muy socorrido). Para empezar, suele tener peores calidades que el artesanal (de aquí a Lima, además) o que el fabricado con materiales “nobles”. Su precio es caro (más aún si tenemos en cuenta su uso y la limitada vida que tienen). Y por último, su finalidad principal es divertir y entretener; por lo que es mucho menos educativo que el material pedagógico.

Mi consejo es que mientras podáis elegir los juguetes de vuestr@s hij@s (porque todavía os dejen), os aprovechéis de la situación y le saquéis el máximo partido, ofreciéndoles materiales que promuevan su imaginación y su creatividad, su desarrollo cognitivo, su actividad psicomotora y su estimulación sensorial. Es decir: juguetes respetuosos con la infancia. 🙂

¿Dónde encuentro este tipo de materiales?

Este tipo de materiales los podéis encontrar en tiendas físicas y online especializadas en materiales de juego pedagógicos y respetuosos con la infancia, así como en pedagogías alternativas como Waldorf, Pikler, Reggio Emilia, Montessori… como la tienda online de juguetes educativos Mumuchu de donde son la mayoría de los materiales que tenemos nosotros.

Juguetes recomendados de 0 a 12 meses: materiales específicos

Junto con las consideraciones anteriores, es importante que también tengáis en cuenta que es muy importante no saltarse etapas. Respetar el ritmo evolutivo de cada niño (que varía de uno a otro), sus gustos, preferencias y necesidades es vital para que haya una buena interacción entre el peque y sus juguetes.

Por más que os guste un material por lo muy bonito o decorativo que sea, recordad que los buenos juguetes cumplen un objetivo fundamental: promover el desarrollo y el aprendizaje de l@s niñ@s. Si forzamos u obligamos a l@s peques, lo único que conseguiremos es frustrarles y que acaben cogiendo manía a sus materiales de juego.

+0 meses

Aunque regalárselos sea una práctica común, lo cierto es que los peluches y muñecos de trapo son peligrosos para los recién nacidos, que pueden asfixiarse durmiendo con ellos. Los recién llegados a la familia no necesitan mucho más allá del contacto físico, los arrumacos y las caricias. 🙂

Para este periodo yo os recomendaría exclusivamente los móviles Montessori. Incluso aunque practiquéis el colecho, siempre pueden fijarse en un lugar tranquilo de la casa donde el peque pueda verlos, y son perfectos para despertar su curiosidad por el entorno, estimular su sentido de la vista y entretenerles un ratito mientras mamá y papá comen (¡o van al baño!).

Hay varios modelos que se pueden ir cambiando cada dos semanas (podéis leer este interesante post sobre los móviles Montessori de 0 a 3 meses para averiguar más sobre sus periodos de uso), aunque lo ideal (como siempre en Montessori) es seguir la máxima de “seguir al niño” y dejar que sea él quien nos indique cuando ha llegado el momento de sustituirlo porque ha perdido el interés en él.

Todos ellos se presentan en formato “kit diy” pero montarlos no es complicado (los electrónicos tienen mucho más trabajo). El primero de la serie es el móvil Munari Montessori. Se comienza a utilizar a partir de los 15 días de vida, cuando los bebés comienzan a fijarse más en las cosas que les rodean pero ven mejor los contrastes fuertes, sobre todo en blanco y negro. Su periodo de uso recomendado es otros 15 días, aunque no pasa nada si se deja más tiempo o se va intercambiando con el resto.

El siguiente de la serie es el móvil Octaedro Montessori. Este material de la metodología Montessori está especialmente diseñado para que tanto sus los colores como su material brillante llamen la atención de los bebés desde el mes de nacimiento aproximadamente. Y su uso se prolonga durante 30 días.

El móvil Gobbi Montessori es el que usaríamos a continuación. Está especialmente indicado para bebés de entre 2 y 4 meses de vida aproximadamente, cuando el ojo del bebé ya es capaz de distinguir colores y se les quiere mostrar una gama de color con distintos tonos. Este sencillo ejercicio visual sirve para entrenar la discriminación y el reconocimiento visuales. Este modelo se presenta en tres gamas cromáticas: azul, rosa y verde. Podemos escoger el que más nos guste (tener los 3 no es obligatorio, el ejercicio funciona igual de bien y cumple exactamente igual su propósito con uno solo) o irlos intercambiando.

El móvil Dancers Montessori sirve para que los colores, las formas y los brillos que despiden las figuras, llamen la atención de los bebés desde los 3 meses de nacimiento aproximadamente. También para que comiencen a seguir el movimiento con la vista, ya que es el que más movimiento tiene de todos ellos porque las figuras son tan ligeras, que bailan y se balancean fácilmente.

Como veis, son móviles que podéis incluso hacer vosotros mismos en casa, siempre que encontréis un buen tutorial que tenga en cuenta las proporciones, tamaño, colores y diseños de los modelos originales. María Montessori no hacía las cosas sin una buena razón, y todos sus materiales de juego fueron diseñados en función de las necesidades especiales de l@s niñ@s en cada etapa de desarrollo. 🙂

Si os dais cuenta, hemos utilizado un solo juguete de 10€ en esta primera etapa(si queréis usar los 4 móviles de cuna el gasto es de 40€, que sigue siendo menos de lo que cuesta un solo móvil de cuna electrónico), y además podrán seguir disfrutando de ellos durante muchos más meses.

+3 meses

A los 3 meses l@s peques comienzan a mover muchísimo los bracitos y las piernas y gesticulan un montón con sus manitas. A mí me gusta muchísimo para esta etapa la pelota Montessori. Se tarta de una pelota de tela o ganchillo que no es exactamente redonda, sino que presenta protuberancias que permiten al bebé sostenerla y agarrarla bien con sus manitas y deditos, favoreciendo su motricidad fina, el desarrollo muscular y el movimiento de pinza de los dedos (que harán primero con toda la mano, como si fuera el pico de un pato) necesario para aprender a coger y sostener objetos.

El precio de este juguete es de unos 15-20€ y lo encontraréis en muchas tiendas (sobre todo online). También hay muchos tutoriales para hacer la pelota Montessori diy en Internet con tela o crochet, por lo que si se os dan bien las manualidades, podéis ahorraros la mitad del importe. También es un juguete al que darán mucho uso ya que también resulta perfecta durante la etapa del gateo. Al no ser completamente redonda, el peque podrá tirarla y gatear tras ella para volver a atraparla sin que ruede excesivamente lejos y quede fuera de su alcance.

También son geniales en este momento los discos de agarre interconectados Montessori, que son justo lo que su propio nombre indica: unos discos de madera interconectados entre sí, para que el bebé los agarre y se los pase de una mano a otra. Un movimiento que entrena sus capacidades psicomotrices y les hace practicar el giro de la muñeca. Su precio es de tan solo 3,50€.

 

Los sonajeros y mordedores son materiales de estimulación muy útiles en esta etapa (si elegimos el modelo adecuado), para despertar su sentido del oído, animar al bebé a mover los brazos, calmar sus encías y favorecer el sentido del tacto (que en esta época de su vida, los humanos tenemos en la boca mucho más desarrollado que en ningún otro sitio).

Un ejemplo de buen material es el sonajero y mordedor de madera Grimm’s, que es de alta calidad, suave al tacto y con un bonito (a la vez que sencillo) y colorido diseño de estrella. Sus cuerdas con anillas de colores hacen sonido al agitarse. Los bebés lo pueden agarrar, agitar, chupar y morder sin riesgo ya que está fabricado en madera natural con colores a base de agua no tóxicos y un acabado de aceite de vegetal. Eso sí: conviene que nos aseguremos antes y después de cada uso de que la cuerda está en buenas condiciones y no pueden salirse las anillas pequeñas de ella.

La pulsera de bolas de madera Grimm’s es otro juguete de estimulación de madera de alta calidad, de suave textura y con bolas grandes de colores interconectadas por una cuerda. Sirve para agarrar, estirar, estrujar, retorcer, chupar y morder. Es un material de inspiración Waldorf, que también favorece la curiosidad y el ansia de descubrimiento. Está fabricado en madera de arce, con colores a base de agua no tóxicos.

 

El sonido y la música están íntimamente ligados al desarrollo durante las primeras etapas de vida del ser humano. Un estupendo primer instrumento musical es el palo de lluvia, que es una especie de sonajero y rodari (cilindro que rueda y generalmente tiene bolitas dentro que hacen sonido al rodar) al mismo tiempo.

El palo de lluvia tiene un diseño cilíndrico o de reloj de arena con bolitas que descienden por sus plataformas internas originando un sonido similar a la lluvia muy agradable y relajante. En este diseño en concreto, gracias a su parte transparente l@s niñ@s pueden ver el movimiento en su interior, lo que llama la atención de los más peques y provoca que lo agiten para ver moverse las bolitas. De esta manera, asocian el sonido al movimiento del contenido y aprenden uno de los primeros conceptos básicos en la vida del ser humano: la relación causa y efecto. Así que podríamos decir que es un material musical (sensorial), de estimulación física y cognitiva. ¡La mar de completo! 🙂

A la hora de elegir el vuestro, tened en cuenta su peso, longitud y tamaño. Este de aquí está pensado especialmente para l@s más peques de la casa. 😉

Los libros de tela me encantan. Mi hijo ha tenido varios y todavía (con casi 3 años) los utiliza. Son materiales de exploración y descubrimiento que, por un lado, favorecen el desarrollo sensorial mediante la vista, el tacto, el sonido… Y, por otro, sientan las bases de la interacción entre l@s niñ@s y los libros. 🙂 Son materiales que les durarán durante mucho tiempo, ya que los peques siguen utilizándolos hasta los 18 o 24 meses, aproximadamente (depende siempre del niño).

Y con este repertorio cierro esta etapa. Hemos utilizado tan solo 6 juguetes en la etapa de 3 a 6 meses, algunos de los cuales seguirán usando l@s niñ@s durante mucho más tiempo. El presupuesto para ellos oscila entre los 60 y los 80€ en función del modelo que escojamos de cada tipo. Menos de un euro al día durante 3 meses (aún menos en el caso de los materiales que se seguirán usando más adelante). Es decir: menos de lo que cuesta tomarse un café. ¿De verdad os siguen pareciendo caros los materiales pedagógicos?

+6 meses

A los 6 meses, aproximadamente, l@s niñ@s comienzan la etapa de sedestación. Ya son capaces de mantenerse sentados manteniendo la espalda y el cuello rectos, y eso les permite manipular muchos más objetos. De hecho, echarán a gatear muy pronto. 🙂

Quiero desmitificar la utilidad de las mantas de juegos infantiles en esta etapa. L@s niñ@s no necesitan un tapiz específico lleno de chorradinas cosidas y ocultas entre su tela. Aún menos si les limitan los movimientos. Si los sentáis encima de una alfombra amplia y les dejáis tener acceso a materiales adecuados estarán mucho mejor.

Los sacos-manta de juegos tipo Play&Go que permiten recoger rápidamente la zona de juego tirando de sus cuerdas y convertirlos en saco de almacenamiento e juguetes, o estirarlos sobre el juego para que el niño se siente a jugar con su contenido a mí, personalmente, me gustan mucho más. Es lo que nosotros utilizamos con nuestro hijo y aún hoy lo seguimos utilizando. Hay muchos otros modelos y colores diferentes.

Bolsa de almacenamiento Play and Go

Bolsa de almacenamiento Play and Go

Volviendo al tema de los materiales de juego y aprendizaje, en este momento los encajables y apilables de formas sencillas son ideales. Les ayudan a desarrollar la motricidad fina y la coordinación ojo-mano. Son un material sensorial que hace que l@s niñ@s se vayan identificando con las formas, los tamaños, los colores, las texturas, etc. de una manera sensorial, tocando y manipulando las piezas. Y más adelante, aprenderán sus nombres. 🙂

En esta primera etapa, cuanto más concreta sea la actividad, mejor aprenderán la función para la que sirve. Los modelos que yo os propongo son Montessori, me encantan y cuestan solo 7€. Por ejemplo: el puzzle de madera con 3 círculos azules Montessori, al mantener constante las propiedades de color y forma, permite al pequeño centrarse exclusivamente en el aprendizaje de los tamaños. Además, existen muchas otras actividades que se pueden realizar con este material a medida que crecen l@s peques, como crear plantillas con la forma geométrica dibujadas en un papel, para que el peque pueda poner encima la pieza y añadir después la tarjeta con su correspondiente nombre. Este tipo de ejercicios preparan a l@s niñ@s para la posterior etapa de lectoescritura.

El puzzle de madera con 3 formas geométricas Montessori cumple la misma función pero tiene 3 piezas con formas geométricas de distinto color: un cuadrado, un círculo y un triángulo. De esta forma, permite a los peques aprender diferentes formas y colores. En todo este tipo de encajable, las piezas se pueden manipular para extraerse y volverse a colocar gracias a un botón de agarre que favorece la práctica del agarre en pinza de los dedos.

Un material que a mí me gusta muchísimo utilizar en esta etapa con los más chiquitines son las cajas de permanencia Montessori. Hay muchos modelos diferentes (el más económico cuesta unos 12€), incluyendo uno basado en la tradicional caja de encaje de figuras geométricas que es un estupendo 2×1, pero básicamente todos ellos cumplen la misma función y consisten en una caja de madera con un orificio de entrada para un objeto y un lateral para sacarlo. Pueden tener forma cuadrada o rectangular, estar abiertos o cerrados, tener puerta o ventana; incluir formas geométricas, monedas o pelotas (estas últimas me gustan especialmente, ya que las formas esféricas fascinan a l@s niñ@s).

Cuando l@s niñ@s son muy pequeños piensan que todo lo que desaparece de su campo visual se va para siempre. Es por eso que lloran en cuanto dejan de tener a la vista a sus papás. Este material les enseña que los objetos siguen estando presentes aunque en un momento dado no podamos verlos, oírlos o tocarlos. De esta forma, trabajamos con los conceptos de ser y estar, y les ayudamos a comprender que no siempre significan lo mismo.

Para que los más pequeños interioricen este concepto, todas las cajas de permanencia cuentan con un espacio por donde introducir el objeto y dejarlo caer, y otro por donde asomarse para ver que la pieza está dentro (aunque al meterla la perdamos de vista). También son estupendos ejercicios visuales y favorecen el desarrollo de la coordinación mano y ojo al tener que introducir la pieza por el orificio.

Las guías horizontales y apilables Montessori también vienen genial es esta época de la vida de nuestros bebés. Son perfectas para comenzar con la manipulación de piezas, reforzar la coordinación mano-ojo y la motricidad fina de los niños más pequeños. Además, gracias al manejo de piezas, se fomenta el agarre en pinza con los dedos. Depende del modelo, también les enseñan otras nociones como dirección, color, tamaño, etc. La más económica de ellas cuesta alrededor de 5€ y la más cara no llega a los 8€. Yo combinaría el uso en el tiempo de una guía horizontal con un apilable vertical. Es suficiente si no queréis haceros con todos ellos. 😉

 

Tras la etapa de sedestación, la siguiente etapa natural de evolución es el gateo. Los rodari como el sonajero mordedor y rueda de de Grimm’s, afín a la pedagogía Waldorf, les permiten hacer rodar el objeto y gatear tras él para alcanzarlo. Además, pueden disfrutar del espectáculo de ver mezclarse los colores en movimiento y así estimular el sentido de la vista. Otro plus es que hacen sonido al rodar o ser agitados por el peque. El precio de un rodari oscila entre los 10 y los 20€ en función de su tamaño y calidades.

Este modelo en concreto, es de pequeño tamaño y es a la vez sonajero, mordedor y rueda. Está fabricado en madera de arce de alta calidad, con colores a base de agua no tóxicos y acabado de aceite vegetal. Es suave al tacto e incluye bolas y cascabel en el interior. Es un juguete de estimulación perfecto para que los bebés agarren, chupen, muerdan, agiten y rueden en sus primeras etapas de descubrimiento.

Hay otros modelos que aúnan las propiedades del rodari y los encajables de formas. Por ejemplo, este encajable de madera con forma de tambor de la marca Goula que no llega a 20€. Las piezas se introducen por las ranuras de la misma forma y color y se sacan por la pieza de fieltro de la parte posterior. La forma del tambor, permite hacer rodar el juguete y estimula el gateo del bebé. Más adelante le enseña a clasificar formas y colores. Un material de lo más completo que el niño utilizará mucho tiempo. 🙂

O, si lo preferís, podéis optar por un encajable con forma de primer puzzle. Este puzzle de madera con figuras encajables, también de Goula, es perfecto porque tiene las figuras atadas con cordón, de forma que los peques no pueden perderlas ni metérselas en la boca. 😉

Un poquito más adelante (cerca de los 12 meses), podemos ofrecerle al niño el popular arcoíris Waldorf del que ya os hablé largo y tendido en este post, donde además os ofrecía diferentes opciones de juego y hablaba de todos sus beneficios. Lo hay en color natural y en blanco, pero los más habituales suelen ser los de color pastel o colores brillantes.

Es el juguete más caro de todos los que os he propuesto (60€ el tamaño grande de Grimm’s, existiendo otros tamaños y modelos de otras marcas más económicos) y puede adquirirse desde los 6 meses en función de su tamaño (pequeño o mediano son los tamaños que yo recomiendo a esta edad, resultando mucho más económicos), aunque l@s peques suelen sacarle más partido si se les regala el grande más adelante.

Este modelo en concreto debe su precio a su factura completamente artesanal, que hace que cada unidad sea única, especial e irrepetible. No pesa absolutamente nada y los niños lo utilizan durante años como parte de sus juegos. Es uno de los materiales infantiles con mayor tiempo de vida útil. Así que, os lo podéis plantear como una inversión o pedir que os lo regalen. 😉 Mi hijo lo tiene desde hace menos de un año y con casi 3 años aún lo utiliza, así que en nuestro caso el coste del juguete no llega ni a 20 céntimos por día. 🙂

Arco iris Waldorf

Y, por último, os recomiendo un material abierto y desestructurado también afín a la metodología Waldorf que favorece la práctica del juego heurístico en la primera infancia: la famosa cesta o panera de los tesoros, de la que seguro ya habéis oído hablar. En este artículo podéis leer qué es, cómo se utiliza y qué beneficios tiene para los más peques.

Dependiendo del modelo, hay sets pequeños con 10 piezas, medianos con 20 y grandes con 50. Este set de 20 piezas de madera cuesta unos 34€ y compone un conjunto para la cesta o panera de los tesoros. Los objetos están fabricados en madera de excelente calidad, son suaves al tacto y fáciles de manejar por los niños. También incluye una bolsa de algodón de almacenamiento con asas para atar.

En esta última etapa, habremos invertido algo más que en las anteriores para hacernos con 6 ó 7 materiales de juego educativos que los niños podrán seguir utilizando hasta los 24 ó 30 meses. O, en el caso del arcoíris, hasta prácticamente su preadolescencia. 🙂

Si queréis más información sobre alguno de estos materiales, no tenéis más que hacer clic en cualquier de los links de afiliado de este post y os redirigirá a la shop. 🙂

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