la otra economía

La Otra Economía: Quiere. Vuela. No te detengas. 

María Montessori decía que nunca hay que olvidar que al educar a un niño, estamos educando a un adulto… Y es que, aunque hoy ese adulto sea un niño, también es nuestro futuro y nuestra esperanza. Sucede que la educación es el motor del cambio y el único camino hacia una sociedad más justa, inclusiva, solidaria e igualitaria. ¿Quieres educar en valores? ¿Has oído hablar de La Otra Economía?

La Otra Economía

¿Os imagináis un mundo cuyo motor no sean los intereses económicos? ¿Un mundo que no esté pendiente del precio del barril del petróleo y que, en cambio, tenga en cuenta la gasolina que nos hace funcionar de verdad por dentro? La que alimenta nuestra alma y da sentido a nuestras vidas… Una economía basada en la felicidad de las personas. 

Nosotros sí, somos capaces de imaginar un mundo más grande a imagen y semejanza de nuestro propio hogar. Y, además, no estamos solos. Otros también creen que otro mundo más generoso, igualitario e inclusivo es posible. Miles de personas, en realidad, ya forman parte de él. Y con su trabajo lo hacen posible.

Además creemos, porque trabajamos muchas veces codo a codo con ellas, que otro modelo de empresas está emergiendo. Empresas que nacen con Conciencia Social. Y es por eso, precisamente, que no hemos dudado en colaborar con Divina Pastora Seguros en su última campaña, La Otra Economía, y les estamos agradecidos por habernos dejado formar parte de un proyecto tan maravilloso que tiene como objetivo difundir una economía al servicio de las personas y sin metal como moneda de cambio. Una economía humana basada en los signos de afecto.

Desde www.laotraeconomia.com Divina Pastora Seguros difunde La Otra Economía como una forma de entender la riqueza distinta a lo que hasta ahora conocíamos y que nada tiene que ver con el dinero, sino con la ayuda y el cariño a los demás. Y para formar parte de ella nos alienta a colaborar en varias iniciativas:

CRUZ ROJA ESPAÑOLA: Necesitan voluntarios para colaborar en la integración social de refugiados por medio de la enseñanza del castellano. Estas personas han tenido que abandonar sus países para preservar su integridad o incluso sus vidas. Aprender nuestro idioma es clave para su futuro social y laboral.

DOWN ESPAÑA: Los voluntarios acompañar a personas con Síndrome de Down en viviendas de formación, talleres, clubs de ocio o actividades deportivas.

FUNDACIÓN CODESPA: Necesitan voluntarios para ayudar a campesinos sin recursos en América Latina y África por medio de la elaboración de planes de negocio en cooperativas.

BANCOS DE ALIMENTOS: Súmate a la Gran Recogida de Alimentos prestándote voluntario para estar en los puntos de donación habilitados en hipermercados, supermercados y tiendas de alimentación o centros educativos, empresas e instituciones.

Así que, como ves, oportunidades no te faltan para sumarte al cambio. Personalmente, nos encantaría participar en este último voluntariado porque de esta forma podría acompañarnos el peque y dar, también él, todo su cariño a los demás. Que es mucho (madre mía, ¡increíble la cantidad para un cuerpecito tan pequeño!).

Tú puedes escoger la que más se adapte a tu forma de ser, de ver y de sentir el mundo. Es un hecho que, cuando ayudamos a los demás, recibimos mucho más a cambio. Así que invierte en La Otra Economía y difunde el mensaje para que muchos más puedan formar parte de ella. Porque es la única que puede cambiar el mundo.

La economía de las caricias

La Otra Economía está basada en la teoría del psicoterapeuta Claude Steiner La economía de las caricias, que pone de manifiesto los efectos que produce en el ser humano crecer y vivir en abundancia o escasez de signos afectivos que, para resumir y entendernos, llamamos “caricias”.

Steiner investigó los efectos que ejerce sobre el ser humano sobrevivir con o sin el afecto de los demás. A partir de sus observaciones clínicas en el ejercicio de la psicoterapia, llegó a la conclusión de que para la supervivencia del ser humano, tan importante como el alimento, el agua o el aire es el afecto, la ternura, el gesto, el contacto.

Muchos otros especialistas han demostrado posteriormente con rigurosas investigaciones científicas que el contacto físico, piel a piel, con sus padres es tan sumamente importante para los bebés prematuros que cuanto mayor es, más positiva es su evolución.

Por otra parte, la carencia de afecto puede provocar en el recién nacido todo lo contrario: el retraso en el desarrollo psicológico y la degeneración física. Incluso aunque tenga todo el alimento y la higiene que, en teoría, aseguran su supervivencia.

El hambre de estímulos afectivos influye en la supervivencia del ser humano tanto como el hambre de alimentos. La falta de amor hace enfermar. A cualquier edad. La caricia, el abrazo, la sonrisa sincera en cambio, nos hace estar y sentirnos vivos.

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El afecto y el contacto humano influyen en nuestro desarrollo psicológico, intelectual y físico. Nacemos mamíferos, pero evolucionamos a humanos gracias a los sentimientos. A los que recibimos y a los que regalamos a los demás.

Educa para cambiar el mundo, educa en la economía del cariño y el afecto

El pasado 30 de noviembre recibimos un regalo singular… Era un libro de contabilidad. Pero no un libro de contabilidad cualquiera, sino uno muy especial. En él teníamos que recoger “los gastos e ingresos más importantes: aquellos que no tienen nada que ver con el dinero. Aquellos en los que la única moneda de cambio es el cariño”.

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Este regalo, que llega en una fecha tan señalada, nos recuerda que esta navidad, y el resto de nuestras vidas, tenemos que disfrutar gastando sin límites. Pero gastando en lo que de verdad importa: el cariño. El único activo que siempre nos dará beneficio. Porque cuanto más demos, más recibiremos a cambio.

También nos recuerda que es posible cambiar la sociedad empezando por uno mismo, por el propio hogar. Cambiar nuestra filosofía de vida en base a pequeñas acciones en cadena que den ejemplo a los demás. En definitiva: es posible promover la riqueza basada en la humanidad de la caricia. Y es posible promoverla cultivando el amor a nuestros hijos y el amor de ellos hacia los demás. 

Es la magia de la economía de las caricias, una economía que está al alcance de todos los bolsillos. Porque no nos hace falta tenerlos llenos de monedas para regalar nuestro tiempo, nuestra ayuda, nuestro afecto.

A mí este libro de contabilidad me tocó la fibra sensible porque siempre he defendido que el pilar más importante de la crianza y educación de un niño es la presencia constante de sus padres, su contacto, cariño y afecto. Por eso yo decidí trabajar desde casa para no perderme la infancia de mi hijo, para estar siempre presente en su vida. Para ser yo quien le abrazara en sus siestas y también quien le curará sus rodillas heridas.

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Nada de lo que hoy hagamos por ellos puede asegurar que nuestros hijos tengan el porvenir resuelto el día de mañana… Nada, excepto una cosa: amarles y enseñarles a amar. Eso sí puede hacerles inmensamente ricos desde ya. Porque el amor es nuestra mayor riqueza. El mejor legado que les podemos dejar a nuestros hijos. El mejor que ellos pueden propagar por el mundo.

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Es importante enseñar a nuestros hijos que nuestros sentimientos son nuestro capital más importante y que tenemos que ayudarnos siempre los unos a los otros, que nunca es una pérdida de tiempo tender una mano amiga porque la del cariño es la única economía en la que cuanto más gastas, más ingresos te genera.

Las niñas y niños de hoy son las mujeres y los hombres de mañana. Hagamos todo lo posible entonces para demostrarles lo mucho que importa manifestar amor y sentirse amado. Porque es un hecho que el amor que le damos a un niño cuando es pequeño marca el resto de su vida y hará que él a su vez entregue cariño a las personas que se crucen en su camino, haciéndoles a él y los demás más felices, más plenos, más ricos.

Así que gasta sin miedo. Quiere. Vuela. No te detengas. 

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