Si tu peque habla poco o no habla bien, no tiene porque sufrir necesariamente un retraso en el habla + recursos para promover el desarrollo del lenguaje

Que nuestro hijo sufra un posible retraso en el habla es una de las preocupaciones más frecuentes que tenemos los papás. A veces, aunque cada niño tenga su propio ritmo de desarrollo, nos resulta imposible no realizar odiosas comparaciones.

Cuando cumple los 24 meses y empiezas a preocuparte…

Nuestro peque ha tardado mucho en romper a hablar y cuando se decidió a hacerlo, empleaba su propio lenguaje para comunicarse. Miles de preocupaciones inundaban mi cabeza: ¿tendrá frenillo corto?, ¿o el paladar estrecho?, ¿quizás algún trastorno neuronal?, ¿será disléxico?, ¿y si tiene disfasia?, ¿sufrirá un retraso en el habla?

Me fijaba cada día en lo mucho y bien que hablaban los niños cuando bajábamos a jugar con ellos al parque y también me martirizaba con la cantidad de artículos “pseudocientíficos” que inundan la red, en los que se asegura de forma tajante que un niño de 24 meses debe ser capaz de pronunciar unas 200 palabras y formar frases simples…

En cambio, no valoraba lo bien que se le dan los deportes, la buena puntería que tiene, lo bien que se le dan las construcciones, los números y las formas geométricas, ni lo rápido que es asociando ideas…

No valoraba nada de todo lo que mi hijo hacía excepcionalmente ni nada de aquello en lo que él destacaba. Estaba muy agobiada y para mí todo se reducía a que mi hijo podía tener un retraso en el habla.

Mi peque tiene 2 años y apenas habla, ¿es normal?

¿Y qué es, según tú, lo normal?, es la pregunta-respuesta que me dio su pediatra cuando entré en su consulta preocupada porque mi peque apenas hablaba y ya tenía dos años.

El pediatra de mi hijo cuenta con nuestra total confianza. Es un profesional excelente, muy preparado y actualizado, que ya nos ha solucionado un par de problemas menores aconsejándonos en contra de la opinión general, y siempre muy acertadamente.

– Es que si lo de mi hijo es normal, entonces lo normal no es lo general. Le contesté yo.

– ¿Por qué dices eso?

Porque la mayoría de los niños de su edad ya hablan mucho y se les entiende bastante bien. En cambio, mi hijo chapurrea en su idioma, pronuncia fatal y señala constantemente con el dedo.

¿Pero tú has visto la coordinación que tiene tu hijo, que sabe contar del 1 al 10, lee los números y las vocales y lo avanzada que está su motricidad?

Tenía razón, por supuesto. Y entonces me di cuenta de que todos esos niños que hablaban “tanto y tan bien” no se tiraban solos del tobogán, no acertaban a tirar una pelota de papel a la papelera, no construían torres con piedrecitas minúsculas ni construían artefactos rodantes con engranajes.

Una idea para la carta de los Reyes: ¿A vuestro peques les encanta construir? A mi hijo le chifla. Esta semana hemos estado probando @korbo_es , un juego de construcción con engranajes que distribuye Old Teddy’s Company​ y que pone la mecánica al alcance de los peques. ¿Lo mejor? ¡Que pueden crear por sí mismos sus propios juguetes… ¡Y estos se mueven de verdad! Ya está presente en muchos centros educativos, así que os dejo la reseña en el blog con muchas fotitos para que veáis todas sus posibilidades… ¡Incluso del kit más sencillo que incluye solo 18 piezas! – – – – – – – – – – – – #korbo #juego #construccion #engranajes #mecanica #juguetes #toys #stem #unamamanovata

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Según el pediatra, todo era NORMAL. El peque entendía perfectamente todo lo que se le decía, tenía “jerga” (hablaba mucho, aunque en su idioma) y estaba desarrollando otras áreas (sus favoritas) antes que el habla. Todo obedecía a un proceso lógico, natural y normal de desarrollo: de SU propio desarrollo.

Y en el fondo yo ya SABÍA todo esto antes de entrar en su consulta. Pero parte de mi “trabajo” como madre es preocuparme de vez en cuando, y necesitaba que me lo confirmara un especialista… Cada niño tiene un ritmo de desarrollo diferente. Unos destacan en unas áreas y otros en otras.

Cada niño, un ritmo de desarrollo

A veces tendemos a generalizar y nos referimos a “los niños” como a un colectivo que comparte características comunes. En realidad un niño es un ser humano joven. Y cada ser humano es único y diferente del resto.

Ahora, con dos años y medio, mi hijo habla muchísimo (aunque no del todo correctamente), cada día nos sorprende con curiosas expresiones, comienza a formular frases sencillas y se sabe el nombre de todos los objetos que hay a su alrededor (incluso algunos no sabemos ni cómo ni dónde los ha aprendido).

Con todo esto, no estoy recomendando que si tenéis una preocupación dejéis de consultar al pediatra o al logopeda. Para nada. Mejor prevenir que curar. Pero sí intento transmitiros cierta tranquilidad, basándome en mi propia experiencia.

Os aconsejo, sobre todo, que observéis el desarrollo del niño en su conjunto, en su totalidad, que no establezcáis comparaciones, que confiéis en él, en sus capacidades y respetéis su evolución natural, sus preferencias y sus inclinaciones.

A mi hijo, por ejemplo, le encanta construir, los planetas, la exploración de la naturaleza, las actividades físicas y las figuras geométricas. En general, todas sus aficiones apuntan a un pensamiento científico-técnico. ¡Aunque su padre y yo somos más de letras que el abecedario!

¡Regala #ciencia estas navidades! El peque está flipando con los juguetes STEM de GeoSafari Jr. Un telescopio, un microscopio y unos prismáticos diseñados especialmente para preescolares que les permiten explorar a sus anchas el mundo que les rodea. Os dejamos la reseña con vídeo en el blog. Y si os apetece regalárselos a vuestros peques, podéis aprovechar el 10% de descuento que ofrece @dideco_es​ a todos nuestros seguidores con el código MAMANOVATA. 😀 ¡No digáis que no mola! … #juguetesSTEM #juguetes #stem #ciencia #toys #learningresources #educationalinsights #telescopio #microscopio #prismaticos #binoculares #unamamanovata #juguetesSTEM #juguetes #stem #ciencia #toys #learningresources #educationalinsights #telescopio #microscopio #prismaticos #binoculares #unamamanovata

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Debemos observar más y mejor a nuestros hijos, conocerles, respetarles. Verles pero de verdad, tal como son. Con sus enormes virtudes y sus pequeños defectillos. Y si, finalmente, vuestro peque sufre un retraso en el desarrollo o en alguna de sus áreas, no os agobiéis (ya sé que es muy fácil decirlo).

Pensad hay todo tipo de recursos variados para corregir este problema. Y sed positivos. Apoyadle, buscar asesoramiento y dirigíos a un buen centro de atención y estimulación temprana si es necesario.

¿Son ellos los que tienen un problema? ¿O somos nosotros?

Pero a menudo sucede que somos nosotros los que tenemos unas expectativas absurdas acerca de todo lo que es o debería ser nuestro hijo.

Si vuestro peque sufre un retraso en el habla, puede ser por muchas causas y hay muchas posibles soluciones. Y si, simplemente, es como el nuestro y ha dado prioridad a otras áreas de su desarrollo que le gustan más y se le dan mejor, no os empeñéis en cambiar su forma de ser. Sus habilidades especiales forman parte de él y cuanto más os empeñéis, peor.

Da igual lo muy parlanchines que fuéramos los padres de pequeños. Nuestros hijos no son nosotros. Son ellos mismos.

Y, sobre todo, pasad de todas esas absurdas tablas que os vais a encontrar por la red que relacionan la edad de los niños con el número de palabras que se supone que nuestros hijos tienen que ser capaces de decir y conocer.

Juegos y actividades para fomentar el desarrollo del habla

Si queréis que vuestro peque se esfuerce por pronunciar mejor o por aprender mayor número de palabras sin presionarle demasiado ni sobreesforzarle, para conseguirlo lo más efectivo es jugar con él.

Nosotros tenemos una costumbre cada vez que nos montamos en el coche: repasamos el abecederario los 3 juntos (o los 2, si uno de nosotros por lo que sea no acompaña a los demás). Lo hacemos al menos 2 veces al día, de camino a la guarde y de vuelta, cuando no más.

Como no me gusta que el peque lleve juguetes duros o voluminosos con él cuando el coche está en marcha (porque son potenciales proyectiles en caso de golpe, frenazo brusco o accidente), nos inventamos otros recursos para entretenerle. Y así, de paso, repasamos jugando las letras y el vocabulario.

Para el peque es muy divertido porque lo hacemos los 3 juntos de muy buena gana y se lo pasa bien. Ya se sabe hasta tramos enteros del abecedario de la de veces que lo hemos repetido entre risas. Y cuando terminamos, repasamos parte el vocabulario pronunciando en voz alta palabras que ya conocemos: grúa, coche, avión, pan, sol, luna, estrella, mamá, papá, prima, abuelo, abuela, gato, perro, pelota, plato, vaso, chocolate, naranja, etc.

Si pronuncia mal una letra o una palabra, volvemos a repetirla. Pero solo una vez más. Salga como salga. Y mañana será otro día. Os aseguro que funciona y que hemos notado muchísimo el efecto positivo que tiene en el peque. Aprende mucho más y de mejor grado cuando no nos ponemos pesados.

Y así es como vamos aprovechando muchas de las actividades que hacemos juntos para promover el desarrollo del habla de nuestro hijo. Otro ejemplo: cuando vamos al mercado juntos, aprovechamos lo mucho que le gustan los puestos de fruta y pescado para repasar vocabulario específico.

También, cuando paseamos por la calle, jugamos a encontrar cosas a nuestro alrededor: “¡Mira, un árbol!, ¡Un avión!, ¡Un autobús!”. ¡Y la verdad es que los 3 nos lo pasamos pipa! ;P

Grabarles en casa (con el teléfono móvil, por ejemplo), para que ellos pueda escucharse después, también ayuda. Es una de las actividades más recomendadas por los logopedas. Y también pronunciar fonemas frente a un espejo. 🙂

Herramientas específicas y útiles para el lenguaje

Sabéis que yo apoyo totalmente el desarrollo infantil mediante el juego. Por eso con el peque muchos de los materiales de aprendizaje que utilizamos en casa, son juguetes pedagógicos enfocados al desarrollo del lenguaje.

Os voy a hablar en primer lugar de uno que, en particular, nos ha venido muy bien para conseguir que se soltara a hablar y pronunciara cada vez mejor: la grabadora de sonido con espejo.

Es una grabadora de sonido normal y corriente, pero simplificada y adaptada para que los peques la puedan usar ellos solos. Puede grabar mensajes con voz de hasta 30 segundos (más que de sobra para un niño que comienza a decir sus primeras palabras).

Recursos para el retraso en el habla

También tiene un diseño muy simple e intuitivo con botones grandes y, además, el niño se ve reflejado en su espejo de seguridad mientras grava el sonido y se pueden hacer dibujos o escribir letras para que el peque las pronuncie con un rotulador borrable sobre su pantalla de plástico.

En la parte posterior, existe la posibilidad de regular el sonido con 3 niveles de intensidad según su uso en diferentes ambientes. Es ultra ligera y muy resistente a los choques y las caídas.

También existe otra variante, con pizarra en lugar de espejo: la grabadora de sonido con pizarra. Funciona exactamente igual, aunque está más enfocada a aquellos peques a los que les gusta mucho dibujar, para incentivarles a que pronuncien el nombre de las cosas que dibujamos o dibujan en su superficie.

Recursos para el retraso en el habla

A partir de los 3 años también hay muchos juegos de mesa de lenguaje, escucha y comprensión que tienen como objetivo ampliar el vocabulario de los más pequeños de la casa. Como Eduludo: Lenguaje Tocto-Loto, en el que los peques deben escuchar con atención las descripciones de los personajes para encontrarlos en las imágenes. Además, así aprenden a describir ellos mismos correctamente. 🙂

Recursos para el retraso en el habla

Este juego de mesa en concreto nosotros no lo tenemos, pero sí uno muy parecido (también de la gama Eduludo de Djeco) que aún no hemos usado con el peque porque es para una franja de edad un poco mayor que la suya.

Lo que sí que tenemos, y a montones, son puzzles y encajables de letras, que son otro práctico recurso. Siempre viene bien tener alguno a mano en casa. El peque puede jugar a encajar las letras que le vayamos dando (ordenada o desordenadamente) mientras vamos todos juntos pronunciándolas o le vamos preguntando qué letra es cada una. Más adelante, también puede usar letras sueltas para formar sus primeras palabras fuera del tablero. 🙂

Recursos para el retraso en el habla

Y el último recurso que a nosotros nos funciona fenomenal, son los juegos de imanes para la nevera con números, letras y abecedarios magnéticos (de los que también existe una versión para la bañera).

Recursos para el retraso en el habla

Resta deciros que este tipo de “trabajo” ha de ser diario y muy dinámico, para conseguir despertar el interés de los peques y que no caigan en el aburrimiento. Podéis jugar un día un ratito con uno de los materiales didácticos y, al día siguiente, con otro. Así, si vais intercambiando los juegos, y le dedicáis tiempo sin presiones, los peques no se cansan ni aburren.

Y veréis como con el paso del tiempo, vuestro peque os agradece toda vuestra dedicación y el tiempo de calidad que pasáis juntos, el repaso sin agobios y las horas de juego, y pronto os empieza a recompensar pronunciando, por sorpresa, nuevas palabras. 🙂

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