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30 verbos que me definen

El otro día estaba leyendo a Núria de Mamirrachas por Twitter y vi que había iniciado una cadena de posts y estaba invitando a otras bloggers a seguirla. Como leerla es muy entretenido (porque es muy simpática y se le ocurren muchas cosas locas) en seguida me dirigí a sus 30 verbos que me definen y pensé que era una manera muy original de darse a conocer un poquito más a las lectoras.

Y es que es verdad que siempre estamos compartiendo con vosotras anécdotas y experiencias, consejos, trucos e historietas varias… pero en realidad, de nosotras mismas, mostramos poco. Muy poco.

Le dije que en cuanto tuviera un huequecito me apuntaba y, como lo prometido es deuda, aquí están mis 30 verbos que me definen y que espero que os sirvan para conocerme también a mí un poquito mejor.

  1. Hablo mucho. Pero mucho, muchísimo. ¡Por los codos! Cualquier tema es bueno para iniciar una conversación… ¡infinita! ¡Ah! Y digo palabrotas. Con el niño delante evito hacerlo, claro, pero en general me ayudan a expresarme. Una putada no es un contratiempo ni una molestia. Una putada es una putada. ¿A que sí? “Joder” es mi taco favorito. ¡A ver, es que estaréis conmigo en que no es lo mismo decir “jolines”!
  2. Comunicar es mi pasión. Soy periodista y creo que la profesión me eligió a mí, y no al revés. De pequeña ya andaba todo el día preguntando “¿pero por qué?, ¿por qué?, ¿y eso por qué?”, y al hacerme mayor no se me paso esa etapa. Por cierto, parece que comunicar y hablar son la misma cosa, pero no lo es. Al hablar te muestras tal como eres y al comunicar te focalizas más en el receptor y en la mejor manera de que reciba tu mensaje. 🙂
  3. Río incontroladamente cuando estoy nerviosa, y mucho más cuando estoy agotada y las endorfinas me juegan una mala pasada. ¡Río sin poder parar y hasta que me duele la tripa, se me saltan las lágrimas y me falla la voz! El resto del tiempo sonrío mucho. Yo no me doy cuenta. La gente me lo dice. 🙂
  4. Escribo a todas horas y en todo tipo de soporte: cuadernos, libretas, servilletas, post-its y hasta trocitos de envases… Menos en agendas y planificadores (¡vete tú a saber por qué!). Luego pierdo casi todas las ideas que escribo y acabo por mandarme e-mails a mí misma a modo de recordatorio cuando me van viniendo desordenadamente a la memoria…
  5. Compartir me hace inmensamente feliz. Una idea, una sugerencia, alegrías o penas, una receta, tiempo juntos, conocimientos, vivencias, chistes, un jersey o un trozo de pan. Me gusta sentirme útil y ayudar a los demás. Creo que por eso comparto tanto y lo que sea. Menos a mi pareja. ¡Compartir eso no mola!
  6. No soy nada coqueta. En 10 minutos estoy lista para lo que sea y soy perfectamente capaz de salir a la calle sin mirarme al espejo. No me gusta untarme cremas en la cara, no me molestan las arrugas ni las canas, casi nunca me maquillo y cuando lo hago no me gusta que se note que lo he hecho. Me gusta achuchar a la gente y me molesta no poder hacerlo porque “mancho”. Tampoco soy nada fashionista. Me gusta la ropa cómoda e informal y cuando se me estropea una prenda busco otra EXACTAMENTE igual. Voy 2 veces al año a la peluquería (y siempre para que me corten las puntas). No llevo nunca tacones ni pendientes. No me pinto las uñas. No me gustan los adornos y no uso reloj. El único “accesorio” que siempre llevo puesto es mi alianza de boda porque significa algo especial para mí… Y no me considero menos mujer ni creo que sea menos femenina por nada de esto. 🙂
  7. Leer es mi pasatiempo favorito. Me encantan los libros porque me permiten viajar sin moverme de casa, conocer gente nueva e interesante estando en pijama y vivir muchas vidas tirada en el sofá.
  8. Fotografiar me relaja. Me ayuda a estar concentrada y me calma los nervios. Es lo que hago cuando tengo que encontrar soluciones a problemas o hay algo que me preocupa. No me gustan las cámaras compactas, prefiero las reflex. Me encanta viajar, y ellas son unas compañeras de viaje estupendas. Siempre me acompañan a los lugares que no conozco. Curiosamente, me ayudan a “ver” mejor. 🙂
  9. Desafino cuando canto. Pero me da igual, canto lo mismo.
  10. Disfruto comiendo. ¡Más de lo que debiera! En serio, mi gula es casi pecaminosa (me encanta esta palabra, ¡es tan sexy!). Peso 50 kilos y mido menos de 1,60 metros ¡pero creo que soy la persona más comilona que conozco!
  11. Amar es algo increíble que transforma tu mundo por completo y te regenera… Pero a las personas adecuadas. Mi marido, por ejemplo. O mi madre. O mi hermana. ¡Y a mi hijo, por supuesto! Ser correspondido es para mí un requisito imprescindible porque no soy nada fan del sufrimiento gratuito. Menos con los hijos. Esos no cuentan. A ellos se les quiere infinito e incondicionalmente para siempre. Sean como sean y hagan lo que hagan. Son tus hijos. 🙂
  12. Besar esta guay.
  13. Abrazar está mejor.
  14. Acariciar es lo más.
  15. Oler es algo súper instintivo en mí. Tengo muy buen olfato. En cambio veo menos que un topo y me cuesta entender lo que dice la gente que habla muy rápido o muy bajito. Pero de los olores soy una maniática. Es mi superpoder especial (aunque no sea tan útil como volar, es el mío ¿vale?). El olfato es el sentido que tengo mejor desarrollado (y después el gusto, por estar muy conectados) y lo huelo absolutamente TODO. Osea: no, no es un buen don…
  16. Recuerdo prácticamente todo lo que escucho (¡y esto a veces tampoco es una virtud!) MENOS los nombres propios y las fechas de cumpleaños… Lo sé, soy desastrosa.
  17. Memorizo absolutamente todo lo que leo.
  18. Olvido casi todo lo que veo. Que queréis que os diga… Me atraen más las buenas ideas y las conversaciones interesantes que las pupilas azules o las sonrisas bonitas. Y me cuesta más recordar películas que libros. ¡Me encanta hacer sofing con un buen libro!
  19. Definirme a mí misma siempre me ha resultado muy complicado… Paso de etiquetas. La gente crece, evoluciona (casi todos, al menos). Yo por lo menos sí que me esfuerzo por crecer un poquito más cada día. Se lo debo a la gente a la que amo, como a mi hijo, a la que me ama y a mí misma. Por eso es por lo que creo que describirme en una sola línea se me da fatal. Y lo paso muy mal para postear en Twitter… ¡Me gusta expresarme con total libertad!
  20. Contestar preguntas simples también se me da mal. Ya sabéis, preguntas del tipo “¿cuál es tu color favorito?” me hacen pensar en respuestas múltiples como “en general el amarillo, para vestir el negro, para pintar las paredes el blanco, el castaño para el tinte del pelo”. Porque, claro… ¿Favorito para qué?
  21. Soy apasionada. Le pongo toda mi alma a todo lo que hago. Y no hago nada que no me guste. No es que sea una privilegiada. Es la filosofía de vida que yo practico, y ya está. Tiene su pros y sus contras, como todo lo demás. Por ejemplo: nunca me haré millonaria. Pero bueno, como tampoco es algo que necesite para ser feliz, pues me da igual.
  22. Despistada es un calificativo que se me queda corto. Nunca me invites a comer y me dejes el azúcar cerca de la sal… Como soy hiperactiva me da por hacer muchas cosas a la vez y ando siempre como las locas, corriendo de aquí para allá todo el día… Muchas veces voy tan decidida, y de repente me paro en seco: “¿Pero qué iba a hacer yo?”. Me puedo pasar un rato buscando las gafas y las llevo puestas en la cabeza, de diadema. Tengo un vinilo en la puerta de casa que me recuerda las cosas que tengo que comprobar que llevo encima antes de salir. Dentro de casa pierdo cosas poco importantes constantemente y nunca sé dónde he dejado el móvil. 🙁 Mi marido siempre me anima diciendo que “el despiste es consecuencia del ingenio”. Y yo se lo agradezco. Pero me da que no. Me da que, simplemente, soy despistada.
  23. Imagino cosas constantemente. Y sueño despierta. Tengo un mundo interior muy rico (y un poco hilarante, también). 🙂
  24. Pasear por la playa en otoño y por el campo en primavera son dos placeres sin los que no puedo vivir. En general, no puedo vivir encerrada. Paso más tiempo en el exterior que en el interior de mi casa. Casi siempre escribo desde la terraza, que es muy grande, y trabajo al aire libre. En eso sí soy una privilegiada. 🙂 Adoro los animales y la naturaleza. Y respeto el medioambiente, claro. En casa somos 2 adultos, 1 niño pequeño, 2 gatos, 1 perro ¡y un montón de plantas! 
  25. No bebo alcohol ni café. Ni me gustan ni puedo. Me sientan fatal. Si me quieres invitar a algo, que sea a una coca cola (a la que, para mi pesar, soy adicta). 😉
  26. Crío y educo a mi hijo activamente. Quiero decir que me involucro, que me esfuerzo por inculcarle los valores y principios en los que creo. Y le dedico tiempo, en cantidad y calidad. Madrear es la actividad a la que más horas al día dedico. Y me encanta. 🙂 Adoro ser mamá. Hubo un tiempo en que pensé que quizás los hijos no tenían cabida en mi vida y me alegra inmensamente haber cambiado de rumbo. Reestructuré toda mi vida para poder disfrutar de la infancia de mi hijo. Porque no es eterna. Porque los niños crecen. Porque no me quiero perder ni un solo minuto de su vida. Cuando mi hijo sonríe, mi corazón baila. La maternidad es una pasada. Te transforma y te hace esforzarte por ser mejor persona cada día, te eleva como ser humano y traspasas dimensiones que nunca pensaste que existieran… ¿Que tú ya amas incondicionalmente? Pues prueba a tener hijos y verás. 🙂
  27. Creo que una sociedad más justa, igualitaria e inclusiva es posible. Creo que podemos construir todos juntos un futuro mejor para nuestros hijos. Y me gusta pensar que sí, que las pequeñas acciones sirven para algo y que muchos pequeños actos pueden motivar un cambio gigante.verbos
  28. Esperar no se me da nada bien, la paciencia no es una de mis virtudes.
  29. Obsesionarme con las cosas que me gustan es uno de mis defectos.
  30. Vivo cada momento como si fuese el último. Por eso me gusta dar las gracias siempre y decir “te quiero” muy a menudo.

¡Pues ya están los 30! La verdad es que cuando empecé a escribir el post pensé “anda Núria, maja, que ya podían haber sido 15″, pero una vez que me metí en faena… ¡Como que casi se me quedan cortos, oye! jajaja Y además, lo he disfrutado mucho. ;P

Os animo a tod@s a leer el post original de Mamirrachadas (donde también encontraréis los enlaces al resto de blogs que se han unido a esta original cadena) y también os recomiendo seguir su blog, porque leer a Núria es siempre un chute de energía positiva. 🙂

2 thoughts on “30 verbos que me definen

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