Elegir silla [a contramarcha]: puntos clave y por qué escogimos la Axkid Minikid

Así nos recomendaron los asesores con formación en seguridad infantil elegir una silla a contramarcha. Os explicamos los pasos que dimos, las opciones que nos planteamos y en qué basamos nuestra decisión final.

A cada niño, su silla

Antes que nada me gustaría dejar claro que éste NO es un post patrocinado. La silla de coche de mi hijo la elegimos y pagamos nosotros mismos, al margen de marcas, tendencias e intereses empresariales.

En un post anterior ya hablé largo y tendido sobre los motivos que nos llevaron a viajar en el coche con nuestro hijo a contramarcha, así como del asesoramiento profesional que recibimos al respecto.

El motivo por el que menciono la marca y el modelo de silla que usamos con mi hijo es porque, lamentablemente, en nuestro país no existe tantísima variedad de fabricantes y/o distribuidores de SRI acm (menos aún de grupo 1/2) y al ser el nuestro uno de los modelos más conocidos puede resultar útil para los padres lectores basarse en nuestra experiencia con ella a la hora de elegir.

De cualquier forma, comprobaréis a lo largo del post que también menciono muchas otras marcas igualmente buenas que nos planteamos como opción antes de decantarnos por nuestra Axkid ya que, en nuestro caso y teniendo en cuenta la edad del peque, era la que mejor se adaptaba a nuestras necesidades, como explico detalladamente al final del post.

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Sin embargo, sí que existe un rango más o menos amplio de modelos (más que de marcas, por desgracia) entre los que escoger. Pero, independientemente de diseños y marcas, la silla de coche acm más adecuada para un niño es la que mejor se adapta a él. 

Por este motivo, es muy importante acudir a un establecimiento físico realmente especializado en sillas acm para ver y probar in situ varios modelos, obtener el asesoramiento de personal cualificado y formado (y no solo el consejo de vendedores que se limitan a repetir la información del producto que les transmiten las propias marcas), observar y beneficiarnos de la instalación por un técnico cualificado y comprobar que la silla escogida es compatible con el/los vehículos en los que se va a usar.

Y por todo lo anterior, también es importante que cada niño estrene su propia silla o, como mucho, se quede con la del hermanito mayor siempre y cuando esté en buenas condiciones y se adapte a él perfectamente. Así nos aseguraremos que la silla acm en la que viaja nuestro hijo tiene sus materiales en perfecto estado, no ha estado implicada en ningún accidente que pueda haberlos desgastado o deteriorado, sus componentes no han caducado y sigue estando homologada.

Cada niño, un mundo. Para cada uno, una silla

La silla acm más segura no tiene por qué ser la misma para nuestro hijo que para el hijo del vecino. Muchos factores determinan la silla acm más adecuada para nuestro hijo. Para empezar, el propio niño. Su percentil (estatura y peso) es primordial para escoger un modelo confortable y seguro para él. Observar su ritmo de desarrollo también puede resultarnos útil para elegir un modelo en el que pueda viajar en el sentido contrario a la marcha durante mucho más tiempo.

Otros factores, como el espacio disponible en el vehículo, la posibilidad de que pueda ser instalada en el asiento central debido a que debe compartir espacio en los asientos traseros con otras sillas infantiles, mascotas o personas mayores, etc. también resultan aspectos fundamentales a tener en cuenta.

El uso que se le va a dar también es un factor importante a tener en cuenta. Si es una silla que va a tener un uso compartido (entre diferentes coches familiares, entre papá y mamá o los papis y los abuelos, por ejemplo) debéis aseguraros de que podéis instalarla y desinstalarla vosotros mismos con facilidad y sin correr el riesgo de cometer fallos en la instalación.

Puntos clave a la hora de escoger una silla de coche 

Cristina Barroso, experta en seguridad infantil y precursora del sistema a contramarcha en España, destaca 3 reglas de oro que todo padre debe tener en cuenta a la hora de asegurar a su hijo en el coche:

  1. Correcta elección del dispositivo.
  2. Correcta instalación del dispositivo.
  3. Correcta sujeción del niño al dispositivo.

Ahora voy a desarrollar un poquito cada uno de estos puntos y a extender el proceso de elección y adquisición de una silla a 6 pasos:

  1. Tener claro que ha de ser a contramarcha, por supuesto. A nada que nos informemos un poquito, nos convenceremos de que son los únicos sistemas de retención infantil que aspiran a la lesión cero en caso de choque, frenazo brusco o accidente (90% de protección frente al 75% de las sillas afm). Además son 5 veces más seguras que el resto y las únicas capaces de evitar la decapitación interna en choques traseros a tan solo 50 km/h o frenazos bruscos (una velocidad que todos alcanzamos diariamente yendo de nuestra casa a la guardería o al supermercado). Y lo son en TODAS las circunstancias: choques traseros, laterales y delanteros.
  2. Elegirla en función de la edad, estatura y peso del niño para que el peque pueda viajar ACM en ella y de forma confortable el mayor tiempo posible. Es decir: elegir el sistema acm que mejor se adapte a cada niño.
  3. Acudir a un establecimiento especializado (que no lo es por la cantidad de sillas que venda, sino por la formación de sus profesionales).
  4. Dejarte asesorar en función de vuestras necesidades (edad y percentil del niño, automóvil en el que se instalará, uso esporádico o diario de la silla, espacio disponible dentro del coche, etc.)
  5. Comprobar mediante demostración in situ que entendéis perfectamente el funcionamiento de la silla y todas sus opciones y que seréis capaces de instalarla correctamente por vosotros mismos. A no ser que no penséis moverla nunca del coche, si el modelo elegido os parece en extremo complicado para vosotros, es mejor que optéis por otro. La silla acm más segura del mundo no sirve para nada si cometemos fallos en su instalación. La instalación de las sillas acm no es compleja, pero sí más laboriosa y entretenida que las de afm, ya que incluyen sistemas antivuelco, patas de apoyo, etc. Todos estos accesorios son extras de seguridad, no incomodidades. De todas formas, si en un caso puntual necesitáis desinstalarla o instalarla en otro vehículo (porque, por ejemplo, vais a llevar vuestro coche al mecánico), los centros especializados cuentan con un servicio de instalación de sillas que incluye el traslado de un técnico a vuestro domicilio y la instalación profesional por un coste bastante asequible (unos 30€).
  6. Que sea instalada por un técnico experto para asegurarnos que además de segura, es fiable (correcto anclaje al coche) y que además os enseñe a instalarla y usarla correctamente (niño correctamente sujeto a la silla). El asesoramiento profesional incluye una primera instalación gratuita de la silla escogida por parte de un técnico especializado.

Dónde acudir para recibir asesoramiento: los establecimientos especializados

Muchas grandes superficies y comercios especializados en puericultura general venden todo tipo de sistemas de retención infantiles para que los bebés y niños pequeños puedan viajar “supuestamente” seguros en el coche.

Sin embargo, muy pocos están realmente especializados en sillas acm y lo mismo les da venderte una silla acm que otra afm, o incluso un modelo con el peligroso cojín frontal de seguridad. Basta mencionar el escándalo que destapó el Laboratorio de mamá respecto a estos sistemas de retención y la respuesta del RACE que dejó a descubierto la poca fiabilidad de sus Crash Tests y sus rankings de seguridad, para darnos cuenta de la peligrosa desinformación y falta de especialización que envuelve todo este tema.

De hecho, hace poco se publicaron en las redes sociales unas imágenes tomadas por una madre en Toys”R”Us en las que aparecían sillas de grupo 0+/1 convencionales (desde los 0-13kg a contramarcha, y desde los 9-18kg de frente) con publicidad engañosa indicando que podían usarse a contramarcha hasta los 18kgs.

Inmediatamente algunas mamás que habían adquirido esas sillas contestaron alarmadas que, en efecto, las habían engañado confundiéndolas con información inexacta a la hora de comprarlas (algunas incluso indican que las han adquirido hace más de un año, así que fijaos si llevan tiempo colocados esos carteles engañosos).

En las fotografías se puede apreciar el precio (entre 80 y 150€) de las susodichas sillas. Evidentemente, se trata de modelos de baja calidad (todo plástico, sin apenas material de absorción de impactos) y son del todo inadecuadas para el uso que los vendedores les habían indicado a los padres. 

En cambio, por ejemplo Klippan, un fabricante de sillas acm de gama alta, incluye en su página web un listado de tiendas especializadas dividido por ciudades y destacado en los foros especializados por expertos padres como uno de los más fiables en la actualidad.

A nosotros (que estábamos “pez” total en el tema) nos costó bastante encontrar un lugar de referencia en Sevilla. Al final, después de consultar mucho con otros padres que usaban sillas a contramarcha (que, por desgracia, no eran muchos), de hacer muchas llamadas telefónicas a los puntos de venta para “tantear” su profesionalidad y de consultar en foros… resulta que había un centro que destaca por encima de los demás.

Y así fue como llegamos a Bam Bam. Una tienda de artículos de bebés en la calle Cuna que realiza una gran labor concienciación en cuanto a seguridad. De hecho, ofrecen clases semanales para padres de seguridad en automóvil.

Conocen muy bien los productos con los que trabajan y solo trabajan con artículos de calidad. Solo venden sillas a contramarcha y solo las venden en el establecimiento físico, no las venden en su tienda online. Su personal es amable, está técnicamente preparadísimo, sus explicaciones son detalladas y extensas y son muy profesionales. Estamos encantados de haber contado con ellos como asesores. Y atención: para el tema de las sillas acm atienden con cita previa porque se tiran con los padres hasta dos horas de reloj para explicarles bien todos los aspectos de seguridad y comparar las distintas sillas. Incluso disponen de una silla de coche instalada en el suelo de la planta alta del establecimiento, en el que van enseñándote cómo se instala cada modelo y qué funciones tiene cada uno de ellos. Y cuando hemos tenido alguna duda después de la compra, siempre han estado al otro lado del teléfono.

¿Y por qué os cuento todo esto? No, no es porque les esté haciendo publicidad. Este post no está acordado ni la mención convenida. Ellos ni siquiera saben que tengo un blog, ni que estoy escribiendo sobre ellos en este momento. Lo hago para que podáis comparar el grado de profesionalidad no está ni en las sonrisas ni en el tono de voz amable de los vendedores. Está en todos estos ENORMES detalles que marcan una profunda diferencia. Está en las señales inequívocas de que se puede confiar en que el personal que te atiende está verdaderamente cualificado para recomendarte una silla.

Hay muchos otros centros especializados a lo largo y ancho de toda España. No son tantos como las tiendas que no lo están, pero merece la pena invertir tempo y esfuerzo en dar con ellos. porque marcan una diferencia abismal. A día de hoy yo puedo asegurar que estoy 100% convencida de que la silla en la que viaja mi hijo es segura, está bien instalada, el niño va correctamente colocado en su interior. En resumen: confío en ella.

Otros puntos de interés. Si todas son seguras ¿por qué hay tanta diferencia de precio?

Después de los puntos clave, vienen otros factores de interés como que el arnés sea de 3 ó 5 puntos, que tenga Lower-Tethers, pata de apoyo y/o anclajes Isofix, que incluya más o menos prestaciones de comodidad o versatilidad, su diseño, los acabados, los extras, etc.

Todo esto va a ir aumentando sus características y su precio. Por ejemplo, las Klippan son sillas de alta gama a las que su fabricante añade un seguro en el precio total del artículo. Pues claro que eso, y otros detalles, van a encarecer el artículo. De cualquier forma, los primeros 6 puntos que detallaba al principio del post, desde nuestro punto de vista, son vitales. Luego podemos entrar a valorar todo lo demás.

Evidentemente, en las sillas acm hay varias gamas y precios. No es lo mismo adquirir una silla en Carrefour por 60 euros que una silla de 300 euros en un centro especializado. Aunque ambas sean homologadas no son de la misma calidad, creo que en esto todos estamos de acuerdo. Algunos de los modelos más económicos de sillas Joie, por ejemplo, se recomiendan para usos puntuales como silla acm para un segundo vehículo.

Sin embargo, hasta la silla a contramarcha más barata protegerá 5 veces más a nuestro hijo que la más cara a favor de la marcha. Por una pura cuestión de leyes físicas. Podéis buscar muchísimos vídeos de Crash Tests en internet para comprobar la manera en la que un niño recibe los impactos, vengan del lado que vengan, en uno u otro sistema para convenceros.

Tampoco tenemos que optar por el modelo más caro para asegurarnos que el peque estará protegido. Hay muchas buenas sillas a contramarcha económicas en el mercado y su número aumenta cada día.

Estas sillas, además de por su orientación, también son más seguras porque están diseñadas no solo para “retener” al niño en caso de impacto (como es el objetivo de las sillas en el sentido de la marcha), sino para protegerlo de sufrir daños. La diferencia de precio en esta sillas suelen afectar, no a su seguridad, sino a sus diseños (que son más básicos) o a los extras (como los sistemas antivuelco o la mayor facilidad de ajuste del arnés de las sillas más caras). Eso sí, por 60€ ninguna silla, acm o a fm, es segura. Eso está claro.

Los distintos modelos de sillas acm también utilizan diferentes materiales para absorber los golpes. Cada fabricante opta por unas opciones diferentes. Si no, todas las sillas serían la misma… y no tendríamos opciones entre las que elegir. Todo esto os lo explicarán detalladamente en el centro especializado que escojáis para adquirir vuestra silla, incluso las desenfundarán para que podáis compararlas. 

Algunos modelos incluso incorporan viscolástica para mayor confort del peque durante los trayectos. Evidentemente son accesorios que encarecen el sistema de retención y a veces no porque lo hagan más seguro sino porque, sin lugar a dudas, aumentan la comodidad del niño.

Entonces, ¿cómo me aseguro de que la silla que escojo es segura? Un buen modo de orientación es fijarnos en que luce el distintivo de Plus Test que muestra que ha superado con éxito el Plus Test, el test de seguridad más exigente del mundo al que los fabricantes se prestan (si quieren y confían en su producto lo suficiente) voluntariamente. Y que, dicho sea de paso, ninguna silla a favor de la marcha ha superado hasta la fecha.

¿Es imprescindible que tenga el certificado de Plus Test?

A ver, esta es una cuestión delicada porque algunos modelos de sillas a contramarcha permiten su giro para colocar bien al niño en, por ejemplo, un coche de tan solo 3 puertas. Otras admiten su fijación tanto en el sentido de la marcha como en el contrario (imaginaos que vuestro coche tiene una fila de asientos al que puede darse la vuelta, entonces vuestra silla acm debe poder darse la vuelta para que el niño pueda viajar en el sentido opuesto a la marcha).

Las sillas que admiten ambas direcciones no pueden lucir el Plus Test porque son probadas en ambos sentidos: a contramarcha y a favor de la marcha. Y en esta última posición, hasta la fecha ninguna lo supera. Por eso aunque muchas lo consiguen acm, no pueden lucir el sello.

Si la tienda a la que acudís está verdaderamente especializada os explicará que podéis confiar em estos modelos, a pesar de no lucir el sello, siempre que los instaléis a contramarcha. Pero, lamentablemente, las únicas sillas de las que podemos tener absoluta constancia de haber sido sometidas al Plus Test son las que lo han superado y están etiquetadas con el sello Plus Test.

Lo cierto es que no podemos saber con seguridad qué sillas con dos posiciones han sido sometidas al Plus Test o no, porque a menos que una silla pase la prueba y luzca el distintivo oficial, nadie excepto el fabricante de la silla, tiene los datos sobre el resultado del examen.

¿Y el Isofix? ¿Por qué no es uno de los puntos clave?

Hay un mito muy extendido acerca de que el Isofix es el sistema más seguro de anclaje. Esto no es del todo cierto y proviene de un malentendido general que atañe a su naturaleza y función. Así que debemos plantearnos, ¿qué es realmente el Isofix y para qué sirve?

El Isofix es un sistema de anclaje que nos facilita la instalación de la silla y, por tanto, reduce el riesgo de cometer errores y fallos de instalación. En este sentido, una silla con Isofix sí resulta más segura si no sabemos cómo instalar correctamente la silla del coche con el cinturón de seguridad.

Pero la seguridad de una silla no viene determinada por su sistema de anclaje al coche, sino por otros muchos factores (orientación en relación al sentido de la marcha, materiales, adecuación al niño, su correcto estado, etc.) que en su conjunto crean un sistema de retención que puede ser de calidad alta, media o baja.

Una silla con Isofix puede, perfectamente, obtener una baja calificación en un Crash Test porque el Isofix solo afecta a la manera en que esta se “fija” en el coche, no a su calidad ni a su seguridad general.

Las sillas que han superado el Plus Test lo han hecho porque solo se pueden instalar de espaldas a la marcha y porque, con independencia del sistema de anclaje al coche (ya sea con Isofix o con cinturón) han superado la prueba sin presentar incidencias ni fallos en seguridad.

Así que las sillas que se instalan con cinturón de seguridad han verificado que en las condiciones más exigentes se comportan con la misma eficacia que sus compañeras con Isofix. No se rompen, no se sueltan, ni el niño sale más o menos lastimado de ellas.

Es más: el cinturón de seguridad es capaz de retener más de 100 kgs. de peso (todo esto nos lo explicaron en Bam Bam), mientras el límite del sistema Isofix está en los 18kgs (las sillas a contramarcha solo con Isofix son para niños de hasta 18 kgs. de peso y las que son para niños de hasta 25 kgs. de peso incorporan también el anclaje por medio de cinturón y así es como hay que anclarlas al coche una vez que el pequeño supera los 18 kgs.)

En Suecia, el país con menos tasa de mortalidad infantil en carretera de todo el mundo, los niños viajan en sillas sin Isofix hasta los 25 kgs. sin que se registren por ello más incidencias ni que haya diferencia alguna en las estadísticas de seguridad del país. En cambio, nuestras estadísticas son penosas (los accidentes de coche son la primera causa de mortalidad infantil en España) a pesar de que ya casi todos los niños viajan en sillas con Isofix… pero a favor de la marcha.

Una vez dicho esto… Hay casos en los que el Isofix si afecta a la seguridad de la silla. Pero por los fallos que cometemos nosotros con los cinturones, no porque el Isofix la haga más o menos segura. Si, por ejemplo, no podéis permitiros (como nuestro caso) adquirir de golpe dos sillas acm y tenéis en casa dos coches, es mejor cambiar de llaves que cambiar la silla. Es decir: es mejor que os intercambiéis los coches cada vez que lo necesitéis, a que estéis constantemente desinstalando e instalando la silla.

Si cambiar de coche no es práctico para vosotros o necesitáis que los abuelos también sean capaces de instalarla correctamente y sin ayuda, entonces en vuestro caso el sistema Isofix sí puede que afecte a la seguridad en la medida en que os asegurará que la silla siempre quede, en los diferentes autos, anclada bien, y de manera rápida y sencilla.

El reclinado de la silla SÍ es un factor importante

Ahora es cuando empezaréis a pensar que que estoy un poco ida por no conceder importancia al anclaje Isofix y, en cambio, recomendaros que prestéis mucha atención a las posiciones de reclinado de vuestra silla…

Bueno, yo he pasado por lo mismo que vosotros y en todo el proceso de información he aprendido (gracias a los auténticos expertos en seguridad) muchas cosas la mar de interesantes. Por ejemplo, que en función de la edad que tenga el niño o el bebé, no será capaz de mantener erguido por sí mismo su cabecita si el ángulo de la silla no le ayuda o es tan vertical que no se lo permite.

La posición correcta para un recién nacido o un bebé de meses en aquella en la que el niño está tumbado en completa horizontalidad o con un grado mínimo de inclinación. Solo así su cuello y su espalda están convenientemente colocadas. Pero cuando sentamos a un niño en una silla de coche esta posición no es posible ni segura para ellos (los capazos de cochecito de paseo que disponen de arnés y son compatibles para usar en trayectos en coche no son lo más seguro del mundo).

Por eso todas las sillas tienen más o menos inclinación en función de la franja de edad al que está destinado su uso. Y por este motivo también se desaconseja que usemos las sillas de auto para pasear con el bebé o que les mantengamos sentados en ellas más de 45 minutos (en viajes largos hay que pararse y sacar al bebé de la silla un ratito). Todo esto se hace con el fin de preservarle de lesiones de espalda o de cuello, y evitar la asfixia postural.

Cuando los niños se duermen en el coche, además, tienden a dejar “floja” la cabecita y esta se les cae hacia delante. Por eso es importante que comprobemos que la silla acm escogida es cómoda para el niño, adecuada a su tamaño y peso e impide que la cabeza se le caiga sobre el pecho.

Las sillas de grupo 0 y 0/1 suelen tener más grados de inclinación que las de grupos posteriores porque están diseñadas para niños más pequeños.

Las demás evitan tanta inclinación porque la posición más segura para que un niño viaje en el coche es aquella que, siendo lo más vertical posible, evita que la cabeza descanse sobre su pecho aunque el pequeño se quede dormido en el trayecto.

Así que hay que prestar atención y comprobar si la silla se reclina lo suficiente para adaptarse a las necesidades de nuestro hijo. También podemos tener en cuenta las plataformas homologadas que permiten adecuar el grado de inclinación si de los que dispone el modelo se quedan cortos para un determinado niño, o si los asientos de nuestro coche presentan tanta inclinación que la silla precisa compensarla.

Cuáles fueron las opciones que barajamos

Cuando llegamos al establecimiento especializado de sillas a contramarcha, ya teníamos en mente un par de modelos en base a todas las valoraciones que habíamos leído de los expertos y las experiencias positivas que otros padres nos habían transmitido o habían compartido a través de blogs y/o foros (Cristina, del Laboratorio de mamá, por ejemplo, nos ayudo a aclararnos en un par de puntos). A priori, nuestras favoritas eran las sillas Axkid.

Aún así, no descartábamos encontrar o valorar in situ otras opciones, así que nos dejamos asesorar por ellos. Y dado que nuestro peque ya tenía casi dos años y medio, nos centramos en las sillas de Grupo 1/2 (de 9 a 25 kg.) ya que eran las que más tiempo de uso le ofrecían a nuestro peque (que tiene un percentil medio tanto de peso como de estatura).

Primero, puesto que teníamos en mente algunos modelos, nos enseñaron las Axkid. Y vimos in situ mucho más claramente las diferencias que había entre los diferentes modelos a contramarcha de esta marca sueca:

  • La Axkid Wolmax y la Axkid Minikid son sillas solo a contramarcha y solo con cinturón de seguridad.
  • La Axkid Rekid es una silla solo a contramarcha y se puede anclar al coche con Isofix o con cinturón.
  • La Axkid Kidzone es una silla en ambas direcciones (a contramarcha y en el sentido de la marcha) y con cinturón.
  • La Axkid Duofix es una silla también en ambas direcciones pero solo con Isofix.

Todas son a contramarcha y todas tienen arnés de seguridad de 5 puntos. Pero en seguida descartamos los modelos que permitían la colocación de la silla en ambas posiciones (Kidzone y Duofix) ya que teníamos claro que nuestro hijo no iba a seguir viajando en el sentido de la marcha bajo ningún concepto y ante ninguna circunstancia.

También descartamos la Rekid ya que su base con Isofix se comía todo el espacio de nuestros coches y dejaba menos margen tanto para los pasajeros delanteros como para las piernas del niño y queríamos que le fuera posible crecer usándola de la forma más cómoda posible. Además, a pesar de tardar menos y ser más sencillo instalar una silla con Isofix que con cinturón, en el caso de este modelo en concreto, en el que hay que instalar también low tethers y pata de apoyo, al final no te ahorras más que un par de minutos.

Así que nos quedaban la Minikid y la Wolmax. Ambas con su sello Plus Test.

Wolmax es el modelo más económico de Axkid, diseñado para que viajar a contramarcha no sea una opción costosa ni el precio una excusa para no poder adquirir un buena silla acm. Sus aproximadamente 100 euros de diferencia respecto a la Axkid la hacían ser una opción muy golosa, ya que la marca no ha ahorrado en seguridad ni materiales. Pero… sí que ha ahorrado en algunos detalles de diseño que facilitan mucho su uso correcto.

Por ejemplo: carece del sistema patentado por Axkid de ajuste automático del reposacabezas y el arnés de seguridad. Algo que, os aseguro, nos da la vida cada vez que montamos al peque en el coche, que es cada día (mínimo para ir y volver de la guardería).

Aquí os dejo un vídeo que muestra cómo funciona este sistema en todas las Axkid (menos en la Wolmax, cuyo ajuste es manual). Básicamente nos permite asegurarnos de que el arnés y el reposacabezas están correctamente ajustados ya que se ajustan de forma conjunta y automática al tirar de una simple correa.

Así que descartamos la Wolmax y antes de decidirnos por la Minikid, entramos a valorar los modelos de otras marcas.

Estuvimos mirando la Joie Every Stage, una silla del Grupo 0+/1/2/3 homologada para niños de los 0 a los 36Kg (hasta los 12 años aproximadamente). Se instala a contramarcha hasta los 18Kgs. y después hay que darle la vuelta. Finalmente se transforma en una silla de Grupo 3 que guía el cinturón de seguridad para que se adapte a la morfología de un niño preadolescente. Por sus menos de 300€ era una silla muy versátil y de largo recorrido. Pero… A mí no me convencía.

Había leído en demasiados foros y demasiadas veces que las Joie eran sillas “justitas” recomendadas solo para usos puntuales. Para ser instaladas en el segundo coche familiar, por ejemplo, y salvarnos los viajes más cortos y menos frecuentes. Puede que sea cierto o no, pero había otros factores que para mí también pesaban en contra.

Por ejemplo: solo era a contramarcha hasta los 18 kgs. frente a los 25 kgs. de la Minikid. Los respaldos de las sillas a contramarcha suelen medir todos unos 105 cms. y el momento de cambiar la silla llega cuando la cabeza del niño sobrepasa la altura del respaldo o cuando su peso excede el límite del marcado por la silla.

No tenemos manera de saber si nuestro peque excederá antes el límite de altura o el de peso ya que en su percentil no hay una marcada tendencia a favor de ninguna de las dos medidas, pero dado que sus padres somos menuditos, es probable que, en todo caso, exceda el límite de peso antes que el de altura, así que para nosotros era importante que la silla aguantara hasta los 25 kgs. y así el peque pudiera usarla hasta los 4 ó 5 años.

Por otra parte, a mí los modelos evolutivos no suelen convencerme en casi ningún artículo. Me pasa como con el champú-acondicionador y el resto de cosas 2 en 1. Que se me antoja que ni son 2 ni son 1. Que ni lavan el pelo ni lo suavizan tanto como un buen champú y un buen suavizante por separado…

Pues igual las sillas. No me convencen las que precisan tantos adaptadores para sentar al bebé y que no se pierda en ellas, y después se quedan más “justas” acogiendo al niño cuando ya está crecido (¡esto ya es manía personal, eh! En realidad las sillas han de pasar las pruebas de seguridad pertinentes para ser debidamente homologadas con todos sus complementos).

Yo veía la Joie menos espaciosa y cómoda para un niño de la edad de mi hijo que para un bebé, la verdad. Así que nada, pasamos al siguiente modelo.

Que fue la Concord Reverso Plus. Y esta silla sí que nos gustó mucho (sobre todo al padre de la criatura, al que le pareció sencillísima de instalar). De hecho, en la tienda la habían apodado como “la silla de los abuelos” debido a que su instalación es extremadamente sencilla.

Esto es debido, sobre todo, a que Concord Reverso Plus carece de los low tethers (las correas tensoras) y como sistema anti-vuelco solo lleva la pata de apoyo posterior central.Su instalación además es guiada por el propio sistema, que incluye unos “chivatos” que marcan en verde la posición correcta y en roja la incorrecta, asegurándonos así de que la silla está correctamente instalada.

Además, es una silla ultra ligera y compacta, ha pasado el Plus Test y, a pesar de tener un anclaje Isofix, su base no es voluminosa y ofrece un buen ángulo de reclinado. También dispone de plataforma para apoyar los pies (lo cual es un plus, la verdad, porque preserva el espacio destinado a las piernas del niño y evita a la vez que las suelas de sus zapatitos manchen el respaldo de los asientos traseros).

a contramarcha

¿Y por qué no la escogimos si nos gustó tanto? Quizás hubiera sido la elegida de haber sido el peque un bebé, pero el límite de peso en 18 kgs. de este modelo también jugó en su contra. Además, yo no me sentía nada intimidada por la laboriosa instalación de la Minikid (que no es nada compleja sino que requiere un poco más de tiempo, nada más) y, en cambio, todos los extras de seguridad que llevaba (pata de apoyo y low tethers) sí que me ofrecían mucha más sensación de seguridad… a cambio de 3 minutos más (5 como mucho) de instalación.

Low Tethers.

Como yo trabajo en casa y apenas uso mi coche, teníamos clarísimo que la silla se iba a tocar lo menos posible y que íbamos a ser nosotros los que intercambiaríamos de automóvil en caso necesario, así que para mí no era tentador el ahorro de tiempo en la instalación.

En cambio había otros factores que sí me importaban. No podía dejar de comparar el tamaño compacto de estas sillas en relación con la Axkid y, más que una ventaja, yo lo veía como una desventaja…

Además, me parecía que el asiento tenía mucho más fondo para dar mejor cabida a las piernas del niño a medida que éste creciera y que la anchura de la silla era mucho más cómoda que las demás. Y también que las amplias alas laterales de la Mikid ofrecían una protección extra en caso de impacto lateral. Juzgad el perfil de esta silla por vosotros mismos:

Los materiales una vez desenfundada eran de buena calidad y, además, el reposacabezas y arnés sincronizados eran una pasada de útiles y nos aseguraba la correcta fijación del niño a su silla siempre que monte en el vehículo, que era a diario…

Y así fue como, al final, nos quedamos con la Askid Minikid

Y he de decir que súper satisfechos con ella. Nuestra experiencia con ella hasta la fecha ha sido inmejorable. Sí que la he tenido que desinstalar yo misma para instalar en el coche del abuelo y viceversa en un par de ocasiones, pero no me resulta nada difícil y una vez que un experto te muestra cómo debe estar correctamente instalada una silla y cómo debe ir un niño sentado correctamente en ella, es muy fácil darse cuenta de si se hacen o no las cosas debidamente, sin necesidad de “chivatos” ni nada por el estilo.

¿Queréis saber qué tal viaja un peque #acontramarcha ? 🚙 ¿Qué tal si se lo preguntamos a él mismo? ☺️

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Los puntos más fuertes de esta silla son:

  • Luce con merecido orgullo el distintivo del Plus Test.
  • Su anclaje extra firme (es como una roca, no hay nada que la mueva y eso me encanta).
  • La amplitud de su espacio (el peque irá súper cómodo en ella hasta los 4 años o más sin que los laterales le aprisionen para nada los costados del cuerpo).
  • Los buenos acabados.
  • El espacio para las piernas.
  • Los laterales profundos.
  • La regulación automática y muy sencilla de arnés y cabezal simultáneamente.
  • Los textiles y acolchados de la silla también son agradables y adecuados.

En cambio, la Axkid Minikid también tiene algunos puntos débiles que para nosotros no fueron inconveniente, pero que cada familia debe valorar en su caso concreto:

  • Es cierto que no es la silla acm más compacta del mundo (por eso, precisamente, es tan cómoda para su pasajero).
  • No es liviana, más bien al contrario: pesa bastante como para estar de aquí para allá con ella a cuestas.
  • Su desenfundado es complicado,lo cual no mola nada si el peque vomita en el coche (los niños tienen estas cosillas sorpresa de vez en cuando…) Nosotros solventamos esta dificultad comprando en la misma tienda una funda de la misma marca y homologada específicamente para este modelo de silla.
  • Su reclinación es bastante limitada (nada que ver con los modelos de Grupo 0/1 pensados para más bebés, claro, ya que estos tienen que viajar mucho más tumbados). Esto se puede solucionar con una base especial que se adquiere por separado y que dota de mayor ángulo a la silla. En nuestro caso no ha sido necesario y el peque va “justito” pero bien (sin que se le caiga hacia el pecho la cabeza cuando se duerme) en el grado máximo de inclinación (que no os vayáis a creer tampoco que es como para tirar cohetes…).

  • No admite cambios en la inclinación durante marcha. Hay que probar con el peque la mejor posición antes de instalarla definitivamente (teniendo en cuenta que si se duerme siempre tienden a dejar caer un poco la cabeza hacia delante) porque si después resulta que se le cae la cabecita, por narices es necesario desinstalar por completo la silla para poder darle una mayor reclinación, no se puede corregir sobre la marcha. Ya os digo que esto no ha sido inconveniente en nuestro caso porque se adapta bien a la posición de nuestro hijo, pero tenedlo en cuenta si estáis valorando adquirirla porque puede ser un auténtico tostón. Y es una pena porque es una silla estupenda. Ojalá el fabricante mejore este aspecto en futuras versiones…

También he de decir que su material de absorción de impactos es bueno, pero no llega al punto de estar súper extra reforzado como el de, por ejemplo, la Besafe Izi Combi que está completamente cubierta (esto, también nos explicaron en la tienda, se debe muchas veces a que determinados modelos por su diseño no precisan estar tan cubiertos pero, de entrada, como que ofrecen mayor seguridad y confianza). Otros, como la Britax llevan aún menos y también están valoradas como muy buenas sillas acm. Para gustos, hay colores. Nosotros estamos muy satisfechos con nuestra elección.

Espero sinceramente que nuestra experiencia os haya servido de algo y, sobre todo, os anime a informaros antes de decidir qué sistema de retención infantil es el mejor para vuestro peque. 🙂

One thought on “Elegir silla [a contramarcha]: puntos clave y por qué escogimos la Axkid Minikid

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