La casa de Peppa Pig

Primeras Construcciones: la casa de Peppa Pig

La casa de Peppa Pig es un juego de construcción indicado para que los peques a partir del año y medio realicen sus primeras construcciones y jueguen con sus personajes favoritos.

La Casa de Peppa Pig

La casa de Peppa Pig es un juego de primeras construcciones que está especialmente orientado para peques a partir de 18 meses. Sus bloques de tamaño intermedio (entre las grandes piezas tipo Duplo y los pequeños ladrillos de Lego), permiten que los peques vayan aumentando sus habilidades con los bloques de construcción.

La casa de Peppa Pig

La casa de Peppa Pig

Este juego de construcción de Simba incluye 84 piezas: bloques de diferentes colores para montar la casa con su terraza y jardín, además de todo su mobiliario: sillas, mesas, camas, cajones, menaje del hogar y hasta una sombrilla para la terraza.

La casa de Peppa Pig

La casa de Peppa Pig

La casa de Peppa Pig

La casa de Peppa Pig

Viene acompañado de guía fácil y gráfica de montaje y una hoja con más de 70 pegatinas para decorar la casa y todos sus accesorios.

La casa de Peppa Pig

También incluye 4 figuras de los personajes protagonistas de la serie: Peppa, George, Papá Pig y Mamá Pig.

La casa de Peppa Pig

Con todo lo que incluye el kit podemos montar una réplica sencilla de la casa de Peppa Pig en la serie. En el vídeo que hemos preparado podéis ver el proceso de montaje de cada planta y comprobar que no es complicado:

Tiene 3 plantas, jardín con flores y terraza en la azotea. Los espacios de juego se dividen entre jardín, cocina-comedor con muebles, habitación de Peppa y George y ático con tejado y terraza. La casa además, tiene una escalera para poder mover a las figuras con naturalidad a través de los diversos pisos.

La casa de Peppa Pig

Algunos detalles son muy graciosos. Por ejemplo, las ventanas y cajones se pueden abrir para ofrecer mayores opciones de juego y un mayor realismo.

La casa de Peppa Pig

La casa de Peppa Pig

Y las figuras son articuladas: podemos mover su cabeza, brazos y cintura para ponerlas de pie o sentarlas. Sus pies encajan a la perfección con las piezas de la casa y todos los objetos que incluye el juego (ollas, cafetera, etc.) encajan en sus manos.

La casa de Peppa Pig

Además, todas las pegatinas que incluye el set ofrecen a los peques la posibilidad de personalizar completamente el juguete a su gusto y de añadir a la casa el resto de mobiliario (nevera, cuadros, juguetes, platos con comida, macetas con plantas, etc.).

La casa de Peppa Pig

La casa de Peppa Pig

La casa de Peppa Pig

La casa de Peppa Pig

Un juguete de construcción para niños de entre 18 meses y 5 años

La casa de Peppa Pig para construir está indicada para niños entre los 18 meses y los 5 años. Es la orientación de edad que ofrece el fabricante y es una franja de edad realmente amplia por lo que no todos los pequeños darán el mismo uso a este juguete.

Los más chiquitines manipularan sus piezas y las encajaran entre sí sin orden ni concierto, aunque la casa montada puede ofrecerles un escenario de juego donde manipular las figuras de la familia Pig.

La casa de Peppa Pig

Sin embargo, mi recomendación es que el juego en esta edad sea supervisado y se retiren las piezas más pequeñas (flores, cacerolas, cafetera, etc.), para evitar que el niño se las lleve a la boca.

La ventaja que les ofrece a ellos este tipo de juguete es que les va familiarizando con el uso de bloques de menor tamaño que el indicado para los más bebés, a modo de puente entre sus primeros bloques y las construcciones que harán cuando vayan creciendo.

Los más mayorcitos, en cambio, disfrutarán mucho montando y jugando con la casa y las figuras desde el primer momento. Para ellos ofrece un nivel de dificultad adecuado a sus habilidades.

Construcción guiada y construcción libre

La casa de Peppa Pig incluye unas sencillas instrucciones para que los más mayores se guíen por ellas o los padres ayuden a montar el juguete a los más pequeños (18-30 meses).

Si vuestro peque, en cambio, se encuentra en la franja de edad más alta a la que va dirigida el juguete (3-5 años) probablemente no tenga problema ninguno en construir la casa él solito.

La casa de Peppa Pig

A los más chiquitines, sin embargo, tendréis que ayudarles a seguir el modelo gráfico que se incluye con las instrucciones ya que puede ser difícil para ellos orientarse en los dibujos tridimensionales del folleto.

Juego simbólico

Una vez terminada nuestra construcción, los niños pueden jugar a las casitas con la casa de Peppa Pig y sus personajes, escenificando momentos de su serie favorita o representando escenas cotidianas de su vida diaria utilizando la familia Pig para adoptar diversos roles y los diferentes ambientes de la casa como escenarios.

La casa de Peppa Pig

Escenas domésticas y vida familiar

Mientras jugáis juntos, pídele a tu peque que represente acciones de su vida cotidiana adoptando diferentes roles: que haga de Papá Pig y prepare el desayuno, que interprete a Mamá Pig y acueste a los niños o que juegue con Peppa y su hermano George en el jardín.

De esta forma el peque aprenderá a ponerse en el lugar de cada uno de los miembros que componen una familia, empatizará con ellos e interiorizará la importancia de la convivencia.

Aprendizaje de hábitos

Las casitas de muñecas son geniales para enseñar a los niños las rutinas básicas. Podemos pedirles que hagan con sus muñecos las mismas cosas que hacen ellos en casa. Por ejemplo: ¿Qué hacemos cuando nos levantamos por la mañana? Desayunar. ¿Y después de comer? Lavarnos los dientes ¿Y antes de cenar? Darnos un baño.

Así el niño escenificara su rutina diaria mientras se divierte jugando. Además, el juego hace que aprendan mejor y más rápido. ¡Es mucho más fácil y divertido aprender jugando!

Quién es quién: la familia

Otra actividad que podemos practicar con ellos es el juego de roles. Podemos colocar los personajes en diferentes lugares de y preguntar a los niños quién es quién dentro de la casa: ¿quién es la mamá? ¿quién es el hermanito pequeño?, etc.

Si tenemos en casa otras figuras podemos añadirlas al luego: un bebé, los abuelitos, una mascota… Así los peques van aprendiendo los nombres de cada uno de los miembros de componen una familia.

La casa de Peppa Pig

Juego no sexista: actividades de educación igualitaria

Una cosa realmente buena que podemos hacer para ofrecer a nuestros hijos una educación igualitaria y no sexista es asignar papeles igualitarios a los miembros de la casa.

Por ejemplo: papá y mamá limpian juntos la casa, se turnan para cocinar, tanto los niños como las niñas tienen que ayudar recogiendo sus juguetes, etc.

La casa de Peppa Pig

Un ejercicio de vocabulario

Éste es un ejercicio básico de vocabulario en el que se va preguntando al niño cuestiones sencillas referentes al color, forma o tamaño de las cosas y cuáles son sus nombres.

Por ejemplo: ¿de qué color son las flores?, ¿de qué tamaño es la casa?, ¿qué forma tiene la mesa?, ¿cómo se llama el mueble donde duermen los niños por la noche?, etc.

Donde está… Un juego de “busca y encuentra”

Éste es un juego divertidísimo que gusta a todos los niños. Se trata de esconder objetos y/o descolocar cosas y después preguntarles dónde están para que ellos tengan que buscarlos y encontrarlos.

Es una forma sencilla de entrenar la vista en el reconocimiento de objetos, desarrollar la memoria visual y aprender nuevas palabras. Como el set incluye un montón de pegatinas, la actividad puede resultar de lo más entretenida.

La casa de Peppa Pig

Nos gusta porque…

Encontramos La casa de Peppa Pig en la tienda online de juguetes Nabumbu y nos llamó la atención que estuviera dirigido a peques de tan corta edad ya que se trata de un juego de construcción muy completo.

A nosotros nos gusta mucho porque no es el típico juguete de construcción con bloques enormes para peques, sino que ofrece un nivel intermedio para los niños aficionados a este tipo de juguetes. Les permite enfrentarse a un desafío mayor del habitual y desarrollar sus aptitudes.

A nuestro peque, por ejemplo, le encanta construir. Los bloques tipo Duplo ya le aburren enormemente, pero todavía le resulta difícil hacer cosas concretas con las de menor tamaño. Sin embargo, el tamaño, número y variedad de piezas que incluye este set son perfectos para él y le permiten ampliar sus habilidades de construcción con bloques.

Los juegos de construcción son uno de los juguetes favoritos de los peques de todas las edades y además tienen muchos beneficios. Algunos de los mayores beneficios de los juegos de construcción para los niños son:

  • Desarrollan las habilidades motrices.
  • Enseñan reglas físicas: conceptos como espacio, tridimensionalidad, simetría, proporción, resistencia, solidez, equilibrio, etc.
  • Fomentan la capacidad lógica y el razonamiento.
  • Ayudan a los peques a identificar el mundo que les rodea, al construir objetos a su imagen y semejanza.
  • La construcción libre, en cambio, les vuelve más creativos y desarrolla su imaginación.
  • Les ayudan a ser más ordenados.
  • Si se juegan en grupo, favorecen el trabajo en equipo
  • Todo ello sin olvidar que los juguetes de construcción favorecen el desarrollo intelectual, emocional y cognitivo de los más pequeños.
  • Les enseñan las formas y los colores.
  • Potencia la concentración.
  • Desarrolla la paciencia.
  • Convertirse en creadores de sus propios juguetes, aumenta la autoestima de los peques.
  • Fomenta el juego simbólico. Una vez construidas, los niños pueden jugar con sus creaciones y recrear situaciones que ven en la vida real, aprendiendo de ellas mientras las imitan.

El que el juego represente un escenario reconocible por el niño e incluya a sus personajes favoritos, como es el caso, ofrece una ventaja extra ya que los niños se sienten incentivados a montar el juguete, jugar con los muñecos y representar escenas que han observado en la serie.

La casa de Peppa Pig

A nosotros nos gusta el personaje de Peppa Pig y el comportamiento de su familia. Son dibujos agradables, simpáticos y educativos en los que se desarrollan cuestiones familiares que surgen en el día a día en una casa con niños.

Peppa Pig

Peppa Pig es una cerdita en edad preescolar que vive con su hermano George y sus papás en una casa unifamiliar en lo alto de una colina. Ella su hermano van al parque, a la escuela, al huerto, de excursión con sus padres, al museo con el colegio, a casa de los abuelos, celebran fiestas y cumpleaños, van al médico, aprenden a nadar, se van de vacaciones, etc.

En resumen, familiarizan a los niños con situaciones que, antes o después, ellos mismos experimentarán en la vida real y les ayudan a comprenderlas a través de situaciones divertidas

Nuestra experiencia de uso

Diego, con 2 años y 4 meses, se maneja muy bien él solo con las piezas. Necesita ayuda para interpretar las instrucciones de montaje y poder seguir correctamente el paso a paso de las imágenes, pero no necesita ayuda alguna para encajar las piezas.

Si le dejamos a sus anchas, construye formas mayormente abstractas aunque de vez en cuando intenta hacer objetos que se asemejan (más o menos) a sus homólogos reales. Y también juega mucho con las figuras, que le encantan porque sigue la serie y reconoce a los personajes.

La casa de Peppa Pig

Le encanta construir y es capaz de tirarse una hora entretenido con sus bloques de construcción. Esto, para un niño de su edad, es mucho tiempo. Durante el juego se le ve atento y concentrado en la actividad y cuando acaba, es la mar de feliz jugando con sus construcciones.

En definitiva, nos parece un juego de construcción muy adaptado a las habilidades de los más peques de la casa. Su construcción es sencilla y pueden jugar con él después de terminarla.

¿A quién se lo recomendamos?

A familias con peques de edades comprendidas entre los 2 y los 5 años. Tanto para jugar en familia o en grupo entre hermanos, como para disfrutar en solitario de sus primeras creaciones (juego supervisado por los adultos en el caso de los más pequeños).

Para peques menores de esta edad tal vez es una construcción demasiado compleja aún (tener que emplazar más de 80 piezas puede resultarles confuso y cansarles antes de terminar la actividad). Y a los que son mayores puede parecerles demasiado sencillo.

De cualquier forma, es un juego de construcción estéticamente muy bonito que les entretiene muchísimo y que se amortiza en seguida, ya que abarca una amplia horquilla de edades y los peques jugarán con él durante años.

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