In a Heartbeat

‘In a Heartbeat’, el corto de amor gay entre dos niños que enamora al mundo

Amor, puro amor, da igual su edad y su género. Es el mensaje que dos estudiantes de animación del del Ringling College of Art and Design en Florida (EEUU) han querido lanzar al mundo con su cortometraje In a heartbeat.

In a heartbeat (En un latido)

El valiente trabajo audiovisual trata sobre la homosexualidad de los niños y las elecciones sexuales en edades tempranas, y el tremendo apoyo recibido es una buena señal de que el mundo está cambiando y cada vez hay más personas dispuestas a luchar contra los prejuicios.

Los autores pidieron recaudar 3.000$ para el proyecto a través de un crowdfounding. La respuesta fue sorprendente: se encontraron con más de 14.000$ (casi 12.000€) y en sus primeras 48 horas de vida el cortometraje mudo ya había logrado 6 millones de reproducciones.

Sus poco más de 4 minutos de animación sin diálogos muestran los nervios, temores e inseguridades del primer amor. Nada nuevo. Nada diferente, salvo porque se trata de un niño que se enamora de otro niño y su corazón se lanza (literalmente) a por él, sin que pueda controlarlo.

Seleccionado en una veintena de festivales, hoy es un corto multipremiado que ya han visto cerca de 28 millones de personas en todo el mundo a través de YouTube y que se ha hecho viral en Internet.

Detrás de este maravilloso trabajo se encuentran la animadora e ilustradora americana Beth David y el animador mexicano Esteban Bravo: “Nuestro objetivo fue trasmitir un mensaje de amor y aceptación para los niños que sienten que no encajan en el patrón sexual que la sociedad les impone, hacerle ver al mundo que todos, desde pequeños, tenemos el derecho de amar y de elegir a la persona con la que queremos estar y no debemos tener miedo por eso”, explica Beth a BBC Mundo.

Todo comenzó como un proyecto de fin de curso, la pareja de amigos quería centrar la temática de su proyecto en un amor adolescente, pero no tenía sentido para ellos narrarla desde el punto de vista heterosexual. Beth y Esteban son gays y para sentirse identificados con su propia historia debían contarla desde su punto de vista. “Sería más honesto y alcanzaría una dimensión mayor”, contó Esteban a BBC Mundo. “Beth y yo sabemos muy bien qué es lo que se siente al vivir con ese temor a tus sentimientos y a que todos los demás sepan”, afirmó.

In a heartbeat
Foto: Jeremy Edelblut | Fuente: BBC Mundo

El proyecto fue absolutamente personal: salvo la música y el sonido, todo el trabajo estuvo solo en manos de ellos dos. No hubo una productora detrás de la historia, no hubo un gran equipo, no hubo publicidad ni patrocinadores. El proyecto salió adelante gracias a los donativos anónimos que consiguieron a través de Internet.

Junto al cortometraje, Bravo y David han lanzado 2 carteles que recrean los de 2 películas románticas: Brokeback Mountain y Bajo la misma estrella.

In a Heartbeat

A pesar de su éxito, In a Heartbeat no ha escapado a la controversia desde su publicación. A pesar de que la mayoría resalta el valor de promover la tolerancia y el respeto explicando desde una mirada sensible y natural la sexualidad de dos niños, hay quienes ven en él un intento por difundir la homosexualidad entre los menores.

Sus autores se defienden de estas acusaciones: “Cuando leo los comentarios que dicen que estamos promoviendo la homosexualidad, me pregunto si acaso una historias entre un hombre y una mujer promueve la heterosexualidad. Yo no me convertiría en heterosexual por ver una historia entre un hombre y una mujer. Por una sencilla razón. Uno es, uno no se convierte”.

Asimismo, defienden que la importancia de su cortometraje radica en que normaliza la homosexualidad, históricamente hipersexualizada, mostrando que los sentimientos son los mismos y el amor que puede sentir por un niño es exactamente el mismo que el de un niño por una niña: “tratamos de hacer la historia que nos hubiera gustado ver cuando éramos pequeños, para entender que no había nada malo con nuestros sentimientos, que no había razones para ocultarlos”.

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