Los Imaginarios

Los imaginarios, un canto al infinito poder de la imaginación infantil

“He tenido la suerte de descubrir de adulto el libro que me habría encantado leer de niño.” J. A. Bayona, sobre Los imaginarios.

Hace unos meses, Una Mamá Novata resultó ser uno de los 10 blogs ganadores del Casting Los Imaginarios que organizaba Boolino junto a la editorial Blackie Books. Como resultado, recibimos en exclusiva la 2ª edición de Los imaginarios, una novela juvenil de fantasía tan diferente como maravillosa.

Los imaginarios

Rudger es el mejor amigo de Amanda. Rudger no existe, pero nadie es perfecto. Solo Amanda puede ver a su amigo imaginario. Pero un día el señor Bunting llama a su puerta. Y quiere llevarse a Rudger. Algunos dicen que Bunting se alimenta de amigos imaginarios. La única solución es que Rudger huya solo. Pero ¿puede un amigo imaginario sobrevivir sin alguien que le imagine? Una historia extraordinaria sobre la pérdida, la compañía y la identidad. 

Los imaginarios es la conmovedora y emocionante novela con la que Blackie Books se inició en el género juvenil a principios de este año. Es una preciosa edición, muy cuidada, con unas maravillosas ilustraciones que acompañan a una historia tan fantástica y maravillosa como sólo cabría esperar de un argumento que ensalza el poder mágico de la imaginación, una cualidad innata en los niños que la mayoría de las personas pierde al llegar a la edad adulta.

Los Imaginarios

La trama gira en torno a los esfuerzos desesperados de un niño imaginario por conseguir que su creadora, una niña muy imaginativa, no deje de creer en él ya que todos los amigos imaginarios dejan de existir cuando se les olvida.

Es una obra memorable que ha sido elogiada en los UKLA Awards y que conquista desde la primera línea. Y es que, aunque en principio está dirigida a lectores de entre 9 y 12 años, la historia y sus personajes son tan maravillosos que estoy convencida de que atrapará entre sus páginas a cualquier adulto que se sienta intrigado por su portada y decida abrir el libro.

De hecho, ya en su portada se nos da una pista de lo que vamos a encontrar en su interior. En su parte superior, un mundo real ilustrado en blanco y negro. Su reflejo inferior, sin embargo, nos muestra un mundo diferente, sazonado con todo el poder de la imaginación de Amanda y salpicado de colores y seres fantásticos. Una dualidad que se convierte en una constante a lo largo de toda la obra.

Los Imaginarios

El secreto gracias al cual Los imaginarios puede tocar el corazón de un público tan amplio es que es una novela todoterreno en la que hay humor, suspense, amor, amistad, fantasía y aventuras, todo hilado con la narrativa llena de destreza de A.F. Harrold, y acompañado por las ilustraciones de Emily Gravett.

Lo cierto es que juntos, autor e ilustradora, han formado una simbiosis perfecta. En mi opinión, la ilustradora ha conseguido empatizar de tal forma con el autor, que resulta imposible imaginarse las páginas del libro ilustradas de ninguna otra manera. Están tan vivas, que incluso un folioscopio salpica las esquinas inferiores de sus páginas. Y cada capítulo se adorna con una ilustración relacionada con el contenido que encontraremos en su interior.

Los Imaginarios

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Y es que esta obra es original incluso en su propuesta gráfica. Las ilustraciones alternan color y blanco y negro y están repletas de estampas mágicas y recursos visuales que nos transmiten sensaciones y recrean el ambiente en el que se desenvuelven los personajes.

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También traspasan el espacio tradicionalmente reservado para ellas, mezclándose en algunos tramos con el texto, como cuando Rudger, que es invisible a ojos de todo el mundo excepto a los de su creadora, nos deja leer las líneas impresas de las páginas a través de su figura transparente.

Los Imaginarios

Y es que abrir la cubierta de este libro es abrir las puertas a un mundo mágico, repleto de fantasía, en el que lo imaginario es tan real como el resto del mundo que nos rodea, pero sólo es visible a los ojos de los grandes soñadores, aquellos que tienen el don de poder inventar, de utilizar su imaginación para crear un mundo mejor, más apetecible y hermoso.

Los Imaginarios

De hecho, un detalle curioso es que la obra ha sido traducida al español por Gemma Rovira, la misma traductora de Harry Potter.

El argumento nos presenta un mundo donde lo real y lo imaginario se entremezclan y bailan al compás de una música sólo apta para aquellos que no necesitan oídos para escuchar ni ojos para ver. En cierto sentido, me recuerda mucho a la famosa frase del filósofo Nietzche: “Aquellos que eran vistos bailando, eran considerados locos por quienes no podían escuchar la música”.

Y las ilustraciones también resaltan este valor cuando contraponen el universo real al imaginario. Y de esta forma somos capaces de comprender lo que es invisible para todos menos para los que imaginan y los que son imaginados.

Los Imaginarios

Es asombroso lo bien construidos que están los personajes y sus diferentes personalidades para tratarse de una novela juvenil. Incluso los personajes secundarios, como la madre de Amanda, respiran y tienen espacio para desenvolverse ampliamente entre las páginas de Los imaginarios. El escritor apenas nos los describe pero tampoco hace falta porque se definen a sí mismos a través de su comportamiento y de las opiniones que los demás personajes tienen de ellos.

Por ejemplo: no sabemos nada de Amanda cuando nuestra mente la imagina entrando en su casa un día de lluvia en la primera página. Sin embargo, podemos imaginarnos ya desde este primer momento que es una niña inquieta, curiosa y creativa, por la manera que tiene de resolver el problema de los zapatos mojados y todo su monólogo interior en torno a la idea de quedar atrapada en ellos para siempre por no poder desatar el nudo de sus cordones.

Cuando Rudger entra en escena, convocado por el tremendo poder de la imaginación de Amanda, comprendemos que ésta es una novela de personajes únicos, carismáticos y singulares. Personajes con los que resulta muy fácil empatizar porque son tiernos y están incomprendidos por el mundo que les rodea.

Los Imaginarios

Los protagonistas, Amanda y su amigo imaginario Rudger, son personajes que no encajan en su entorno. No por culpa de ellos, sino por una sociedad en la que no tiene cabida aquello que no encaja en ninguna de sus etiquetas. De hecho el autor hace una severa crítica a la falta de valor que los adultos concedemos a la imaginación, cuando nos narra el episodio en que una madre aburguesada lleva a su hija al psicólogo sólo porque ésta asegura tener un amigo imaginario.

La narrativa a lo largo de toda la novela es poética y ágil, la atmósfera subyugante y las ilustraciones se integran a la perfección con el argumento e imprimen ritmo y belleza.

Los Imaginarios

Es, en definitiva, una novela con múltiples lecturas para niños y para todos aquellos adultos que siguen creyendo en el poder de la imaginación como motor principal del mundo. Una joya literaria única y especial. Y también un gran descubrimiento.

Ficha del libro

  • Título: Los imaginarios
  • Autor: A. F. Harrold
  • Ilustradora: Emily Gravett
  • Traducción: Gemma Rovira Ortega
  • Editorial: Blackie Books
  • Temática: Niños, Amigos, Amigos imaginarios, Crecimiento, Crecimiento personal, Niñas, Relación madre-hijos, Miedos, Imaginación, Psicología, Personajes fantásticos
  • Edad recomendada: De 9 a 11 años
  • Número de páginas: 230
  • Formato: tapa blanda
  • ISBN: 978-84-16290-88-8
  • Precio: 16,90

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