casitas de muñecas

Actividades de aprendizaje de hábitos y rutinas con casitas de muñecas

Los beneficios de jugar a las casitas de muñecas son numerosos para los peques. Las casas de muñecas involucran a niños en el juego simbólico, de imitación o de roles. Éste, además de desarrollar su imaginación, les proporciona beneficios educativos importantes para su desarrollo intelectual y social.

Durante la primera década de su vida los peques aprenden prácticamente todo mientras juegan. Los juegos y los juguete son su herramienta principal de aprendizaje y desarrollo. Y las casitas de muñecas se encuentran entre los favoritos de los peques, bien sean estos niños o niñas. 🙂

Cuando los niños se involucran en el juego simbólico o de imitación, son capaces de investigar y aprender libremente sobre el mundo que les rodea. Los niños imitan lo que ven en su día a día jugando y utilizan representaciones simbólicas de objetos y acciones que están explorando.

Las casitas de muñecas son, en definitiva, un escenario perfecto para simular la vida real, ensayar y experimentar las diversas situaciones en las que se desenvolverán el día de mañana. Asimismo, mientras juegan los peques adquieren multitud de habilidades que les resultarán la mar de útiles el día de mañana.

Este juego de roles hace que los niños exploren y desarrollen el diálogo, todo lo cual les ayuda a desarrollar habilidades sociales, emocionales e intelectuales. De hecho, según los expertos en el desarrollo del niño, este tipo de juegos les ayuda a adquirir confianza y sentido de sí mismos, y también es un componente clave para su aprendizaje.

A continuación vamos a describir todos los beneficios que tiene jugar a las casitas, así como diversos juegos que podemos desarrollar con los peques para trabajar diversas áreas de conocimiento y aprendizaje con ellos.

Las casitas de muñecas que hemos escogido para ilustrar este post son de la tienda online de juguetes Mumuchu. Pinchando sobre ellas podéis ir directamente a la ficha del juguete y averiguar más sobre ellas.

Beneficios

El juego de la casita es, curiosamente, uno de los juegos que los niños realizan sin que nadie se lo enseñe. A los niños les encanta representar situaciones cotidianas jugando. La casita es un juego de imitación y para jugar les basta imitar a los adultos que tengan más próximos, como papá y mamá. Además, tiene muchos beneficios para ellos.

1. Imaginación y creatividad

Para jugar a las casitas, los niños necesitan poner en marcha su imaginación. De esta forma recrean escenas y situaciones con sus muñecos dentro del escenario que supone la casita de juguete. Cada día el juego puede variar, hay infinitas posibilidades y miles de situaciones que los niños pueden recrear dentro de una casa de muñecas.

2. Desarrollo y autonomía

Este tipo de actividad lúdica les ayuda a madurar y a reforzar su autonomía. En el mundo real, el rol natural del niño es obedecer a sus padres. Sin embargo, en su casita él tiene el poder de mando, toma decisiones y asume responsabilidades.

El niño es el artífice de todo cuanto sucede en el juego. Y además puede asumir el papel de papá o mamá, convirtiéndose dentro del juego en un adulto con poder de actuación y responsabilidad.

3. Habilidades sociales

Los pequeños pueden ensayar situaciones sociales al representar jugando las situaciones cotidianas. Con las casitas de muñecas pueden hacer que sus muñecos cocinen, coman, vean la tele o se metan en la cama. Todas estas actividades cotidianas son clave en el proceso de socialización de un niño.

Jugando a las casitas los peques repiten comportamientos y practican las acciones más básicas, aquellas que les permiten integrarse socialmente dentro de su entorno.

Actividades de aprendizaje con casitas de muñecas

Hay muchas actividades que podemos hacer con los peques para ampliar su aprendizaje mientras participan en juegos de rol con casas de muñecas.

1. Aprendizaje de hábitos y rutinas

Podemos pedir a los niños que repitan la secuencia de eventos de un día. Por ejemplo: la actuación típica cotidiana de la familia, de la mañana a la noche. Mientras juegan les podemos ir haciendo preguntas para guiarles y ayudarles.

¿Qué hacemos cuando nos levantamos por la mañana? ¿Y después de ir al baño qué hacemos? ¿Y después de desayunar? ¿Y después de cepillarnos los dientes? ¿Y nos peinamos antes o después de vestirnos? ¿Y al volver del colegio?, etc. De esta forma estaremos trabajando con ellos las rutinas diarias.

También podemos ensayar hábitos y costumbres concretos dentro del hogar. O aquellos que a nuestros peques se les da peor o les cuesta más, como lavarse las manos antes de comer, sentar a la familia de muñecos a la mesa no levantarlos hasta haber terminado, llevar después el plato a la cocina o cepillarles los dientes antes de dormir.

2. Ensayar nuevas situaciones: las vacaciones

Si es la primera vez que los peques salen de casa, a la emoción del viaje puede sumarse algo de ansiedad debido a la rotura de sus costumbres o a la incertidumbre de lo desconocido. En estas situaciones les puede venir muy bien que juguemos con ellos en escenarios similares a los que después se encontrarán al llegar a su destino vacacional.

Hoy en día las modernas casitas de muñecas pueden recrear prácticamente cualquier escenario real, conocido o desconocido. Por ejemplo: una autocaravana sería perfecta si pensáis pasar vuestras vacaciones familiares en un camping. 🙂

También hay casitas de muñecas que recrean bungalows, casas en el campo, cabañas en los árboles o apartamentos en la playa. Elegir la más adecuada es cuestión de gustos. Su función siempre es la misma: ofrecer a los más peques de la casa un escenario de juego para recrear historias imaginarias y ensayar situaciones reales de su vida cotidiana.

3. Diversos escenarios cotidianos: por la ciudad

La diversidad de escenarios recreados por las casitas de muñecas nos permiten enseñar a los peques las rutinas cotidianas que transvasan las paredes de nuestro hogar.

Por ejemplo: las pastelerías, restaurantes o supermercados nos ofrecen geniales oportunidades para practicar con ellos situaciones reales que se dan fuera de casa y enseñarles dónde podemos ir a comprar el pan, la leche o las verduras, que hay que pasar por caja y pagar antes de marcharnos y después hay que cocinar la comida para poder preparar la mesa en casa.

4. Trabajar los temores infantiles

Los escenarios que recrean la consulta de un doctor, por ejemplo, pueden ser fantásticas oportunidades para trabajar con los peques el miedo a ir al médico o al dentista. Podemos recrear con ellos la situación antes de acudir al médico para que el niño sepa y entienda lo que sucederá a continuación en la consulta del pediatra y se sienta familiarizado con el escenario.

Los hospitales de juguete también son escenarios que a los niños les suelen fascinar. Y con ellos podemos inculcarles la necesidad de guardar silencio o hablar bajito, hacer caso a los médicos si van a tratarnos alguna enfermedad o portarse bien si vamos de visita y no correr por los pasillos, porque en las habitaciones hay personas que necesitan descansar. 🙂

5. Actividades de observación y creatividad

Podemos animar a los peques a buscar y utilizar distintos objetos y materiales que tengamos por casa para crear muebles y objetos de decoración para su casita de muñecas. Como bolas de algodón para hacer grandes almohadas de cama, pedacitos de tela para las cortinas o trocitos de fieltro para hacer colchas y alfombras.

De esta forma además de enseñarles dónde están las cosas en casa, pasaremos tiempo con ellos realizando manualidades para niños y además, les estamos ayudando a desarrollar habilidades creativas y manuales. Las manualidades tienen multitud de beneficios para los peques. Y también les estaremos educando en valores, ya que les transmitiremos una importante cualidad: la práctica del reciclaje.

6. Ejercicios de empatía

Animar a los peques a adoptar diferentes roles en la familia en torno a una misma historia propuesta, les ayuda enormemente a comprender puntos de vista diferentes a los suyos.

Por ejemplo: la próxima vez que tu peque no obedezca, juega con él adoptando el papel del niño y déjale que asuma el papel del adulto dentro del juego para que comprenda cómo se siente papá o mamá cada vez que se da esa situación.

Con las casitas de muñecas, podemos recrear prácticamente cualquier problema cotidiano y pedirles que ofrezcan una solución. Por ejemplo: todos los miembros de la familia quiere ver la televisión, pero todo el mundo quiere ver algo diferente.

7. Juegos para inculcar responsabilidad

Podemos animar a los niños a contar una historia ofreciéndoles una lista de temas o ideas. Éstas pueden girar en torno a la mascota de la familia, el papá, la mamá o el nene. Podemos ir marcando el ritmo de la historia con un principio, una parte media y un final para ayudarles a desarrollarla.

También podemos ayudarles a simular en el juego todo el trabajo doméstico que se debe hacer diariamente en una casa para mantener limpio y ordenado el hogar: hacer las camas, fregar los platos, barrer el suelo, hacer la comida, lavar la ropa, etc.

8. Matemáticas sencillas

Explorar los conceptos matemáticos básicos se puede hacer de forma sencilla mediante la recreación de historias con ayuda de las casitas de muñecas. Por ejemplo: pedirles que pongan la mesa para 4 personas, hacer que 2 más se unan después o que alguna de ellas abandone la mesa después de comer. Así estaremos practicando con ellos las sumas y las restas.

9. Educar en igualdad

Ofrecer casitas de muñecas tanto a niños como a niñas les permite crecer en igualdad. Son juguetes perfectamente idóneos para ambos y, a través de ellos, podemos fomentar en los peques el juego de roles pidiendo que asuman dentro del juego el papel de mamá en casa, que cuiden al muñeco bebé mientras la muñeca mamá descansa o haciendo que el muñeco papá haga la cena o bañe a los niños.

Como veis, son muchas las actividades que podemos realizar tanto con niños como con niñas en torno a una casita de muñecas. Además de ser uno de los juguetes favoritos de los niños y niñas, son una estupenda herramienta de apoyo a su desarrollo y aprendizaje. 🙂

Deja un comentario