Cosméticos que te salvan la vida por las mañanas si eres mami

Si, como yo, tenéis un niño chiquitín en casa, seguramente se os sequé la máscara de pestañas antes de poder volver a utilizarla con cierta regularidad… ¡Hoy te traigo una lista de cosméticos y productos para el cuidado de la piel que harán que estés lista en 5 minutos por las mañanas!

Cuidado de la piel

He de confesar que yo soy súper perezosa para seguir un cuidado constante que me lleve más de un par de minutos. Con los años, he ido descubriendo productos fantásticos que me ayudan a mantener la rutina diaria de limpieza y cuidado facial.

Productos con ingredientes naturales que no testen en animales.

Por filosofía, y porque me gusta saber qué es exactamente lo que me echo en la cara, yo uso siempre productos con ingredientes naturales que no testen en los animales. Me gustan, sobre todo, los productos con aloe vera (que es para todo tipo de pieles) y son los que suelo escoger siempre.

Gel limpiador

Los jabones duran más, pero las fórmulas en gel son más ligeras, e aclaran en un pis pas y dan una mayor sensación de frescor. Escoge uno que vaya bien a tu tipo de piel y que no sea muy espeso para que la aplicación y el aclarado no te lleven años.  Yo uso uno seboregulador porque tengo la piel grasa (que no sé si es mejor o peor que tenerla seca, pero es un auténtico engorro porque vives una pubertad constante…). La aplicación y el aclarado me llevan unos 2 minutos.

Spray hidratante

En serio, ¡cuando lo descubrí me cambió literalmente la vida! Resulta que odio las texturas en crema porque me da la sensación de estar súper pegajosa. No se absorben rápidamente, me pesan en la piel y no me gusta ni siquiera el hecho de tener que tocar cremas con la manos. Los sprays hidratantes son geniales para echarte un par de pulverizaciones y tener la piel hidratada y tonificada en 2 segundos.

¡Si eliges uno que además tenga protección solar, matarás 2 pájaros de un tiro y estarás lista en menos que canta un gallo! Si no, la alternativa es combinar su uso con un protector solar en spray para el rostro.

Crema para el contorno de ojos

Si no tienes bolsas ni ojeras, este paso para ti no resulta imprescindible. Yo no puedo evitar prescindir del cuidado del contorno de ojos porque nací con bolsas. Son genéticas así que no hay nada que pueda hacer para desprenderme de ellas… Si duermo mucho, me salen. Si duermo poco, me salen. Si como mal, me salen. Si retengo líquidos, me salen. Si me pongo nerviosa, me salen. ¡Que me salen siempre, vaya!

Después de usar todo tipo de productos durante años (algunos bastante caros e ineficaces), descubrí que lo que mejor me va es la aloe vera porque entre sus muchas cualidades resulta que es descongestionante y anti-inflamatoria. Uso siempre la de Babaria en formato gel. El bote de 250ml cuesta menos de 6€ y es de las más puras que hay en el mercado (aunque pongan 100% aloe vera, suelen tener un 1% de ingredientes que la hacen “presentable” y que, generalmente, se refieren a su aroma).

La aloe vera es genial para reparar bolsas y ojeras por sus cualidades descongestionantes y anti-inflamatorias.

En teoría, este bálsamo es una loción corporal, pero las fórmulas especialmente indicada para el contorno tienen tan sólo alrededor de un 20% de aloe y no son tan efectivas. Además, la aloe vera es un producto todoterreno que sirve para todo y te conviene tenerlo en casa. De hecho, a mí me curó una quemadura de tercer grado y no me dejó ni cicatriz (también es regeneradora).

Desde entonces, no he cambiado nunca de marca en este producto. A veces, también la uso como hidratante para toda la cara. La textura en gel es ligera, se extiende y absorbe en segundos y deja la piel tersa y fresquita. Tardo 10 segundos en aplicármela.

Serum para las pestañas

Yo nunca me las cuidaba hasta que empecé a echarlas de menos… Tampoco creía en los productos estrella hasta que un día vi aparecer a mi madre con abanicos en los ojos. Literalmente. Se le veían las pestañas a kilómetros. ¡Daban la vuelta a la esquina antes que ella! Vale, estoy exagerando. Pero en serio, todo el mundo se daba cuenta y le comentaba algo porque de repente sus pestañas eran espectaculares. Largas, tupidas, oscuras… Preciosas, vaya.

Resulta que una amiga esteticista le había recomendado el serum para pestañas M2 Beauté. Es muy caro (unos 100€). Pero oye, funciona. Yo siempre he tenido la pestaña negra y muy larga, pero no demasiado poblada. Este serum es lo más parecido a un “producto mágico” que he conocido en toda mi vida.

M2 Beauté es el único crece-pestañas que conozco que funciona… ¡Y de que manera!

Se extiende con el aplicador sobre la línea de las pestañas. Basta una sola aplicación al día todos los días, el producto dura un mes y te ahorra la máscara de pestañas y el consecuente desmaquillante. El bastoncillo aplicador te soluciona la vida: yo tardo menos de 30 segundos en extenderla sobre la raíz de mis pestañas superiores.

Si lo pruebas, coméntame cómo te ha ido porque a mi madre, a mi tía y a mí, nos va fenomenal con él y las 3 tenemos edades diferentes y diferentes tipos de pestaña. Anteriormente, las 3 habíamos probado diferentes productos de este tipo con precios no muy alejados de éste y no resultaron ni mínimamente efectivos.

Bálsamo de labios

Sencillamente va conmigo a cualquier parte y me lo echo de vez en cuando a lo largo del día. A mí me gustan los Eos Lip Balms porque me van muy bien, por su cómodo formato con el que no es necesario pringarse los dedos y porque sus ingredientes son 100% naturales y 95% orgánicos. Hay muchísimas variedades para escoger con distintos aromas e incluso tienen una línea que da un poco de brillo a los labios. Su precio es de unos 4€.

Cosméticos

No soy amante de maquillarme todos los días ni de usar maquillajes dramáticos cuando me maquillo. Lo ideal es tratar de resaltar lo mejor de ti misma sin pretender convertirte en otra persona. Además, las mamis no siempre disponemos del presupuesto necesario para tener esos “cosméticos estrella” que tan a menudo nos anuncian o, simplemente, no estamos dispuestas a destinar tanto dinero a nuestro maquillaje porque tenemos otras prioridades.

Las mamás no destinamos mucho dinero a nuestro maquillaje porque tenemos otras prioridades.

Si no tienes tiempo o presupuesto para cosméticos, la solución es escoger tus básicos imprescindibles entre un par de marcas low cost de confianza. Hay muchas y son igual de buenas: w7, Technic, Steek, Nyx, Nars, Make Up Revolution, Kiko Milano, Sephora, Maybelline, Bourjois (que, por cierto, pertenece a Chanel), Essence… Clinique, que es de precio medio, pertenece a Estee Lauder (que también posee las marcas Bobbi Brown y M.A.C. Cosmetics).

Estas marcas ofercen calidad a buen precio y clonan productos estrella de otras firmas de alta cosmética como Benefit, Too Faced, Urban Decay…

Arriba, la paleta de sombras de ojos Naked de Urban Decay. Abajo, su clon de Makeup Revolution: paleta Iconic 1. La diferencia de precio es de 40€.

Lo que sí te recomiendo es no prescindir del cuidado previo de la piel ni de la fase de desmaquillarte por la noche. También te aconsejo que todos los productos que vayas a utilizar más a diario sean de cosmética natural. Trabajé durante años en televisión, donde al final aprendes todo tipo de trucos de maquillaje quieras o no, así que me podéis leer con total confianza. Y como a mí no me gusta tener que estar retocándome constantemente el maquillaje, así que me maquillo antes de salir de casa y ya me olvido. Un spray fijador para el maquillaje de la cara me ayuda a permanecer maquillada hasta el final del día. ¡Con una sola pulverización basta!

Look casual

Para un look totalmente casual que haga que tu piel se muestre sana y luminosa y borre las huellas del cansancio de tu rostro, bastan una buena Bb Cream, un corrector, un iluminador y una máscara de pestañas. También puedes utilizar un colorete natural o un ligero bronzer para tener aún mejor aspecto. Yo prescindo de ellos porque mi tono de piel es aceitunado (típicamente mediterráneo) y no he dado con una que me guste de verdad. En total, tardo unos 5 minutos en estar lista.

Las Bb Cream están disponibles para varios tonos de piel (clarita, tez media y oscura) y se adaptan a tu color natural con facilidad. Estas cremas son un 4×1: hidratan, protegen del sol, iluminan y unifican el tono de piel de todo nuestro rostro, haciendo que desaparezcan rojeces y camuflando bolsas y ojeras. Son parecidas a una cremita hidratante con una pizca de color, pero mucho más efectivas. Sustituyen al spray hidratante, al protector solar y a la base de maquillaje así que ahorran muchísimo tiempo. Se extienden con muchísima más facilidad que las bases de maquillaje y no hay que trabajarlas. En un par de minutos estás lista.

Escoge el corrector en función de tu tipo de piel. A mí me gusta escogerlo en crema de textura ligera y suave y con una base hidratante porque es el que mejor va con mi tipo de pie. Los de barra, polvo o mousse se van agrietando con el paso de las horas y acaban marcando cada pequeña línea de expresión de mi cara. El corrector no debe ser de textura demasiado espesa, ya que la piel del contorno de los ojos es muy fina y frágil y no conviene sobrecargarla. Si eliges el color adecuado a tu tono de piel, ha de surtir efecto. No confundas el corrector con el iluminador… ¡No lo elijas más claro porque acabarás pareciendo un oso panda!

No confundas el corrector con el iluminador. Cada uno cumple su función.

Los correctores de colores no naturales (malvas, verdes, etc.) son en realidad pre-correctores que tendrás que tapar después con tu corrector o base de maquillaje, hay que trabajarlos mucho y saber aplicarlos en los lugares y cantidades exactas así que yo paso de ellos porque me complican mucho la vida.

Con un sólo corrector bueno basta. Los hay de cobertura ligera, media y alta en función de tus necesidades (que pueden variar dependiendo de como te levantes por la mañana), pero es importante que el color se funda perfectamente con el de tu piel para que resulte imperceptible. Puedes utilizarlo para camuflar tus bolsas y ojeras y otras pequeñas imperfecciones de tu rostro como marquitas, granitos, espinillas, ronchitas, manchitas o rojeces.

El iluminador sí debe ser más clarito por definición. Resalta con él las zonas más claritas de tu rostro para aportarle luz. El arco de las cejas o de los labios, tu puente nasal… También bajo los ojos o en la zona del lagrimal, mis favoritas. Aplícalo con prudencia y suavemente con pequeños golpecitos hasta que esté bien fundido y difumínalo bien para que se mezcle con el resto de la piel.

Bb Cream, corrector e iluminador. Tres aliados que combaten los síntomas de fatiga.

La diferencia entre un corrector y un iluminador está en su función y en su aplicación. El corrector tapa y el iluminador realza. Un iluminador no cubre un grano y un corrector no ilumina las zonas oscuras de tu rostro. El iluminador es más líquido y tiene menos cobertura que el corrector.

Cada uno cumple su función. El corrector sirve para tapar ojeras, manchas, marcas, rojeces e imperfecciones. El iluminador, en cambio, resalta las zonas del rostro que sobresalen, y así parece que tu piel irradia luz. También abre e ilumina la mirada. Puedes aplicarlo sobre la zona de las ojeras usándolo solo o combinado con el corrector, en cuyo caso irá siempre después de éste. Si tienes bolsas como yo, pon el iluminador justo debajo del bultito que forma la bolsa y jamás encima, porque la destacarías y llamarías la atención sobre ella consiguiendo el efecto contrario al que deseas.

Si no estás acostumbrada a utilizar correctores e iluminadores, quizás te cueste un poquito dominar su uso. Pero con la práctica diaria acabarás aplicándotelos en unos minutos.

Si no necesitas usar correctores, lo tuyo es un contorno. Hay productos específicos para resaltar zonas concretas del rostro, pero un buen bronze mate hace exactamente el mismo efecto. También puedes combinar los productos anteriores con él.

Ahora que tienes tu rostro unificado y radiante, puedes dedicarles los últimos segundos de tu tiempo a tus ojitos. Destaca un poquito tu mirada aplicando una máscara de pestañas. Éstas abren la mirada consiguiendo crear un efecto de ojos más grandes. Si usas el serum que te recomendé en el apartado anterior, puedes prescindir por completo de ella. No la necesitarás para nada y evitarás castigar tus pestañas. Las pestañas sufren al maquillarlas, rizarlas y desmaquillarlas por más cuidado que se tenga con ellas. ¡Así también te ahorrarás desmaquillarlas al final del día! Si aún así, eres de las que adoran el rímel, procura limpiarlas y nutrirlas bien con un bastoncillo impregnado en aceite natural de almendras antes de irte a la cama.

Un día especial

Cuando tengo un poco más de tiempo para dedicarme a mí misma o es una ocasión especial, añado otros 4 cosméticos a mi maquillaje. Cambio la Bb Cream por una buena base de maquillaje de cobertura media o alta, de larga duración y con efecto mate (para que tape todas las imperfecciones y dure más tiempo).

Sello mi maquillaje con polvos compactos también matificantes. Suelo preferir las que vienen en formato de polvos compactos ya que al tener la piel grasa, me ayudan a conseguir un mejor aspecto.

También añado unas sombras de ojos. A mí me gusta el maquillaje de ojos ahumados y puedes hacértelo de forma sencilla (y con práctica, también bastante rápidamente) en cualquier color. Yo suelo escoger tonos tierra, negros y grises o bronces porque son los que mejor me quedan y aunque vas maquillada no pierdes ese toque de naturalidad que dan esos colores y que para mí es tan importante.

Una paleta de sombras nude que incluya sombras mate en tonos naturales (tierras con rosados, marrones con beiges…), con alguna sombrita clarita de brillo para iluminar el lagrimal y el arco de la ceja y con una gama de colores que acabe en negro y blanco en ambos extremos, es un básico imprescindible porque te permite hacer múltiples combinaciones y conseguir diferentes efectos de maquillaje. La sombra negra para mí es imprescindible porque no me gusta echar demasiado potingue en los ojos así que la uso en sustitución del eyeliner o lápiz de ojos, lo que hace que todo quede mucho más difuminado y natural.

Por último, aplico un labial permanente mate (por si no os habéis dado cuenta, tengo auténtica obsesión con los brillos…) en botecito líquido o en barrita. Eso sí: es importante que sea un labial con hidratante para que no te reseque y resquebraje los labios. Yo siempre los escojo permanentes porque puedes comer, beber, abrazar y besar y no manchan nada. Detesto los pegajosos gloss que hacen que los labios brillen como si fueran de silicona barnizada… Aunque si tienes los labios finos, te van a ir genial para agrandarlo y puedes usarlos solos o encima de tu pintalabios. Yo tengo los labios carnositos y no me gusta nada el efecto que causa el brillo labial. Y como el maquillaje ahumado focaliza la atención, los labiales mate que escojo son en tonos naturales: nude, rosa pálido, marroncito, melocotón…

Productos comodín

Si tuviera que elegir, me quedaría con estos 4 productos: el bálsamo de aloe vera (que hidrata mi piel y borra las bolsas de mis ojos), la Bb Cream (que la protege del sol, la unifica, le aporta luminosidad y camufla las imperfecciones) y el serum de pestañas (que las cuida y hace que crezcan espesas, largas y fuertes). ¡Combinados pueden cambiar radicalmente el aspecto de una piel cansada y apagada y además cuidan tu piel y tus pestañas!

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