Por qué los niños prefieren las cajas en vez del juguete

Los que tenemos niños pequeñitos en casa sabemos lo que es levantarse casi más ilusionados que ellos la mañana de reyes, madrugando incluso a pesar del “ajetreo” de la noche anterior, estar deseando que se despierten y esperar ansiosos a ver qué carita ponen al abrir los regalos y ver los cuidadosamente escogidos juguetes… Y que se nos quede cara de pánfilos al verlos lanzar su regalo por los aires y quedarse jugando con la caja y el papel de regalo. Porque sí, es así: los niños prefieren las cajas. Y no por casualidad, además.

Los niños tienen gustos sencillos y necesidades básicas. Al final, siempre prefieren la caja.

Los niños tienen gustos sencillos y necesidades básicas. No es culpa de ellos si habéis estado estresados por encontrar esos juguetes prácticamente agotados, coordinando a toda la familia por teléfono para que no se repitan los regalos, recorriendo tiendas y más tiendas a la caza del regalo perfecto o el juguete estrella del año. Y, por supuesto, tampoco les importa mucho lo que os haya costado. Al final, siempre prefieren la caja.

¿Y por qué pasa esto? Pues porque por más bonitos, ruidosos, divertidos y luminosos que sean los juguetes, los niños se sienten naturalmente atraídos por las cajas de cartón que los contienen. Porque con ellas pueden dar rienda suelta a su imaginación y tener, no uno, sino infinitos juguetes. Para un peque, las cajas de cartón ofrecen todo un mundo de posibilidades: pueden ser un coche, un avión, un robot, un tren, un barco, una casa, una tienda…

Las cajas y el papel les permiten fabricar ellos mismos sus propios juguetes, a su propio ritmo y sin límites.

Cualquier cosa es posible si pueden imaginarla. Las cajas y el papel les permiten fabricar ellos mismos sus propios juguetes, a su propio ritmo y sin límites. Por eso disfrutan tanto con las cajas de cartón. ¡Y si además se las acompaña de un rotulador o unas tijeras, la felicidad es máxima!

No hay mejor juguete que el juguete sencillo

Los juguetes complejos, demasiado sofisticados o muy específicos, les resultan aburridos a los niños a largo plazo. En cambio, las cajas de cartón son todo lo que ellos quieren que sean. ¡Y pueden convertirse en cualquier otra cosa en tan sólo un instante! Sus favoritas son las cajas más grandes que les permiten involucrar todo su cuerpo en el juego.

Para nosotros, los adultos, la caja no es más que la forma de proteger el auténtico regalo y el papel una funda que esconde y embellece el contenido. Pero para ellos es un regalo más. Y no uno cualquiera, sino uno capaz de despertar toda su emoción, curiosidad y sorpresa.

Están aprendiendo a pensar y a entender qué pueden hacer con las cosas y cuál es su utilidad.

En su primera infancia, los peques están aprendiendo a pensar y a entender qué pueden hacer con las cosas y cuál es su utilidad. ¡Y también a decidir si les son útiles o divertidas! Las cajas pueden ofrecer a un peque todo un mundo de posibilidades y transformarse en todo un auténtico laboratorio de experimentos científicos. Con ellas pueden:

Ver el ruido que hacen, cómo cambia de forma, qué utilidad le pueden dar, si caben dentro, si no caben, qué pueden meter, cómo lo pueden sacar, cómo se cierra, cómo se abre, cómo el papel tapa lo que hay debajo, cómo envuelve lo que hay dentro, y un largo etcétera. Armando Bastida, enfermero en pediatría y editor en Bebés y Más.

La curiosidad es el motor principal de todo nuestro aprendizaje. De la necesidad de saber y entender surge el conocimiento. Por eso, según los especialistas, lo mejor durante la infancia es que los niños tengan juguetes indeterminados que juguetes específicos de usos concretos.

Lo importante no es el juguete, sino el juego

¿Qué juguete despierta entonces el interés y entusiasmo de un niño pequeño? Los juguetes con formas poco definidas o incluso abstractas (como los bloques geométricos de madera o los juegos de encaje), son los mejores para los peques de entre 0 y 3 años ya que fomentan su creatividad y el el juego libre.

Los niños no miran lo que ha costado el juguete. A ellos sólo les importa lo mucho o poco que se divierten con él. Y si juegan en compañía de sus padres, la felicidad es total.

Si juegan en compañía de sus padres, la felicidad es total.

Si ves que tu hijo disfruta con la caja más que con el juguete, siéntate con él y participa de su juego sin interrumpirle y sin interferir demasiado.

Deja que sea él quien convierta el cartón en un barco, un coche o una casa. Tú sólo adáptate a su  historia. De los juguetes que cuestan dinero seguro que se olvida pronto, pero el recuerdo de ese día en tu compañía jugando con una caja de cartón, le durará toda la vida.

3 thoughts on “Por qué los niños prefieren las cajas en vez del juguete

  1. Hola mamanovata, me encantan tu posts. Me ayudas mucho con todos tus artículos y éste en especial, ya que estas Navidades nos ha pasado. PAPÁ NOEL no ha acertado con los regalos de nuestro niño de 14 meses. Ha hecho justo lo que has comentado en el post: le encanta jugar con las cajas, se entretiene metiendo cosas y sacando.

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