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Lactancia materna diferida: mamá vuelve al trabajo, ¿y ahora qué pasa con la teta?

La mayor parte de las madres nos enfrentamos antes o después a este dilema: ¿si me incorporo al mundo laboral, podré seguir dándole el pecho a mi bebé? La respuesta pasa por poner en práctica la lactancia diferida. Consiste la extracción de leche materna y su administración al bebé por medio de biberones, tacitas de entrenamiento o cucharita.

La lactancia materna diferida es la única forma que tenemos las mamás trabajadoras de asegurarnos que nuestros bebés siguen tomando nuestra leche materna aunque nosotras no podamos darle el pecho durante la mayor parte del día.

Para ello, debemos asegurarnos de tener preparado un buen banco de leche materna antes de nuestra incorporación laboral. Es decir; habernos extraído la leche suficiente como para que nuestro bebé pueda comenzar a tomarla en diferido (en nuestra ausencia) y nosotras podamos seguir asegurándonos un buen ritmo de extracción una vez incorporadas al mundo laboral.

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Métodos de extracción

La extracción manual de leche es más trabajosa y lenta, más apropiada para momentos u ocasiones puntuales. Pero si la separación de la mamá y el bebé va a ser prolongada en el tiempo, como en el caso de las madres que trabajan fuera de casa, lo más indicado en estos casos es utilizar un sacaleches como alternativa. Los que mejor resultado dan suelen ser los eléctricos. De entre estos últimos, los extractores dobles reducen el tiempo de extracción a la mitad.

¿Cómo establecer la lactancia diferida?

Por bueno que sea, el sacaleches nunca estimula el pecho materno para la producción de leche igual que un bebé. Aunque hoy en día existen sacaleches fantásticos que imitan el ritmo y la succión natural de los lactantes, necesitarás cierto tiempo de uso hasta que consigas extraerte leche en una cantidad y a una velocidad adecuados para mantener un buen banco de leche.

Para conseguir que la lactancia diferida sea un éxito, la clave está en tener paciencia y constancia. Deberás comenzar a utilizar el sacaleches al menos 15 ó 20 días antes de tu incorporación al trabajo. Mantén un ritmo de extracción y una constancia diarios. Poco a poco comprobarás que eres capaz de extraerte cada vez mayor volumen de leche en menos tiempo.

Un truco muy eficaz para la extracción de la leche materna, consiste en extraerse leche justo después de que el peque haya mamado. De esta manera, poco a poco el organismo se acostumbrará a producir mayor cantidad de leche materna en cada toma.

Después, una vez que te hayas incorporado al trabajo, deberás continuar sacándote leche al menos durante 3 veces al día para mantener una producción adecuada a las demandas de tu peque. En el Club de Padres de Ordesa tienes una tabla de equivalencia estupenda donde poder comprobar la cantidad de leche que necesita cada niño en función de su edad.

Es posible mantener lactancia materna exclusiva de manera diferida. Eso sí, exige esfuerzo y tesón. La leche materna se genera en el seno de la mamá en base a la estimulación del bebé. A mayor estimulación, mayor producción de leche. Y a menor estimulación, menor cantidad. El sacaleches estimula el pezón, pero no de manera tan eficaz como el bebé. Por lo tanto, es posible que las primeras semanas la madre deba someterse a extracciones muy seguidas para fomentar la subida de leche y la producción. Pero tranquila, con el tiempo la producción se regularizará y podrás espaciar las extracciones.

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El banco de leche: cómo almacenar y conservar la leche materna

Utiliza parte de tu leche para ir acostumbrando al peque a tomarla en biberón, con tacita de entrenamiento o con una cucharita. El método escogido variará en función de la edad y las preferencias del niño. Es conveniente que el peque se familiarice con el nuevo método de alimentación antes de que tengas que ausentarte. Procura darle al menos una toma diaria de esta manera antes de tu incorporación al trabajo. Si la persona encargada de cuidarle puede encargarse de ello, tanto mejor. Así ambas os aseguraréis de que el peque no rechaza el cambio, aunque lo normal es que al principio le cueste y se muestre reacio.

Congela el resto en botes o bolsas de conservación adecuadas a este fin. Es importante mantener un correcto protocolo de conservación de leche materna con el fin de asegurarnos que sus propiedades permanecen intactas y no le estamos administrando al peque una dosis pasada de fecha. En la Liga de la Leche puedes consultar las pautas para el almacenamiento de la leche materna, el tipo de envases que se deben emplear, cómo debes calentar la leche y cuánto dura ésta dentro y fuera de la nevera.

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Sigue dándole el pecho siempre que puedas

La lactancia diferida no es una opción fácil. Más bien al contrario: requiere un gran compromiso y esfuerzo por parte de la mamá para seguir amamantando al tiempo que se extrae leche de manera continuada para asegurar la producción. Pero si eres una mamá trabajadora y quieres continuar con la lactancia, ésta es tu mejor opción. Piensa, que aunque exige sacrificio, le estás dando a tu hijo lo mejor de ti.

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Aprovecha todos los momentos del día que puedas para seguir dándole el pecho. Primera hora de la mañana, a mediodía si vas a comer a casa, al salir del trabajo o por la noche. Las tomas nocturnas son especialmente agradecidas por los bebés lactantes. De esta manera, asegurarás la producción de leche y continuarás reforzando vuestros vínculos afectivos. Al fin y al cabo, la succión no nutritiva es una parte muy importante de la vida y el desarrollo de un lactante.

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