Un menú semanal para tu bebé

Un menú semanal para tu bebé

Cuando se terminan de introducir todos los alimentos de la dieta del bebé menor de 12 meses, es fácil perder la cuenta de lo que comió ayer o de lo que le toca comer mañana. Por eso, cuando el peque cumplió 8 meses, hicimos la siguiente tabla con menú semanal adaptada para niños de entre 8 y 12 meses:

Un menú semanal para tu bebé

Por supuesto, antes o después de cada una de estas comidas y siempre que le apetezca y/o la pida, mi niño toma su teti. Y en el desayuno cada vez es más frecuente que coma pan tostado con aceite con su padre. En nuestro caso el almuerzo de media mañana es opcional, porque Diego se levanta muy tarde por las mañanas y se harta de leche materna durante la noche y la madrugada (practicamos colecho y lactancia materna a demanda, así que no tenemos establecidas tomas fijas). El yogur que le doy ocasionalmente (a él le gusta más el de frutas que el natural) está hecho con leche de fórmula para bebés (Danone y Nestlé son las 2 marcas que yo he visto que lo tienen) y no lleva azúcar. Los petit de postre que utilizo son estos y, a veces, estos otros. Mi hijo, de todas formas, raramente los come ya que casi siempre prefiere teta de postre así que tan sólo los uso de vez en cuando. Mi hijo es muy tragón y come de todo, pero las natillas y el arroz con leche (caseras o recetas preparadas para bebés y sin azúcar) no le gustan nada (¡y ya es raro que no le guste algo!). Y las galletas que toma son las de bebé o las normales para adultos de la variedad con menor cantidad posible de azúcar y grasa que encuentro en el súper. Nosotros no le damos ninguna otra leche todavía. Las papillas de cereales ya casi no las toma y se las hacemos con zumo de naranja o mandarina o se las añadimos al puré de frutas natural. Pero cada vez toma menos triturados y cereales en polvo y prefiere consumir la fruta entera cruda o asada y el cereal en forma de pan, galletas, arroz o pasta.

En cualquier caso, los expertos indican que además de sus comidas sólidas, los bebés de hasta el año de edad deben tomar, como mínimo, de 3 a 6 tomas de leche materna ó 2-3 tomas de leche de fórmula durante el resto del día.

Podéis añadir una cena más de pescado a la semana de la que establezco yo en mi propia tabla (de 3 a 4 veces por semana es lo recomendado), o agregar el arroz a la verdura de la noche en lugar a la comida de mediodía, o poner el pescado a mediodía y dejar las aves para la cena de la noche. Yo prefiero añadir el puñado de arroz al puré de pollo o pavo y no darle a cenar carbohidratos por la sencilla razón de que el objetivo de estos menús adaptados es que el niño termine comiendo lo mismo que nosotros y los adultos evitamos cenar carbohidratos por su alto contenido en calorías. Los días que en su menú no hay arroz ni pasta, desayuna, almuerza o merienda fruta con galleta o cereales para que la ración de hidratos de carbono esté diariamente presente en su dieta.

Por supuesto, este ejemplo de menú admite modificaciones. Por ejemplo, aquí podéis ver otro ejemplo de menú para bebés de 9 a 12 meses hecho por Bebés y Más:

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Como veréis los alimentos recomendados (a excepción de las sopas, que yo no le hago tan a menudo), son prácticamente los mismos. Su distribución a lo largo del día o de la semana es lo que varía. A mí esta segunda tabla me parece que incluye una cantidad excesiva de comida diaria para un bebé (a no ser que las cantidades sean bastante pequeñitas). Yo no establecería como obligatorios aún el almuerzo y el postre sólidos y daría mayor protagonismo a la leche materna (si es que sois mamás lactantes, claro). Al fin y al cabo no debemos olvidar que, en esta etapa, la comida sólida es la alimentación complementaria y la leche materna la alimentación más importante y básica de nuestros bebés. Mi hijo come muchísimo (190-250g por toma, lo que según su pediatra es una barbaridad) y aún así, el almuerzo de media mañana y el postre lo suele sustituir por leche materna. Su peso ha sido siempre el ideal para un bebé de su talla y edad. Está fuerte como un roble y sano como una manzana. Nunca ha tenido problemas digestivos, alérgicos o de sobrepeso o falta de peso y sólo se ha resfriado una vez en todo el invierno.

Para la introducción del huevo (que en la 2ª tabla no veo que se incluya) o de las legumbres podéis consultar los posts correspondientes que redacté en su día, ya que la introducción de la fruta, cereales, verdura y carne (a partir de los 6 meses) y del pescado blanco (a partir de los 8 meses) no tiene mayor complicación. Una vez que el peque come cereales con y sin gluten (que es de los primeros grupos de alimentos que se introducen en su dieta sólida), podéis empezar a mezclarle los purés de verdura con un poquitín de arroz blanco y ver cómo lo tolera. Después ya elegís si preferís añadir el arroz a otros menús o se lo seguís dando con la verdura en las cenas.

En cuanto a las cantidades más adecuadas, eligen ellos. Nosotros les ofrecemos los alimentos adecuados y ellos la cantidad que quieren comer. Nunca hay que forzarles para que no se produzca un rechazo por la comida. Su alimento básico en esta etapa sigue siendo la leche materna (o de fórmula). Lo normal es comenzar a los 6 meses ofreciéndoles cantidades de unos 100-130g en cada toma e ir subiendo la cantidad de comida (150g por toma, 200g por toma, etc.) a medida que pasan los meses. Lo normal es que al año, el niño consuma unos 200-250g de puré o comida semi machada o incluso sólida en cada toma. Pero no os volváis locas porque cada bebé tiene su propio ritmo y hay que respetarlo. Mi hijo ya se comía 200g de puré con grumos a los 8 meses y sin estar gordo porque es un torbellino. En este sentido, hay niños muy tranquilos que apenas comen porque apenas gastan energía, niños como mi hijo que son auténticos tornados que no paran y gastan todo lo que comen, niños con mucho apetito, niños que apenas comen nada… Igual que los adultos, vaya.

A medida que el peque crezca, también podéis hacer nuevas variaciones en el menú, como añadir una pizca de sal o azúcar a sus comidas, introducir los embutidos más suaves como el jamón york o el pavo (con 11 meses mi hijo ya los merienda de vez en cuando), añadir sopas y una cena de pescado azul a la semana (primero los peces de pequeño tamaño como los boquerones y, más tarde, los de mayor tamaño como el atún o el pez espada) o irle variando las legumbres de iniciación con nuevas variedades como judías o soja.

A medida que el peque ha ido creciendo, yo le he ido haciendo los purés un poquito más espesos cada vez hasta llegar a dejarle algún tropezón que otro, para fomentar la masticación. Incluso algunas cositas, como la patata, la zanahoria o los garbanzos, se lo damos simplemente machados con el tenedor. Otras cosas, como el arroz y las lentejitas, ya las come enteras. Además, siempre le consentimos cuando nos pide probar algo que nosotros estemos comiendo, siempre que sea un alimento que él pueda probar antes de los 12 meses (también hay diferencias de opinión en esto, a nosotros sólo nos queda por introducirle el cerdo y el pescado azul de mayor tamaño). En general, cuando el niño muestra interés por una comida, no perdemos ocasión de dársela. Y si es entera, mejor. Aquí os dejo unas imágenes de cómo se toma el peque el cocido y el pescado desde los 8 meses, para que os hagáis una idea de su alimentación sólida:

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Nosotros personalmente, llegados a los 9 meses no hemos notado mucha diferencia entre nuestro hijo y los bebés que siguen el método de alimentación por sólidos desde los 6 meses (Baby Led-Weaning). Realmente, el peque empezó en seguida a querer probar la comida sólida y, un poco más tarde, a cogerla con sus propias manitas. Así que no hemos tenido ningún problema para pasar de los triturados a los sólidos. Es más, ¡ahora con 11 meses no quiere ver un puré ni en pintura!

En cuanto a las recetas que utilizo para preparar sus purés, como yo utilizo la Thermomix para hacer la comida del peque, cocino en grandes cantidades, aprovecho el plato cocinado del día para la comida y congelo el resto. Siempre preparo de golpe de 6 a 12 potitos. Así tengo lista la variedad correspondiente durante prácticamente un mes entero. Básicamente lo que hago es mezclar unos 40g de carne o pescado con un par de zanahorias, una patata mediana, una pizca de cebolla y /o pimiento, apio, un calabacín o varios trocitos de calabaza y un puñado de judías verdes o guisantes. No mezclo más de 3 ó 4 alimentos por receta, así los sabores se aprecian más fácilmente. Tampoco modifico los ingredientes de cada receta para no perder la cuenta de lo que come a lo largo de la semana. Por ejemplo: siempre que come pavo, es con arroz, guisantes y calabaza y mis purés de verdura suelen llevar siempre zanahoria, patata y judías verdes. Puedo añadir, o no, tomate, puerro, calabacín o cebolla a cada receta, pero los ingredientes base siempre son los mismos. La patata la uso siempre para que los purés espesen bien, excepto cuando hago el de pasta (sólo añado un puñadito pequeño de macarrones al puré de verduras con pollo o pavo). También suelo echar de vez en cuando una pizca de cebolla o puerro y un trozo de tomate natural sin piel. Intento que el agua cubra los ingredientes sin que llegue a convertir el puré en crema, ya que cuanto más espeso es el plato, más contenido nutricional tiene. Hiervo todo junto unos 25 min antes de triturar la mezcla (excepto el pescado, que incorporo en los últimos 5 minutos de cocción para no estropear sus nutrientes). Cuando hago pollo o pavo añado un puñado de arroz cocido entero para que el puré tenga tropezones una vez que ya esté éste preparado. También podéis echarlo en el puré de verduras si queréis. No uso nada de sal ni aceite en su preparación (el aceite de oliva lo añado en cada ración, justo antes de comer). A veces, para dar un poco más de sabor a los purés, justo antes de dárselo, añado unas gotitas de limón natural exprimido (es un truco que aprendí leyendo la composición de algunos potitos).

Otras veces, como el enano ya mastica y disfruta mucho, come lo mismo que nosotros. Lentejitas con verdura, tortilla francesa o arroz con pollo. Siempre cortándole a él los trozos más pequeños, claro.

Cuando le hago sopa, ésta es siempre de caldo casero de pollo con verdura. Lo preparo en la Thermomix (1l.) y la tomamos toda a familia. Utilizo pasta maravilla (bolitas pequeñas), lágrimas de pasta, letras o estrellitas. Todas ellas son pastas muy chiquitinas que el niño acepta divinamente (mejor que los fideos, con los que se atraganta un poco). También le dejo minúsculos tropezones de pollo y verdura (puerro, zanahoria y/o patata). Como mi hijo ya toma huevo, a veces lo espolvoreo por encima. Con la pechuga de pollo restante o preparo croquetas para todos (el peque las devora) o trituro las verduras y le dejo tropezones pequeños de pollo deshilachado para que mastique. Nosotros ya estamos en la etapa de la masticación, pero si lo preferís, podéis darles sólo caldito y triturar el resto para hacer puré.

La dieta semanal de mi hijo es un 95% casera, pero también echo mano de los potitos ecológicos preparados para variar su menú o cuando salimos fuera de casa. Los de fruta son especialmente útiles para la merienda en invierno si salís a pasear en las horas de luz en las que le toca esa toma, ya que la fruta casera se oxida enseguida. Después, si por ejemplo, los potitos caseros de pescado los he hecho de merluza y los de carne de pollo y ternera, intercalo una vez por semana uno preparado de otro tipo, como lenguado o rape, en el caso del pescado; cordero, en el caso de la carne y pavo en el caso de las aves. Así él tiene más variedad. Al final de la semana mi hijo hace 24-25 tomas de comida casera y tan sólo 3-4 de purés, meriendas o postres preparados.

Un último apunte: sobre el consumo de lácteos en bebés menores de 12 meses encontraréis consejos para todos los gustos. Desde pediatras que prohiben su consumo hasta el año o incluso el año y medio de vida del niño, hasta mamás que dan diariamente yogures para adultos y Danoninos (los antes famosos petisuisses) a sus bebés desde los 6 meses. En esto, como en todo, no hace falta volverse loco sino aplicar el sentido común. No se recomienda que los niños tomen leche de vaca (mucho menos entera) o derivados lácteos hasta pasado por lo menos el año de edad, pero la mayoría de los pediatras os dirá que no pasa nada si los prueban o consumen de forma ocasional y nunca sustituyendo a la leche materna (o de fórmula, si es la que toma el niño). Muchos postres para bebés de más de 6 meses incluyen leche desnatada, queso fresco y/o descremado en sus recetas. La leche con la que se preparan estos productos no es exactamente igual a la nuestra sino que está adaptada a las necesidades del niño, es leche de fórmula infantil. Diego los ha consumido esporádicamente y siempre le han sentado bien. Yo, personalmente, lo que no le daría nunca a mi hijo antes del año son postres que lleven azúcar, leche entera o demasiada materia grasa porque existen productos similares en el mercado adaptados a su edad (hechos con leche de fórmula, leche descremada o leche de cabra) de muchísimas marcas conocidas y ya habrá tiempo para todo lo demás más adelante. Sí que conozco madres que atiborran a sus hijos con estos productos y aseguran que “no pasa nada”, pero en mi opinión el niño se acostumbra a consumir una carga excesiva de azúcar diaria que no le beneficia en absoluto aunque no presente síntomas externos de ningún tipo.

La alimentación también es educación. Tenemos la mejor dieta del mundo: la dieta mediterránea. ¡Aprovechemos esa gran ventaja y todos sus beneficios!

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