Eligiendo guarde

Eligiendo guarde: ¿en qué debemos fijarnos?

Como sabéis, el próximo 1 de abril se abre el plazo de solicitud de plaza en las Escuelas Infantiles que todo el mundo conocemos comúnmente como guarderías y que son para los peques de 0 a 3 años. Así que como buenos papis novatos, estamos dando nuestros primeros pasos en este tema por primera vez.

Eligiendo guarde

Nosotros hemos tenido nuestro pequeño rifi rafe sobre el tema de la guarde porque como también sabréis en esto de la edad más adecuada para llevar al peque a la guarde no hay término medio. Desde los que se oponen radicalmente a que el niño pise tan siquiera una guardería por tema enfermedades o desapego y defienden que no se les lleva hasta pasados los 2 años (o incluso se le escolarice directamente a los 3 años saltándose el paso de la guarde), hasta los que defienden que cuánto antes mejor para el niño porque así aprende rutinas y se socializa desde el principio. Y luego, claro está, las familias a las que la necesidad obliga y no pueden tener en cuenta tantas consideraciones. Es nuestro caso.

Ninguno de los dos quería sacar al peque del entorno familiar demasiado pronto, pero va llegando el momento de reestructurar nuestras vidas (sobre todo la mía laboral) y en nuestro caso y por diversos motivos, no podemos contar con la familia ni creemos que sea conveniente delegar en los abuelos tanto peso y responsabilidad. Así que está previsto que nuestro peque, que ya tiene 10 meses, comience a ir a la guarde el próximo curso, cuando tenga año y medio.

Eligiendo guarde

La verdad es que da penita. Hemos estado retrasando el momento todo lo que hemos podido. Yo cogí toda mi baja y he trabajado en casa todo el tiempo que he podido. Buscando la tan ansiada conciliación familiar, incluso he llegado el punto de estar reciclándome para cambiar de profesión y poder tener así más tiempo y energía para estar con mi bebé, cuidarle y hacer actividades con él. Pero a veces por más que se quiera, no se llega a todo… Además, como padres, también va siendo hora de recuperar algo de espacio propio para nosotros mismos y para nosotros como pareja. Al fin y al cabo, controlar la ansiedad por separación (la nuestra, más que la suya, en este caso) y aprender a ir “soltado cuerda” y dar libertad a los hijos para que ellos también tengan su propio espacio necesario para su desarrollo, también es importante.

Sobre cómo solicitar plaza, qué documentos aportar, que papeleo rellenar y dónde conseguir los papeles a presentar, así como todo lo correspondiente a las ayudas que se pueden solicitar y qué requisitos se deben cumplir para ello, os recomiendo leer este post. Yo me voy a limitar a describir nuestra experiencia a la hora de elegir guardería como padres novatos. 

Para arrancar a dar los primeros pasos, he tenido que tirar un poco de Miguel, que no fue a la guardería de pequeño y tenía la antigua imagen de una guardería como aparcamiento de niños. Lo primero que hicimos es recopilar referencias. Hablamos con muchos papis amigos, vecinos y familiares para saber dónde llevaban ellos a sus hijos y cuál había sido su experiencia. Después, comenzamos a movernos. Y tuvimos en cuenta los siguientes factores y tomamos las siguientes decisiones:

  • La cercanía o proximidad. No queríamos que el momento de ir a la guarde se convirtiera cada mañana en una pesadilla para toda la familia a modo de estresante carrera contra reloj. ¡Y todos sabemos ya lo fácil que es llegar tarde teniendo niños! Así que nos centramos en las guarderías de nuestra localidad y las de zonas limítrofes. Centros Infantiles a los que se pudiera ir andando dando un paseo de no más de 20 minutos o no se tardara más de 10 minutos en llegar en coche. Además, nos fijamos en que tuvieran facilidad de aparcamiento para descargar cochecitos y sillitas de paseo y acompañar al peque a la entrada con tranquilidad incluso en días de lluvia. Este punto era básico para nosotros, ya que en la actualidad no tenemos mucho tiempo libre y no queremos que un estúpido atasco nos robe parte del tiempo familiar.
  • Buenas referencias. Las opiniones de otros padres que ya tienen niños en la guarde han sido clave para tomar la decisión. No queríamos llevarle a un centro desconocido del que no tuviéramos referencia ninguna en un momento tan vital para el peque como el periodo de adaptación a nuevos hábitos y rutinas. Si tenemos que dejar a nuestro hijo al cuidado de otras personas, queremos que sean las de mayor confianza posible. En nuestro caso, para elegir un centro que no estuviera masificado y cumpliera todos los requisitos a los que obliga la ley, con un personal suficiente, cualificado y competente, nos limitamos a las guarderías subvencionadas y privadas ya que en nuestra zona las guarderías públicas son muy escasas.
  • Instalaciones. Nos fijamos mucho en que las aulas, el comedor, los servicios y la zona de juegos exterior fueran amplias, higiénicas y cumplieran con las medidas de seguridad pertinentes (enchufes tapados, puertas de emergencia, juguetes y material seguro y homologado para su uso infantil, ventanas protegidas, vallas de seguridad, ausencia de escaleras, etc.) así como que dispusiera de una amplia área de juegos interior para los días de lluvia y todo el entorno estuviera decorado y amueblado de forma acogedora, agradable, estimulante y divertida para los niños.
  • Seguridad. Si cualquiera puede entrar o salir del centro con un niño de la mano no nos vamos a sentir nada seguros dejando allí a nuestro bebé. También queremos que sea atendido adecuadamente en caso de necesidad, por accidente o enfermedad y que se cumpla un protocolo adecuado y efectivo en el supuesto caso de necesitar un traslado a un centro médico u hospitalario. Es la persona más importante de nuestras vidas. Queremos estar tranquilos sabiendo que se encuentra bien, rodeado de personas que lo cuidan adecuadamente en nuestra ausencia, a salvo y feliz en un centro seguro que sabe cómo actuar en caso de necesidad.
  • Personal. Cualificado, experto, competente y suficiente.
  • Aulas. Que no estén masificadas.
  • Horario. Nos espanta la idea de dejar al peque 8 horas metido en la guarde. Como no tenemos esa necesidad, decidimos que iría el horario mínimo de 4 horas realizando, previamente, la semana de adaptación paulatina al centro. Para nosotros era muy importante qué tipo de acogida tiene el niño en sus primeros días porque es clave para evitar berrinches, conseguir que se sienta a gusto y quiera volver al centro.
  • Comida propia y hábitos alimenticios. Nada de catering. Si nosotros no comemos comida precocinada, el peque tampoco. Y queríamos que se respetara el ritmo de cada niño. Si nuestro peque ya come sólido en casa, queremos que no pierda el hábito en la guarde en la medida de lo posible. Comprendemos que una monitora no puede estar a cargo de un sólo niño en el comedor durante toda una hora si es lo que tarda en comerse una tortilla francesa, por más que nosotros en casa estemos dispuestos a ello. Pero tampoco queremos que le den comida triturada porque sea la vía más cómoda y fácil para ellos. Si hay alimentos sólidos que el peque ya puede tomar con cierta fluidez y escasa supervisión, e incluso él solo, queremos que se los den. Aún no tenemos decidido el horario exacto en el que va a estar el peque en la guarde, pero si finalmente dentro de las 4 horas de horario mínimo entra la comida, queremos que sus hábitos y rutinas sean lo más parecidos posible a los que tenemos toda la familia en casa.
  • Actividades. Queríamos que el centro elegido no se limitara al cuidado y vigilancia pasiva de los niños, sino que realizara muchas actividades para estimular su desarrollo en los años de vida que más capacidad de aprendizaje tienen. Nosotros dedicamos mucho tiempo a dibujar, cantar, jugar, leer y aprender nociones básicas en casa, pero también queremos que su estancia fuera de ella sea amena, entretenida, lúdica y educativa.
  • Participación de los padres. No podemos estar las 24 horas del día con él ni acompañarle en todo durante toda su vida, pero queremos sentirnos partícipes de cada momento de su desarrollo y crecimiento. Nos gusta estar bien informados, al fin y al cabo… ¡Los dos somos periodistas!
  • Entorno afectivo. Una vez cumplidos los requisitos mínimos, para mí era muy importante saber que el peque va a poder considerar a sus nuevos compis y profesores como una segunda familia. Me interesaba mucho conocer el clima afectivo y el tipo de relaciones que las profesoras tenían con los niños antes de tomar una decisión definitiva.

Estos eran nuestros requisitos y criterios para elegir “la guardería perfecta” cuando nos pusimos a buscar centro. Sabíamos que era probable que no todas pudieran cumplir a rajatabla con todos los puntos y estábamos dispuestos a tener cierto margen de flexibilidad (en según que punto) si encontrábamos alguna que nos gustara mucho y nos diera la suficiente confianza (en plan: Vale, el parque de juegos interior no es enorme pero el profesorado es genial). Partíamos de la base de que conocíamos de oídas las guardes de nuestra zona y a las familias que llevaban a sus hijos a ellas y fuimos un poco “a tiro hecho”. Recopilamos información de media docena de centros infantiles y visitamos los 3 que estaban más altos en nuestra lista de preferencias (2 subvencionados y uno bilingüe privado del que nos habían hablado y que no nos gustó mucho porque era muy pequeño y mal situado) que habíamos preseleccionado y la verdad, no nos hizo falta mucho más porque teníamos las ideas muy claras y nos alegramos mucho cuando la que más nos gustaba cumplía todos y cada uno de nuestros requisitos. ¡Ya teníamos guardería!

Estamos súper contentos y entusiasmados porque se trata de un centro precioso (tan bonito que te quedas embelasado nada más entrar, la verdad), a 5 minutos en coche de casa (media horita paseando con el cochecito, si queremos ir andando). Es súper espaciosa porque hasta hace 2 años era un colegio, así que hay aulas de sobra y los grupos no están masificados. El personal del centro tiene mucha experiencia y trata a los niños como a una gran familia. Todos los profesores conocen a todos los niños, sean o no alumnos suyos, tienen cocina propia y respetan los hábitos alimenticios de cada enano, hacen muchas actividades y los juegos y las instalaciones son increíbles. El edificio es luminoso y el parque de juegos exterior impresionante. Tienen un parque gigantesco lleno de atracciones de juego adaptadas a los más pequeños con distintos espacios destinados a varias edades. Y lo mejor de todo es que esta zona está abierta a los padres y familias registradas en el centro, de manera que los peques pueden quedarse en el parque a cargo de sus padres cuando salgan de la guarde y echar un par de horas de juego con él, merendar, etc. ¡En realidad, no tiene para nada el clásico aspecto de guardería infantil! Habiendo visto ésta, es difícil que guste cualquier otra.

¡Ahora toca a empezar a recopilar los documentos necesarios para echar la solicitud y pedir el porcentaje que nos toque de la subvención!

Eligiendo guarde

3 comentarios en “Eligiendo guarde: ¿en qué debemos fijarnos?

  1. yentoncesmeconvertienmama dijo:

    Yo aún no había cumplido los 5 meses y ya lo tuvimos que dejar tres horitas diarias. Y fue durete me hubiera gustado dejarlo cuando fuera un poquito más grande pero el trabajo así lo decidió. Soy maestra y soy consciente de lo beneficioso que es para los niños por mucho que muchas madres intenten buscar lo negativo, tiene muchas ventajas. Hace poquito hablaba de ello en mi blog te recomiendo que te pases porque te puede ayudar o eso espero que sirva jeje. Besitos.

    • Una Mamá Novata dijo:

      ¡En cuanto tenga un minuto lo leo y te comento algo! Yo también creo que es muy positivo para ellos. Las educadoras infantiles les ayudan a adoptar rutinas, a compartir, estimulan muchísimo sus sentidos, hacen juegos que les ayudan en su desarrollo, etc. Luego está la otra cara de la moneda, que es el hecho de que aunque no fuera ni la mitad de beneficioso tampoco nos quedan muchas otras alternativas… ¡porque la baja por maternidad en nuestro país es ridícula!

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