mocos y flemas

Cómo quitar los mocos y flemas a tu bebé

Es imposible escapar de ellos. Con el frio llegan los mocos. Les impiden respirar, comer y dormir con normalidad y los papis nos volvemos locos buscando soluciones. Lo cierto es que la mucosidad es molesta e incómoda pero es un trastorno muy habitual incluso en los bebés más sanos. Los bebés tiene mocos y flemas cada dos por tres incluso sin estar resfriados. Son una herramienta que su organismo utiliza como mecanismo de defensa y les protege de los virus, expulsándoles hacia fuera y limpiando sus vías respiratorias de gérmenes.

mocos y flemas

Por este motivo, normalmente los pediatras no son partidarios de recetar fármacos porque pueden resultar peores para el bebé que los mocos en sí, pero cuando la mucosidad es excesiva y se prolonga durante mucho tiempo, puede desviarse hacia el oído y causar inflamación e infección (otitis). Por eso, aunque el pediatra nos diga que el bebé está sano, es muy importante aprender a quitarles las mucosidades en casa para que puedan respirar mejor y no se agrave su situación.

Los mejores tratamientos para los mocos y las flemas son:
  • Beber mucha agua. El líquido ayuda a disolver y expulsar los mocos.

mocos-bebe-00-una-mama-novata

  • Un ambiente húmedo. Evita llevarle a lugares cargados de gente y humo y coloca en su cuarto un vaporizador eléctrico, recipientes llenos de agua o un humidificador (hay que lavarlo todos los días para evitar la formación de hongos y no echar plantas ni esencias en el agua, ya que irritan las vías respiratorias).

como-sacarle-los-mocos-al-bebe-02-una-mama-novata

  • Despejar la nariz. Los bebés no saben sonarse la nariz y hay que limpiársela. Por fuera, con un pañuelo muy suave para evitar irritaciones y por dentro, lavándosela a menudo con suero fisiológico o sprays de agua marina. La forma correcta de aplicarlos es tumbando al peque de lado para que no se atragante y aplicándole el suero o spray en una de las fosas nasales tapando la contraria ligeramente para después repetir la operación en el otro orificio. Los sprays son muy cómodos, pero si utilizáis suero, es mejor aplicarle unos 2ml. a presión con una jeringuilla esterilizada porque las monodosis apenas tienen fuerza para limpiar las vías nasales. Las peras y los aspiradores nasales también ayudan a despejar la nariz de los bebés pero no se debe abusar de ellos para no irritar las mucosas del niño y evitar que el moco se desvíe hacia el oído y cause otitis.
  • Limpiar la garganta. Como los bebés no saben expectorar (tosen y se vuelven a tragar las flemas), es necesario despejar las flemas nrollándote una gasita estéril en el dedo índice y metiéndosela en la boca mientras se sujeta bien con el pulgar. Así la flema se pegará a la gasa y saldrá sin dificultad.
No le fuerces a comer

Los mocos y las flemas son muy indigestos y pueden causar inapetencia, náuseas y vómitos. Como el peque se ahoga comiendo, rechaza la comida. Ante esta situación, es mejor ofrecerle mayor número de raciones y más pequeñas al día, en lugar de ofrecerle cinco comidas abundantes. Así terminará antes y con menos esfuerzo sus comidas.

3 comentarios en “Cómo quitar los mocos y flemas a tu bebé

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *